José Cruz y Real de Catorce: Discografía y Canciones Parte III

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4. Voces interiores – 1992 (CDDP-1121) FONARTE LATINO S.A. DE C.V.
1. Toca un rock´n roll
2. Extraño en la multitud
3. Mala inversión
4. Sostente de pie
5. Madre blues
6. Pago mi renta con un poco de blues
7. Voces familiares
8. Niña Virgen María

 

Créditos:

Letras y música: José Cruz Camargo.

Real de Catorce: Fernando Abrego, batería y percusión; José Cruz, voz, armónica y guitarra; José Iglesias, guitarra solista; Juan Cristobal Pérez Grobet, bajo eléctrico. Músicos invitados: Carlos Cabral “Junior”, teclados, guitarra (2, 4, 8), bajo (4, 5, 7,8); Alejandro Campos, sax (2); Adriana Martínez, Laura Elvira Serratos, Ofelia Guzmán y María Elena Durán, coros (1, 2, 4, 6, 8).

Texto en el disco de José Cruz: “Cada quien esconde una mentira. La mastica entre los dientes. Corre disimula y en un puño lleva sangre de otras almas. Ayer intenté evitar mi reflejo en el espejo, inútil evasión, como el escape furtivo de la amante a la que más se teme. Descubrí que las calles no se hicieron para huir. Nadie se dirije a un punto específico, inconscientemente se concreta el alejamiento de sí mismo. Nadie llega limpio a la era del encuentro y la compasión: ¿Seres divinos confundidos? Cada quién se habita de voces, voces interiores de un manantial vivo, temporal. Voces de la depresión, voces de la serenidad, voces de la reflexión. Voces de la felicidad resonantes en el templo del ser. Cada quien cosecha a su gusto sus frutos: amargos como la adrenalina… dulces como la miel de un higo.”

Toca un rock´n roll, excelente tema para iniciar este cuarto álbum, la banda se escucha cada vez más madura, con un sonido muy bien definido. Buen rocanrolito con destacados destellos en el requinto y piano, impresionantes coros y por supuesto una letra muy adecuada.

Extraño en la multitud, esta es una pieza, a la que se le puede llamar como una buena balada, nuevamente reune los ingredientes suficientes para ser considerada así, buena instrumentación, con una guitarra acústica muy destacada, al igual que el bajo, y de nuevo el toque de los coros. Con una frase contundente que encuadra perfecto al tema de la canción: “No es el mundo, no es la calle, no es la gente, eres tú…”

Mala inversión, estamos ante una bella canción intrsopectiva, autobiográfica, con fusiones rítmicas de rock latino, reggae y ska. Una combinación extraña pero que logra combinar perfecto la banda, con esos pequeños, pero importantes detalles musicales que los caracterizaba.

Sostente de pie, un country-folk-rock con una guitarra acústica y una armónica precisas que mantienen el equilibrio de la composición y la instrumentación general, con una letra espléndida que de alguna manera através del tiempo, ha resultado el sustento de la filosofía del maestro José Cruz ante la adversidad de su enfermedad, y que ha inspirado y acompañado hasta la fecha su carrera. Una de las mejores canciones del disco, sin duda.

Madre blues, interesante e intenso rock rítmico, con una destacada participación de la guitarra principal que empuja a la letra a un nivel máximo y que propone una premisa del autor… Ante las injusticias: ¡Quiero una revolución!

Pago mi renta con un poco de blues, un blues lento con una larga e inspirada introducción de estupenda armónica, acompañada con piano y órgano destacadísimo, para una pieza que desde el nombre promete. Y que se transforma en un profundo poema, para continuar con un cántico religioso a manera de alabanzas, con unos coros espectaculares. Para finalizar de nuevo con un pasaje instrumental que destaca a la armónica y el solo de bajo, con una machacante y vibrante batería.

Voces familiares, aparece el funk, la música disco y el hip hop, en esta pieza que presenta un interesante juego de palabras en la letra de la canción, así como la manera de introducir la armónica al arreglo, además de los gritos y expresiones vocales de José. Extraña, pero bien lograda.

Niña Virgen María, aunque ahora se sabe que esta canción fue escrita por inspiración de una niña que nació infectada con VIH, mantiene un estilo de canto religioso de principio a fin, tal vez también por el insinuante título. El piano mantiene la melodía a lo largo de la canción. Una pieza que da fin a un disco ecléctico, pero que resultaría la antesala a uno de sus mejores álbumes, desde luego desde mi punto de vista.

Toca un Rock ´n´ Roll

Tengo la edad del polvo que cubre mi Fender,
Cuando los bluses brotaban de cada banqueta.
Ya echó raíces el álbum de viejas canciones,
Ya le crecieron las mangas a mi camiseta.

Vaya un rock & roll, para los amigos
Que de aquí al futuro, yo no pido nada.
Toca un rock & roll, en todos sentidos para mis oídos
Tengo mi guitarra, tengo mi guitarra y una amónica en Do.
 
Voy a otra calle, llevándome el ocio de todos,
Dejo que mi alma se prenda de puros latidos.
Hoy los muchachos rebeldes tiraron la toalla:
Cuando se guardan los sueños se van al olvido.

Vaya un rock & roll, para los amigos
Que de aquí al futuro, yo no pido nada.
Toca un rock & roll, en todos sentidos para mis oídos
Tengo mi guitarra, tengo mi guitarra y una amónica en Do.

 

Extraño en la multitud

Dejaste ir al amor y después del fuego llovió
Tu guerra es una más como son las guerras de hoy.
No es el mundo, no es la calle, no es la gente, eres tú…
Extraño en la multitud.

Dormiste un año luz regresaste al mismo lugar
Ella firmó su adiós en las bardas de la ciudad.
Con la noche en un costado, como herida de Jesús…
Perdido en la multitud.

Dejaste ir al amor tan difícil de encontrar
El arma del amor estalló en tu corazón.
 
No es el mundo, no es la calle, no es la gente, eres tú…
No es el mundo, no es la calle, no es la gente, eres tú…

No es el mundo, no es la calle, no es la gente, eres tú…
No es el mundo, no es la calle, no es la gente, eres tú…

No es el mundo, no es la calle, no es la gente, eres tú…
No es el mundo, no es la calle, no es la gente, eres tú…
Extraño en la multitud. Oh… Extraño… tú.

 

 

Mala inversión

Hijo: eres, una mala inversión, no seguiste jamás mis pasos.
Hijo: mío, tu hermano tiene razón no te dejas echar el lazo.
No me queda talento para gobernarte
Preferí alguna vez odiar que amarte
Diste media vuelta, desapareciste
Supe por el viento que te encontraste.

Hijo: eres, una mala inversión, no caminas la misma senda.
Hijo: raro, tu madre es otro cantar, escapando de la contienda.
No me queda talento para gobernarte
Preferí alguna vez odiar que amarte
Diste media vuelta, desapareciste
Supe por el viento que te encontraste.

Hijo: eres, una loca obsesión, que me explique el Señor tu caso.
Hijo: mío, decidiste romper, el espejo de mis fracasos.

Hermoso y rebelde así fui yo, pero…
Hermoso y seguro hasta ayer, pero…

 

 

Sostente de pie

Cuando llueve y llueve sin parar, sobre tu valor y tus hombros
Y te enfangas las botas y piensas que vas en el último tren.

Cuando ves que el invierno llegó, y el amor no regresa hace tiempo, el hambre y la sed te detienen y te bajan la fe y el honor.

Cuando caes por séptima vez, cuando el viento golpea de frente, y al final te abandonan las fuerzas, y gritas y aprietas los dientes.

Sostente de pie, la vida es la bronca, las nubes se van da vuelta a la hoja.

Sostente de pie, ofrece un cigarro, y da tu dolor al hombre de al lado, al hombre de al lado.

Sostente de pie, la vida es la bronca, las nubes se van da vuelta a la hoja.

Sostente de pie, enciende tu luz, abrígate bien, al fuego de un blues, al fuego de un blues.

Yeah!, yeah!

 

Madre blues

¡Oh Madre blues! Llévame a un hospital, me duele el corazón,
ella se fue con mi último suspiro ya no sirvo para amar. ¡No, no, no!
¡Oh Madre blues! ¡Qué golpe más brutal! Tomé una decisión,
quiero buscar en las calles el olvido pienso renunciar al amor.

La gente demanda justicia, el sistema promete justicia,
pero los jueces y los policías se venden al mejor postor.
Los ricos no son encarcelados, hacen razzias y apañones,
los estudiantes son detenidos.

¡Quiero una revolución! ¡Quiero una revolución!
¡Quiero una revolución! ¡Quiero una revolución!

¡Oh Madre blues! Prendió la fiebre ya, la guerra comenzó, soy un soldado más, perdí la piel, papá, rociaron con Napalm, escríbanle a mamá, díganle por favor a qué lugar me voy.
¡Van a romper mi cara amor! ¡Van a romper mi cara amor!

 

 

Pago mi renta con un poco de blues

Pago mi renta con un poco de blues, navío de noche trae el amor a mis brazos, suena el piano sobre tablas de nogal, el bar se esfuma en dos compases… música de antiguos amigos anclados al mundo por un trago de ron.
Pago mi renta con un poco de blues, derrumbada en mi cama
tu marea de carne es eterna, hada alcohólica bañada por la luna de tus treinta y tres, tus rasguños en mi rostro
son palabras de un poema limpio, limpio como el cielo de tus ojos.
Pago mi renta con monedas de mi alma abaratada, de mi alma recargada en los muros de un sueño, de mi alma de música hambrienta, perdida en el corazón de taciturnos bebedores
de mi alma encarnada en un polvoso escenario.
Amor: ¿debemos cruzar los puentes ardiendo, las negras ciudades selladas con nuestros dulces espíritus, ansiando la paz de otro mundo, reunidos en la antesala del infierno?
¿¡Fumando y riéndonos!? Fumando y riéndonos, pisando colillas de entusiasmo… Amor: tú y yo intensos nos hemos desgarrado por un poco de blues.

¡No dejamos nada al Señor! ¡No dejamos nada al Señor!
¡No dejamos nada al Señor! ¡No dejamos nada al Señor!
¡No dejamos!, ¡no dejamos!, ¡no dejamos!, ¡no dejamos!,
¡No dejamos!, ¡no dejamos!, ¡no dejamos!, ¡no dejamos!,
¡No dejamos!, ¡no dejamos!, ¡no dejamos!, ¡no!
¡No dejamos nada al Señor! ¡No dejamos nada al Señor!
¡Sí!, ¡sí!, ¡sí!, ¡sí!, ¡sí!, ¡sí!, ¡sí!, ¡sí!, ¡sí!, ¡sí!, ¡sí!, ¡sí!, ¡sí!, ¡sí!, sí!

 

 

Voces familiares

Salí con la chamarra a medio hombro, mi padre me siguió hasta la calle, ojos de fuego en el corredor, arden las pupilas, arde el corazón. ¡Que no te maten o te mato yo! ¡Que no te maten o te mato yo! La voz de mamá, un tizón en la piel, arriba de nosotros el Señor se enojó. Perdona a esta familia, hizo lo mejor, nunca terminamos de erigir una pared. ¡Que no te maten o te mata él! ¡Que no te maten o te mata él!
El odio en los mecates, como aves del mal, se mecen en el viento de la noche invernal, hijo, padre y madre, hablando cada cual en su propio idioma. Ahora adónde iré. ¡Que no te maten o te mata él! ¡Que no te maten o te mata él!
Veo a rana y sus fans en un carnaval, fiesta de escapistas en un baile tribal; viven en burbujas de jabón, puro blof, oyen mala música y se visten peor. ¡Que no te maten o te mato yo! ¡Que no te maten o te mato yo!
Llego a la calle de mi hermano David, ¡vaya!, de pronto ha dejado de llover. Puedo escribirte una linda canción, sé dónde estoy y me siento muy bien. ¡Oye!, no te vayas, no es una prisión, feos delincuentes, locos, reincidentes, ¡vamos a jugar frontón!
¡Voy a visitar a las huérfanas de amor! ¡Me voy a meter a sus camas sin hablar! ¡Me llegó de ti una extraña sensación, tengo la impresión que te vas a desmayar!

 

 

Niña Virgen María

Quiero besar la leche de tus manos,

antes que te detenga la muerte, el corazón, tu corazón lo voy a esconder en ambas manos.

Cuando te vayas grita por mi nombre, grita más fuerte que la ciudad, grita al amor de los encuentros, el viejo ángel sin jubilar, quiere sentarse a cuidar tu lugar.

¡Oh María! ¡Oh María! ¡Oh María! ¡Oh María!

Voy a mirarte en el tren de luz, en que te irás en pocos días, la tierra guardará silencio, y Dios te donará una golondrina,

Cuando te vayas canta tus canciones, grítale al mundo que amas la paz, busca el dolor, préndele fuego, el viejo ángel sin jubilar, quiere quedarse a cuidar tu lugar.

¡Oh María! ¡Oh María! ¡Oh María! ¡Oh María!

¡Oh María! ¡Oh María! ¡Oh María! ¡Oh María!

 

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