El de los labios pintados

Frino

Resultó muy lamentable el fallecimiento del cantante británico David Bowie apenas dos días después de lanzar su último disco, Blackstar. Él es uno de esos casos -como Dylan, Bob Marley o los Beatles- cuya obra no está a discusión: son y punto. A través de los polémicos personajes escénicos que encarnaba durante sus conciertos -Ziggy Stardust, Major Tom o The Thin White Duke-, Bowie revolucionó no sólo la historia del rock, sino la idea del arte pop en el mundo. Van mis rábanos por su memoria.

 

Se lamenta Reino Unido

y llora el planeta entero:

el pasado 10 de enero

Ziggy Stardust ha partido.

Antagonista del ruido

y avant-garde de corazón,

el nieto del saxofón

al espacio se reintegra:

sobre de una Estrella Negra

subió al cielo El Camaleón.

 

 

Ni el coleccionista de arte

que psicodelia transpira,

ni el que hizo más de una gira

con las Arañas de Marte,

ni el que cátedras imparte

silbando una melodía,

ni el conductor del tranvía

ebrio de versos dorados,

ni el de los labios pintados

no de lipstick, de poesía.

 

Ni el Mayor Tom que al espacio

regresa, esta vez sin nave,

ni el que rechazó la llave

para entrar en El Palacio,

ni el que iba Ardiendo Despacio

al fondo de un personaje,

ni el Duque blanco de traje

que cerraba los conciertos:

ninguno de ellos ha muerto

solo continúan su viaje.

 

Nuevos versos de Frino cada martes en…

www.cortandorabanos.blogspot.mx

 

Sobre Frino

Un comentario sobre “El de los labios pintados

  • el 6 febrero, 2016 a las 22:23
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    Muy bonito!!! Muchas gracias!!! 😀

    Respuesta

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