Blues en las palabras de Jimi Hendrix

Los que siguen el blues probablemente conocen estas dos frases. Aunque muchas de las ‘citas’ de Jimi Hendrix no son más que líneas de sus canciones, éstas no. Son observaciones que hizo sobre la música que tocaba.

“Blues is easy to play, but hard to feel”

La primera de las dos es -creo–, la más conocida. ‘El Blues es fácil de tocar, pero difícil de sentir’. Con humildad, comento que es una observación muy atinada. Todos sabemos que el blues es fácil de tocar, así todos empezamos. Pero no es solamente una referencia de lo difícil que es tocar algo excelso en blues –cuando tus sentimientos están a flor de piel y no sólo te sale fluidamente… y no cometes los errores que te dan un bajón horrible–, sino también refleja el hecho que es y siempre ha sido una música para todos. Y así tenía que ser, siendo una expresión musical que salió de manera tan natural y necesaria.

Una música para todos. Todos pueden empezar y, paso a paso, mejorar, experimentando en carne propia de vez en cuando estos momentos que para uno son tan memorables, por la satisfacción de haber logrado tocar algo que te expresa de pies a cabeza. La mejora no es lineal y siempre hacía arriba gradualmente. Lejos de esto diría. Hablando personalmente, de los primeros momentos cuando levanté una guitarra, había largos periodos de estancamiento y de retrocesos…

Había distracciones. Por ejemplo, por decisión no pensada al fondo ensayé cosas que no me llegaban; o por una influencia que no resistí, persuadido por un amigo que resultó no ser del todo sincero, toqué cosas con que no realmente me identificaba.

Este es un caso concreto, no era una amistad que duró. Estar de acuerdo con alguien acerca de la música, en mi experiencia, sí te dice quiénes son tus verdaderos amigos y te revela un poco de ti mismo. O por haberme contratado como músico tuve que tocar cosas realmente espantosas. Sin embargo, algunas de estas cosas te pueden enriquecer. Aprendes nuevas escalas, armonías o acordes que luego puedes incorporar en tu vocabulario. En general, entre más tocas, mejor te va y más frecuentemente tocas algo que te hace parar los cabellos.

Pero ahora esto depende de ti, es difícil de sentir. De nadie más. De no tocar por rutina. De no tocar lo que siempre tocas. Las mismas viejas escalas. Depende de estar en contacto con tus sentimientos. De tocar en este momento algo que realmente estas sintiendo. Es cuestión de la sinceridad interior, de ser honesto contigo mismo y de conocerse. Y esto es un trabajo de toda la vida. Creo que Jimi se refería a algo por el estilo.

Ahora que estoy envejeciendo, ya los dedos no hacen lo que antes podían. Pero, por otro lado, hoy en día, creo que toco cosas más felices que antes, aunque tengo suficientes recuerdos para otros momentos, pero siempre he tratado de ser sincero en lo que toco.

 

“That the basis was the blues, but that the framework of the blues was too tight. We’d talk first about what he wanted the emotion of the song to be. What’s the vision?”

La segunda frase de Jimi Hendrix es acerca de su propia música, de sus planes e intenciones, recordado por Roger Mayer. ‘La base era el blues, pero su marco era demasiado apretado. Hablaríamos primero de qué querría él que fuera el sentimiento de la canción. ¿Qué es la visión?’ En éstos términos, hablando de colores, Jimi discutía sus planes para nuevas canciones con su “consultor sónico”, Roger Mayer, inventor de diversos artefactos electrónicos musicales.

Hablando por mí mismo, siempre he considerado a Jimi Hendrix como un artista totalmente sincero, alguién que hizo todo lo que le era posible para expresar sus emociones en sus propios términos. Para mí era un hombre honesto, y no hay cualidad que más valoro en un ser humano. Hablar de colores ¿por qué no? Es un buen símbolo, y todo el lenguaje no es más que un aparato de símbolos.

Tocaba blues. Célebremente, Jimi tocó, “Killing Floor” de Howling Wolf a toda velocidad, dejando boca-abierto a Clapton quien salió del escenario a la mitad de la canción. Jimi compuso y tocó “Red House”; un blues lento en doce compases, algo típico para un bluesero, pero mucho de su música –como honestamente mucho de la música que se tocaba en Inglaterra durante el boom de blues–, no era nada más blues, sino empezaba con blues y luego iba a otros espacios.

A los puristas les pregunto, ¿qué están buscando? A lo mejor la respuesta sigue viva adentro de ti. El purismo sólo conduce hacía los espejismos de un pasado irrecuperable, una nostalgia que te envejece en lugar de hacerte vivir. De no haber sido una inagotable fuente de música, el blues no habría proporcionado las raíces de tanta de la música que se ha tocado en el último medio siglo. En mi opinión, es música que sigue viva y no necesita estar embalsamada.

¿Cómo iba a ser purista Jimi Hendrix? Racialmente era una mezcla, como lo era y en mayor grado Charley Patton (lejos, él mismo de ser un ‘purista’). Patton, se dicen ahora – nacío en 1881 o 1891, no es seguro, tenía una mezcla de sangre afro-americana, cheroqui, europeo y sí, mexicano. Jimi también tuvo ascendencia cheroqui, afro-americano claro, y europeo seguramente. Salir de su país natal, le abrió puertas para explorar nuevos espacios musicales y con la más nueva tecnología.

Es inútil sugerir lo que se debería haber tocado. Había muchas influencias – había muchas, (si quieres una metáfora no solo mezclada sino revuelta y divertidamente disfuncional), diferentes genes flotando en este charco de sopa primordial de vida musical.

La música europea no es solamente de músicos con entrenamiento clásico, como por ejemplo el recientemente fallecido Keith Emerson, que tocaba su tipo de blues de vez en cuando. No se limita con la música folclórica, (que contribuyó tanto a la música de Led Zeppelin o Jethro Tull). Ni con la música de los inmigrantes a Inglaterra que agregan influencias tan profundamente distintas como las ragas de la India o el calipso y reggae de Jamaica.

Y en los Estados Unidos, había otros procesos de mezcla, en las montañas Piedmont, en New Orleans con el acordeón de Clifton Chenier, además de un vaivén entre blues y jazz y la música de los ‘musicales’ de Broadway.

En fin, se escuchan muchas cosas y todo resulta ser influencia en mayor o menor grado. Las vicisitudes de la evolución finalmente producirán lo que es más fuerte. La pureza es un sueño imposible, y dudo que sea saludable. Para mí, Jimi tenía razón: hay que empezar con el blues, pero buscar más allá de sus limitaciones del formato.

A continuación, comparto unas canciones de Jimi Hendrix qué, para mí, todavía señalan nuevos rumbos para el blues.

Killing Floor

Red House

All Along the Watchtower

Voodoo Chile

Hey Joe

Purple Haze

Foxy Lady

Nota: Una parte de este ensayo, diría la inspiración, está basado en un artículo de Ed Vulliamy que leí en The Guardian. Para los que quisieran leerlo, aquí la liga: http://www.theguardian.com/music/2010/aug/08/jimi-hendrix-40th-anniversary-death

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