José Cruz y Real de Catorce – Discografía y Canciones Parte VI

8.Cicatrices – 1998 (CDDP-1169) FONARTE LATINO S.A. DE C.V.

1. Cicatrices
2. Bebimos y vivimos
3. No me dejes (por favor)
4. Labios rotos
5. Lila
6. Un largo rato
7. Mujer liviana
8. La venenosa
9. La Buenos Aires
10. Ogarrio
11. Híkuri
12. Prendas de algodón
13. Anforita de blues
14. El anticuario

Letras y música: José Cruz Camargo.
Real de Catorce: José Cruz/ composición, voz, armónica, guitarra, dobro; Fernando Abrego/ batería; Juan Cristobal Pérez Grobet/ bajo  y Julio Zea/ primera guitarra.

Invitados – Maracas en “No me dejes por favor”: Leonel López, Violín en “Híkuri”: Carlos Torres, Órgano en “No me dejes por favor” y “Lila”: Gerry Rosado, Coros en “Mujer liviana”, “Labios rotos” y “Anforita de blues”: Paola Gutiérrez.

Cicatrices, a diferencia de los discos anteriores, que comenzaban con gran energía, este empieza con un cierto dejo de tristeza y nostalgia, con una pieza de bajo perfil, que se engrandece con la letra. Una sencilla balada lenta.

¿No tienes decencia?
Me dejaste entrar en tu vida:
soy un perro de traspatio
¡Mira bien… guau!
Sólo sé ladrar.

Tú eres una niña buena
la princesa de papá…
¡Mira bien…!
Sólo sé ladrar.

Me he arrastrado por las calles
lamí la lluvia de tu suela
lamí tu pie desnudo…
¿No tienes decencia?
Desde aquí el mundo es otro…
yo no te amo…
sólo quiero roer tus huesos.

Soy un perro de traspatio:
¡Mira bien…!
Sólo sé ladrar.
Guau! Guau! Guau!

Bebimos y vivimos, este tema si tiene la energía de un inicio de disco de Real, se escucha por primera vez la estupenda guitarra blues-rock del nuevo integrante Julio Zea, un buen slide y una armónica sobresaliente que le pone la cereza a esta rolita netamente rockera.

Siempre he querido escuchar en la radio
esa canción que inventamos borrachos
a la salida del antro del Diablo
cuando abrazabas a Diana “La monja”
mientras yo me carcajeaba de frío
fuera del Regis, que se nos vino a caer.

La bailarina de nuestras parrandas
está llorando en la banca de un parque
cómo le pesa el goteo de las noches
sobre esas piernas otrora divinas
mientras tú y yo arrojamos el ancla
de un barco hundido, perdido, sacudido, herido
de tanto huracán.

Bebimos y vivimos, de musas nos hartamos
tocamos las costillas, de nuestra muerte joven.
Bebimos y vivimos, de amigos nos rodeamos
algunos se perdieron, algunos se encontraron…

Siempre he querido escuchar en la radio
esa canción que robamos del baño
de aquel cinito de cintas tres equis
donde fundamos la Secretaría
de Educación Arrabal de la Vida
cuando la calle era destino, doble sentido
era el camino, era nuestra profesión.

Bebimos y vivimos, de musas nos hartamos
tocamos las costillas, de nuestra muerte joven.
Bebimos y vivimos, de amigos nos rodeamos
algunos se perdieron, algunos se encontraron…

No me dejes (por favor), una estupenda entrada de armónica jugando con el órgano que da la pauta a una bella canción a ritmo de bossa.

No me dejes por favor
que me quiero ahogar en ti
no te vayas en un tren
no navegues hacia el sur
me sentencias a vivir.

No me dejes por favor
me derrumbo no doy mas
eres mi nesecidad, mi droga
me sentencias a vivir.

Considera la tortura de la tarde
la camisa desgarrada de mi última canción
en las manos de un ladrón, sin paz ni voz
las arterias y los clavos de este blues
las arterias y los clavos de este blues.

Considera la ternura de la tarde
la camisa desgarrada de mi última canción
en las manos de un ladrón, sin paz ni voz
las arterias y los clavos de este blues
las arterias y los clavos de este blues.

Labios rotos, regresa el rock en esta mediana pieza, la guitarra con fuerza comienza a hacerse sentir, viene a ser de lo destacable del track.

El deseo me droga con su aguja fina
luego me hipnotiza con sus tentaciones
un beso francés, una cama tibia me ha licuado el lirio de la razón.

Antes del jalón de vino vives la melancolía
antes de pisar la noche ya besaste la ansiedad
y soñaste que morías.

Dudas y cervezas el ambiente apesta
heme aquí sediento con los labios rotos
porto un clavel rojo sinvergüenza
y las fantasías más torcidas prendidas con un alfiler.

Antes del jalón de vino vives la melancolía
antes de pisar la noche ya besaste la ansiedad
y soñaste que morías.

Antes del jalón de vino vives la melancolía
antes de pisar la noche ya besaste la ansiedad
y soñaste que morías.

Lila, al fin llega un blues, donde se estrena la nueva guitarra y aprueba con excelencia, rico arreglo con un órgano estupendo en toda la rola.

Espero escuchar tus pasos resonando en la avenida
verte salir de la hoguera como una Juana de Arco
sé que duermes con viejos que van a morir mañana
mas prendo el incienso de las mentiras con mis dedos pálidos
y le digo adiós a tus hombres con un piadoso góspel.

¡No es justo!, te miro y me marchito
¿qué clase de sujeto soy?

Releo la Biblia como un topo fanático
allí me enredo entre cables de palabras divinas.

Y Dios no me oye
Dios no te cambia.

Creo que compraré el revólver de la justicia
al Ángel de las sombras.

Pobre Lila sin canción, no quiso el himno de mi fe;
pobre niña de aserrín.

En las calles todos mastican tu nombre
en los bares saben cuándo te tiñes el pelo
el firmamento huele a tu perfume
Dios tiene un beso tuyo en los labios.
¡No es justo!, te miro y me deprimo
¿qué clase de sujeto soy?

Te saco ebria…
como una hija del incendio de su alma.
Y la hermandad me ha ordenado perseguirte
la hermandad me ha ordenado rescatarte
la hermandad me ha ordenado convertirte, liberarte.

Pobre Lila sin canción, no quiso el himno de mi fe;
pobre niña de aserrín.

Pobre Lila sin canción, no quiso el himno de mi fe;
pobre niña de aserrín.

Un largo rato, pieza acústica sobre base de blues, muy intimista en la que se destaca el solo de armónica.

Mi relación más cercana es con un gato
camino de noche adonde llegue
prefiero conversar con mi muerte, un largo rato…

¿Se supone que debo ser un… “alguien”
…que debo hacer algo de mí mismo?
Prefiero sacudirme este sueño, un largo rato…

Quiero que juguemos cuando vengas
con tu pandilla de vivencias
pero después ya no regreses, un lago rato…

Me resulta más sencillo el silencio
es tonto pretender que soy un sabio
prefiero arañar algunos blueses, un largo rato…

Hay emociones que brotan de repente
y escriben un párrafo de vida
prefiero creer que dicen nada, un largo rato…

Quiero que juguemos cuando vengas
con tu pandilla de vivencias
pero después ya no regreses, un lago rato…

Quiero que juguemos cuando vengas
con tu pandilla de vivencias
pero después ya no regreses, un lago rato…

Mujer liviana, suave bluesesito lento. Rico. Sumamente disfrutable. Para retomar la segunda parte de la canción, buen solo de bajo en el puente con un requinto magistral y una armónica celestial.

Ven, escucha esto.

Esa liviandad esa ligereza
con que das calor con que te desvistes
luego ese lunar como corazón guiando a la cadera
y la boca dulce para el mal sabor de la despedida.

Cuando dices sí cuando caes del cielo
a mi realidad a mi aburrimiento
rompes el ritual de la soledad y su hechicería
y me da la gana deshacer la cama de mis temores.

Tras de ti, con mis redes, por azares de la vida
sobre ti, con mis mañas, como un gato revolcado
hoy es la ocasión de decir…

Esa liviandad esa ligereza
con que das calor con que te desvistes
luego ese lunar como corazón guiando a la cadera
y la boca dulce para el mal sabor de la despedida.

Tras de ti, con mis redes, por azares de la vida
sobre ti, con mis mañas, como un gato revolcado
hoy es la ocasión de decir… te amo.

La venenosa, el corrido mexicano en su máxima expresión y fusión con el blues, de manera interesante.

Me consumí fumando… la venenosa
pa´ no sentir los golpes que da la vida
quise faltarle a Dios por pura rabia
porque caí en tu amor… de calavera.

Y se me fue acabando… sorbo a sorbito
como si fuera mi alma… pura charanda
y me jodí la voz cuando te fuiste
pues me pasé la noche aullando penas.

… pura charanda
y me jodí la voz cuando te fuiste
pues me pasé la noche aullando penas.

Me consumí fumando… la venenosa.

La Buenos Aires, ahora corresponde esta rola a otra extraña fusión, se trata de tango/rock latino/jazz/blues. Nada más que resaltar.

Pisas la patria orinada, de un país que te oculta secretos
besas el rostro de una dama de gis, en un muro baleado
ves el amor esparcido al azar como granos de luz sincera
de los amantes que devolvieron sus almas de plástico a Dios.

En esta vida el mundo es así, pagas derechos por comerte una flor
en este mundo la vida es así, becerros de oro podando el jardín.

Prendes la bacha mojada, amparado en un banco de nubes
eres hijastro de un narcopaís, carne de asesinato,
ves el amor esparcido al azar como granos de luz sincera
de los amantes que negaron sus faltas benditas a Dios.

En esta vida el mundo es así, pagas derechos por comerte una flor
En este mundo la vida es así, becerros de oro podando el amor.

Un alto voltaje en las venas, ascenso a la cruz y descenso
quien lame navajas se corta, y emite discursos de sangre.

En este mundo la vida es así, pagas derechos por comerte una flor.
En esta vida el mundo es así, becerros de oro podando el jardín.
En este mundo la vida es así, pagas derechos por comerte una flor.
En esta vida el mundo es así, becerros de oro podando el amor.

Ogarrio, tema instrumental al estilo de una worksong con resonador (dobro) y slide, tocado magistralmente por José.

Híkuri, canción que se liga con el tema instrumental anterior, en dos partes, primero de nuevo el dobro y slide con guitarra acústica, y después entra la banda a darle una interesante y mística intención, el violín está bastante intenso.

Dame sal, tengo sed
tour de sangre, sangre y fe
muere para renacer.

Híkuri, carne-Dios
viaja al túnel de su voz
el desierto tiene piel.

Dame sal, tengo sed
tour de sangre, sangre y fe
muere para renacer.

Híkuri, carne-Dios
viaja al túnel de su voz
el desierto tiene piel.

Prendas de algodón, excitante pieza del sensual jazz a la explosión del rocanrol, excepcional, una de las mejores del álbum sin duda. Recordando un poco al estilo de The Doors y en partes al boogie de John Lee Hooker.

Dormida en las nieves de un rascacielos, tocabas los discos de Moody Blues
mis ojos rodaban sobre tu espalda, un rayo de luna te desnudó.

De noche los hombres se van de juerga, encienden las luces de la ciudad
qué harían las mujeres sin esos tontos, caerían de su sueño sin despertar.

Remojé los labios en prendas de algodón, en la azotea justo frente a ti…

Un poco de agua de tus pecados, alivia mi boca que tiene sed
dormida y desnuda a pleno cielo, y tú sin saberlo excitas mi ser.

Se vive y se muere mientras te bañas, y sacas al perro a seducir
te amo, lo juro, sin conocerte, haría cualquier cosa por ti.

Remojé los labios en prendas de algodón, en la azotea justo frente a ti…

Mi dolor de voyeurista que no pisa la losa
puede tocarte a miradas el sexo, la axila
puede acercarse prudente a una distancia de abeja
tu calma desnuda también me vulnera
cómo quisiera bajo mis yemas
sobar tu pezón sorprendido
pero me duelen los ojos
los ojos no abordan ni enamoran ni conversan
sólo viajan por impulsos
¡mentiras eléctricas!

Remojé los labios en prendas de algodón, en la azotea justo frente a ti…
Remojé los labios en prendas de algodón, en la azotea justo frente a ti…

Anforita de blues, regresa triunfal el rock/blues en este tema con un dobro supremo, y la guitarra primera en su máxima expresión.

Me duele preguntarme si todavía te amo
y me desvela un muerto que viene cada noche.
La luna me calcina de frío y de nostalgia
y pienso en ese síntoma, lo he visto en la mirada de los dos.

No puedo imaginar que voy a andar la vida solo
no puedo comprender que tenga que romperte toda.
Clausuren las salidas, las puertas de la ciudad
detengan el impulso de huir de la verdad.

Necesito cantar, necesito callar
necesito… una anforita de blues.
Lo que voy a decir, me alejará de ti
pero debes saber, que ya no te amo como antes.

Me duele preguntarme si todavía te amo
y me desvela un muerto que viene cada noche.
La luna me calcina de frío y de nostalgia
y pienso en ese síntoma, lo he visto en la mirada de los dos

Necesito cantar, necesito callar
necesito… una anforita de blues.
X4

El Anticuario, poema musicalizado muy intimista, pero que da buen resultado para un final del estupendo álbum 8 de Real de Catorce.

Un ego demoniaco, dos tragos, una mujer
un cuarto subterráneo para estar lejos de Dios, la cara finísima de mi soledad
el mapa de mis vidas, el portavelas para alumbrar.
Tengo secretos sin revelar, y como un anticuario, los guardo en el corazón.

Viene Dante a darme que hacer, salir a las calles, buscar un amor
mi planta de luz, mis ganas de ser, una razón por simple que sea
con tal de no cortarme las venas.

Estoy ausente pero aqui estoy, tras una enredadera mental de puas de alambre
los dias huracanados me vienen bien, los dias tranquilos son como un ángel que no invité.
Tengo secretos sin revelar, y como un anticuario, los guardo en el corazón.

A veces quisiera retroceder, buscarme en el parque, donde me perdí
mi planta de luz, mis ganas de ser, una razón por simple que sea
con tal de no cortarme las venas.

Posé mi mano, sobre el piano, de la gente que ha partido ya
que en el vuelo, por desvelo, se estrellaron en las bardas de la eternidad.

Estoy ausente pero aqui estoy, tras una enredadera mental de puas de alambre
los dias huracanados me vienen bien, los dias tranquilos son como un ángel que no invité.
Tengo secretos sin revelar, y como un anticuario, los guardo en el corazón.
A veces quisiera retroceder, buscarme en el parque, donde me perdí…

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