Guerreros del blues

Hacia finales de febrero tuve la oportunidad de presenciar de manera íntegra el ensayo del dueto Lucy Blues, formado por el talentoso y ya legendario José Cruz Camargo y el joven y no menos talentoso Miguel Korsa. El dueto de reciente creación -formado en enero del 2015-, presenta un sonido sólido, propio y con mucha personalidad.

Entrar a la casa de José Cruz fue un pequeño deja vu. Hace poco más de 10 años había estado en ese mismo sitio, con un José en otras condiciones. Los espacios cambian, la memoria no es tan fiel como uno quisiera, pero la esencia ahí está. Lo que antes era una sala y comedor, ahora se ha transformado en un espacio en donde continúa sucediendo la magia, la creación de uno de los mejores sonidos de blues del país.

La luz de la tarde se iba apagando y en esa estancia convertida en sala de ensayo me recibe José Cruz sonriente y con la amabilidad con la que lo hiciera una década atrás. Sentado en su sofá toma rigurosamente su medicamento -unas gotas que vacía sobre la misma tapa del gotero-, mientras Miguel comienza a montar los amplis, la guitarra, el dobro, los micros y todo lo dispuesto para comenzar el ensayo. Se ve contento, hay de nueva cuenta luz en el rostro de José Cruz, pareciera que la ingrata enfermedad que lo ha acompañado los últimos años se encuentra escondida, en reposo, le da una tregua.

Siempre he sentido admiración por su trabajo, pero al verlo así, moverse así, esforzarse así, disfrutar de la música así, uno no puede sentir menos que una profunda y enorme admiración por su fortaleza y tenacidad para salir adelante, siempre, claro, con el apoyo de María, su hija; de Paty, su compañera profesional y emocional; y de todos los amigos que lo rodean.

Guerreros del blues o de la música en general, los tenemos en este país por varios flancos. Rita Guerrero, Jorge Velasco García, o de mi querida y también admirada Maru Enríquez. Todos ellos son guerreros y guerreras, que como bien dice Maru, “la música nos mantiene en pie”.

Maru Enríquez, es otro caso emblemático. Se recuperó de dos derrames cerebrales, ha luchado como nadie, hace su terapia, conduce su programa de radio y continúa cantando y regalándonos su voz, a lado de Charly Badillo y de toda su banda proveniente deportlan -como dice ella-, ¡de por Tlalnepantla!

Lamentablemente todos ellos, los músicos que caen enfermos, no tienen cobertura médica que les permita hacer frente a un eventual padecimiento; y la situación se torna más compleja cuando estos los incapacitan por un tiempo.

La luz que que emana José durante su ensayo, es la misma que se le puede ver a Maru con su eterna sonrisa que siempre tiene para todos. Ambos comparten una misma pasión, la música y ambos lejos de dejarse vencer, dan la pelea y hacen planes.

José trabaja arduamente en Lucy Blues, prepara nuevo disco con Real de Catorce y también alista la edición de un nuevo libro de poesía.  

Más allá del esfuerzo que día con día hacen José, Maru y todos los músicos que enfrentan problemas de salud, es lamentable y triste que los encargados de hacer las leyes no vean en los artistas -sea cual sea su disciplina-, un sector que necesita de apoyos en cuanto a seguridad social se refiere. Hace unas legislaturas la actriz y en ese entonces senadora María Rojo impulsaba una iniciativa encaminada a este propósito.

Naufragó, se fue al limbo legislativo, al archivo muerto. Depende de nosotros como sociedad activa reactivar y obligar a que se legisle en la materia, en beneficio de nuestros queridos José Cruz, Maru y todos nuestros artistas.

@YonAmador
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