SISSY MAN BLUES 1a parte

Cuando en enero de 1934 Kokomo Arnold grabó en Chicago la canción Sissy Man Blues, creó, sin ser consciente de ello, uno de los referentes musicales de la comunidad gay afroamericana del periodo de entreguerras.

Sissy Man Blues, de Kokomo Arnold (1934)

I believe, I believe I’ll go back home
Lord acknowledge to my good gal mama
Lord that I have done you wrong
Now I’m going to ring up China yeah man
See can if I find my good gal over there
Says the Good Book tells me
That I got a good gal in this world some where
Oh and the church bells is toning yeah man
On one Sunday morning
Hollering some old dirty deacon
I mean rung that bell stole my gal and gone
Lord I woke up this morning
With my my pork-grindin? business in my hand
Lord if you can’t send me no woman
Please send me some sissy man
I’m going to sing these blues mama yeah man
And I’m going to lay them upon your shelf
Lord you going to hear these blues again mama
Well you sure got to sing them yourself

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En esta canción Kokomo se lamentaba de no encontrar una buena mujer, tal y como la Biblia y los predicadores prometen a cada hombre. Hasta aquí todo normal, pero el párrafo que se muestra a continuación, esconde la clave de la mencionada referencia a la homosexualidad:

Lord I woke up this morning with my my pork-grindin business in my hand
Lord if you can’t send me no woman please send me some sissy man

[“Señor, esta mañana me he levantado con mi pene en la mano
Señor, si no puedes mandarme una mujer, por favor, mándame algún marica”]

Pork-grindin: picador de carne. Eufemismo utilizado para referirse al pene.  

Esta canción es realmente una rara avis, no sólo por la referencia más o menos velada a la relación entre hombres, algo poco habitual en las canciones de aquella época, sino también por haberse llevado a cabo fuera del lugar que aquellos años era el crisol de la libertad sexual del mundo afroamericano: Harlem.

Es necesario aclarar que esta libertad era muy limitada y que, a pesar de que la población negra mostraba algo más de tolerancia con las tendencias sexuales no convencionales, la vida de un habitante gay o lesbiana de Harlem era, como poco tan mala como la de cualquier negro: a la ola de racismo que viajó desde el Sur con la Gran Migración Negra entre los años 1910 y 1930 había que sumar las dificultades económicas y el desempleo derivadas de la Gran Depresión de 1929. Todo ello generaba en el gueto de Harlem un ambiente cada vez más revuelto.

La población gay negra, al igual que la blanca sufría el acoso policial y judicial comandado por la timorata clase gobernante. Como ejemplo, se puede señalar el arresto de la bailarina lesbiana Mabel Hampton en 1920, cuando apenas contaba con diecisiete años, acusada de prostitución y condenada a pasar dos años en el correccional Bedford Hills Reformatory Facility for Women.

34-Experiencia3Mabel Hampton

A pesar de la segregación, de la pobreza y de la homofobia institucional, los gays y lesbianas negros pudieron llevar una vida más o menos digna, siempre, eso sí, dentro de la comunidad afroamericana del Harlem. Durante muchos años, incluso en Harlem, el único lugar donde blancos y negros podían socializar era en los prostíbulos o en la fiestas que se organizaban en los tugurios y casas del vecindario.

Fue pues, en Nueva York, donde la canción de Kokomo Arnold fue popularizada gracias a las grabaciones de músicos habituales de la escena de Harlem, como Joshua White, que grabó la canción en 1935 junto a Walter Roland bajo el pseudónimo de Pinewood Tom, o como Connie McLean’s Rhythm Boys, que hicieron una interesante y muy diferente versión:

Sissy Man Blues, de Connie McLean’s Rhythm Boys (1936)

I’m going up to Daisy Chain, to see if I can find my good gal over there I’m going up to Daisy Chain,to see if I can find my good gal over there Because the good book told me I got a good gal somewhere
I heard the church bells ringing at eight this morning I heard the church bells ringing at eight this morning I bet some old dirty deacon stole my good gal and gone
I woke up this morning with my troubles in my hand I woke up this morning with my business in my hand If you can’t bring me a woman, bring me a sissy man.

Esta canción introduce una frase que no aparecía en las anteriores versiones, I’m going up to Daisy Chain, to see if I can find my good gal over there, (“Voy a ir al Daisy Chain, a ver si encuentro mi buena mujer por allí”). The Daisy Chain era una suerte de prostíbulo, bar, restaurante, fumadero de marihuana, supermercado de cocaína y morfina… es decir, un buffet flat que organizaba una mujer llamada Hazel Valentine.

Buffet flat: fiesta clandestina que se organizaba en una vivienda particular. El nombre de buffet le viene de que, al igual que en este tipo de restaurantes, en los buffet flats se podía saciar cualquier deseo: sexo, bebida, comida, drogas, etc.  

The Daisy Chain ofrecía toda clase de espectáculos sexuales, como los cuadros vivientes que representaban escenas heterosexuales y homosexuales; la actuación de Sewing-Machine Bertha (“Máquina de Coser Bertha”), mujer experta en el sexo oral con otras mujeres, habilidad ésta de la que derivaba su mote; o la actuación de un travesti gigante llamado Clarenz.

El local, situado en la 140th Street era frecuentado por gran número de artistas llegando a ser tan famoso que no sólo Connie McLean le dedicó una canción: tanto Count Bassie (Swingin? at the Daisy Chain de 1937) como Flat Waller (Valentine Stomp de 1929) hicieron lo propio.

Los buffet flats, que en su origen eran habitaciones que se alquilaban a los negros que estaban de paso por la ciudad y eran rechazados en los hoteles para blancos, se hicieron con una reputación de liberación sexual absoluta: todo valía y ninguno de los asistentes parecía escandalizarse. A continuación vemos cómo recordaba la cantante Ruby Smith la visita a una de estas fiestas en Detroit con su tía política Bessie Smith:

They had a faggot there that was so great that people used to come there just to watch him make love to another man. He was that great. He’d give a tongue bath and everything. By the time he got to the front of that guy he was shaking like a leaf. People used to pay good just to go in there and see him do his act…. That same house had a woman that used to . . . take a cigarette, light it, and puff it with her pussy. A real educated pussy.

[“Tenían un maricón allí tan grande que la gente iba tan sólo para ver cómo hacía el amor con otro hombre. Era fantástico. Le daba un baño con la lengua y todo. Al momento se puso en frente de aquel chico que estaba temblando como una hoja. La gente solía pagar mucho por ir allí y verle hacer este tipo de cosas… En la misma casa había una mujer que solía… cogía un cigarro, lo encendía y fumaba con su coño. Un coño realmente bien educado.”]

La visita de Ruby y Bessie Smith a esta fiesta quedó plasmada en la canción de Bessie titulada Soft Pedal Blues, en referencia al pedal de sordina (soft pedal) que se obligaba a utilizar al pianista para evitar hacer mucho ruido y tener la visita de la policía:

Soft Pedal Blues, de Bessie Smith (1925)

There’s a lady in our neighbourhood who runs a buffet flat,
And when she gives a party, she knows just what she’s at!
You give a dance, say Friday night, that was to last till one,
But when the time was almost up, the fun had just begun!
But she walks into the room, and yells to the crowd,
“Have all the fun, ladies and gentlemen, but don’t make it too loud!”

Oh play it. Mr. Leader Man, play it all night long,
I like the words and music you give in a song;
How it moans away,
It’s nearly break of day,
Early in the morn’,
So put that soft pedal on!
I’m drunk and full of fun, ya-hoo!
Go and spread the news,
‘Cause I’ve got them soft pedallin’ blues.
Early in the morn’,
So put that soft pedal on!
I’m drunk and full of fun, ya-hoo!
Go and spread the news,
‘Cause I’ve got these soft pedallin’ blues.
Early in the mornin’, yahoo!
I got these soft pedallin’ blues.

Bessie Smith, a pesar de contraer matrimonio con Jack Gee, era abiertamente bisexual y se jactaba públicamente de ello: decía dormir con una de las cantantes de su banda, así como tener una relación con Porter Grainger, un pianista y compositor gay, y haber tenido aventuras con multitud de hombres.

La bisexualidad de Bessie Smith no iba reñida con sus gustos: le gustaba que los hombres fuesen varoniles y las mujeres femeninas, tal y como dejó de manifiesto en la siguiente canción (There’s two things got me puzzled, there’s two things I can’t stand A mannish actin’ woman and a skippin’ twistin’ woman actin’ man: “Hay dos cosas que me confunden y no entiendo: una mujer marimacho y un hombre que se contornea y salta como una mujer”):

Foolish Man Blues, de Bessie Smith (1927)

Men sure is deceitful and they’s gettin’ worser ev’ry day Men sure is deceitful and they’s gettin’ worser ev’ry day Act like a bunch of women, they’s just-a gab, gab, gabbin’ away
There’s two things got me puzzled, there’s two things I can’t stand There’s two things got me puzzled, there’s two things I can’t stand A mannish actin’ woman and a skippin’ twistin’ woman actin’ man
I used to love a man, he always made my poor heart ache I used to love a man, he always made my poor heart ache He was crooked as a corkscrew and evil as a copperhead snake
I know a certain man who spent a year runnin’ a poor gal down I know a certain man who spent a year runnin’ a poor gal down And when she let him kiss her, the fool blabbed it all over town

 
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Bessie Smith

                    
Continuará…

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