14 Aniversario de Híkuri, “Entre el rock y el blues”

La magia del blues invadió el Estudio 803 el pasado 18 de abril con un concierto enmarcado por la celebración del 14 aniversario del grupo poblano Híkuri. Fue una noche de doble celebración, pues festejaban sus 14 años en la escena del blues y los 10 años de su primera producción “Entre el Rock y el Blues”. Más que un concierto, fue una tertulia que convocó a amigos, músicos y seguidores.

La velada se llevó a cabo en el “Estudio 803”, lugar ya reconocido por la gente que gusta de la música independiente en Puebla. El foro es cálido, con buena acústica y realmente cómodo para disfrutar de los artistas que se presentan.

Los encargados de abrir el festejo fueron Larios y Páiz, dueto conformado por Martín Pérez Páiz y Antonio Larios, quienes hicieron disfrutar al público con excelentes temas como el Blues de la espera, En mis manos, El blues del patrón, Del aire con tu voz, Dos litros de whisky, Rojo neón y, para finalizar, La serpiente negra.

Los sonidos del rock y del blues se mezclaban para dar paso a Los Corsarios del Blues, una agrupación del D.F. conformada por Ben Ávila en la guitarra, Damián Martínez en el bajo, Charly Mercado en la batería y Miguel Korsa en la guitarra y voz; y como invitados especiales Dany Cardani en el saxofón y Joel Duarte en las congas. “Los Corsarios” iniciaron con un popurrí de Santana al que le siguieron El débil, La viuda negra y Victoria.

Este último, acompañado de un exquisito pensamiento de Ben Ávila:

Victoria (fragmento)

Tomaré un trago de mezcal barato
Mientras espero taciturno
En la antesala de la incertidumbre
Tal vez la victoria en la vida
Es con el premio de la muerte.

Y así, con el candor de los versos y las notas de su blues, “Los Corsarios” atraparon la atención de los asistentes antes de finalizar con la canción Bienvenido a Tijuana, tema que sin duda prendió a todo el foro del 803. Ya entrados en calor y para no bajar la temperatura, a continuación entraron “Los lagartos en el abismo”, banda oriunda del D.F. que se presentaba por primera vez en Puebla. Estos chicos le dieron a la noche un toque fresco con sus letras cargadas de ironía y crítica social.

 

Una noche llena de sorpresas

Y por fin llegó el turno de los celebrados. En una atmósfera que prometía una velada memorable, Lud Ortiz (guitarra y voz), Adolfo Ortiz (bajo y voz) y Rafa Vázquez (batería), acompañados de Antonio Larios en la armónica, se adueñaron del escenario, interpretando como primer tema Morir por ti. A este le siguieron otros ya conocidos como Paz en la habitación, Hermano Che y Mar. Cabe destacar que en esta primera etapa del concierto presentaron dos nuevos temas de lo que será su cuarta producción discográfica: La taza de café y Arde Troya, en este último surgió la primera sorpresa de la noche al invitar a Miguel Korsa, de “Los Corsarios del Blues”, a acompañar el tema con su guitarra; el resultado fue una excelente combinación que esperamos se vuelva a repetir.

La segunda etapa del evento se caracterizó por la interpretación de temas del cumpleañero “Entre el Rock y el Blues”. Y para ello la banda se hizo acompañar de Pancho Pata, de la agrupación “Los Patita de Perro”, con quien interpretaron Drogavisión, Negra Ciudad, Mota y No voy a Cambiar. Pero no podía faltar el toque femenino, y fue así que Margarita Velázquez arribó al escenario para seducir al público con su melodiosa voz en los temas: Besos de alcoba y No me olvido de ti.

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La música se lleva en las venas

Y la sorpresa más emotiva aguardaba la noche: el momento de presentar al sr. Adolfo Ortiz Zapata, del grupo de rock “Zapatas & Hot Rats” y padre de Lud y Adolfo Ortiz. El sr. Ortiz, al lado de sus hijos, deleitó al público con su interpretación en la guitarra y la flauta en El ciudadano y El huérfano, temas que “Los Zapatas” interpretaban en los años 70’s. Entre los “clics” de las cámaras, las albricias crecían entre el emocionado público, pendiente de lo que seguiría…

 

Entre el vaivén de la música

Lo increíble para este punto, pasadas las 12, era que la noche había sido un vaivén que no había decaído en ningún momento. Cada canción imprimía un sentimiento muy particular, desde los temas románticos y de crítica social hasta los más movidos por estar más cercanos al rock. Y eso no era todo, aún faltaba la parte más prendida, que iría de la mano de uno de los mejores guitarristas del rock mexicano: León Vago.

Así, en su máximo apogeo, Híkuri y León Vago hicieron vibrar al 803 con Baby be good, Una caricia de blues, Como las hojas, Llegaste a mí y De que el amor apesta.

 

Una noche de blues, una noche de amor

Tras la energía proyectada en el escenario por la presencia de León Vago, Híkuri comenzaba a despedirse con dos temas románticos y emblemáticos: No estás aquí y Busco Amor, una vez más en compañía de Margarita Velázquez.

El reloj marcaba más de las dos de la mañana en un ambiente que no perdía el ritmo, pero iba dando los últimos toques a la memoria de una celebración –como el mismo nombre de la producción celebrada lo indica– que nos llevó entre el rock y el blues.

Llenos de emoción y gratitud hacia su público, Híkuri daba los últimos acordes de la noche. Y así, la velada llegó a su fin tras casi seis horas de concierto que rompieron con la rutina del tiempo para sentirse como una bocanada de notas frescas, de blues, de rock… de la música que se queda en la piel.

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Rakel Hoyos

Cultura Blues

Revista dedicada a la difusión del Blues en México y el mundo.

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