Sugar Blue, está de viaje

Sugar Blue, es un virtuoso de la armónica internacional, engancha a los oyentes en un viaje espiritual y profundamente personal en su último CD: Voyage. Grabado en Chicago y mezclado y masterizado en Suiza. Voyage entrega en cada uno de sus tracks una especial emoción. Proporciona una visión general de lo que ofrece el artista hoy en día, tras superar los demonios internos que lo han abrumado en gran parte de su carrera, a pesar de su éxito sobre el escenario.

Dos veces ha ganado el Grammy. En 1985 por su trabajo en el álbum, Blues Explosion, grabado en vivo en el Festival de Jazz de Montreux; y en 1989 por su participación en el álbum de Willie Dixon, Hidden Charms. Actualmente, su carrera musical se encuentra en el momento preciso, en el que se presenta con la fuerza de un huracán, pero con la precisión de un tornado. Sugar Blue, extiende su música por varios géneros, grabó blues acústico con Louisiana Red, avant garde jazz con Archie Shepp y rock con los Rolling Stones, además de pasar una larga temporada como armonicista destacado de la última generación de la banda de Willie Dixon: Chicago Blues Allstars. Como líder de sus propias grabaciones, nunca deja de revelar sus emociones, con letras que describen los conflictos internos que le han preocupado, incluyendo una larga adición a la cocaína.

Ahora, en Voyage, finalmente se da la oportunidad de compartir su victoria sobre la droga, para ofrecer imágenes de la positiva vida nueva que ahora disfruta. El álbum lo ha dedicado en memoria de James Knowles, un sensacional baterista, que viajó con él durante años por el mundo. El disco cuenta con varias caras conocidas y algunas nuevas, ofreciendo 12 piezas: 11 temas originales y un cover.

02_carta2

Rico McFarland y Sugar Blue en México (Festival de Blues en Polanco 2011) Foto: José Luis García Fernández

Desde hace mucho tiempo, ha trabajado con su compañero de banda Rico McFarland, encargándole las labores de guitarrista, además en este rubro, cuenta con la ayuda de Harry Hmura, Sergio Montaleni y Max De Bernardi. Para mantener el ritmo están los bajistas, Joewaun “Jay Red Bass” Scott, Bill Dinkens, Johnny B. Gayden; y su esposa y líder de la banda, Ilaria Lantieri.

Como percusionistas aparecen, Brady Williams, Michael Weatherspoon y T.J. Tucker. Damiano Della Torre se encarga de los teclados. Como músicos invitados están: la leyenda del saxofón, Eddie Shaw, la cantante-actriz estrella de Broadway Maya Azucena y Sonix The Mad Scientist, reconocido multi-instrumentista y productor. El sonido se complementa con un coro que incluye a Curtis Lindsey, Brandon Love, Tina Love y Michelle Lindsey.

02_carta3

Track List: 1. On My Way (Sarah’s Song); 2. One; 3. Sugar Blue Boogie; 4. New York City; 5. 12 Steps; 6. Love Is Everywhere; 7. Mercedes Blues; 8. Sunshine; 9. Cyber Blues; 10. Mary Ann; 11. Life on the Run; y 12. Time.

On My Way. El disco arranca con una dulce melodía. “A mi forma de ser (La canción de Sarah)”, es una balada dedicada a la hija mayor de Blue. Ambos admiten los errores del pasado y proclaman como se encuentra Sugar actualmente: “In a hurry to find my way/Seems like nothin’ can wait today…/I like the person I found inside/There was no reason for me to hide”.  “Con prisa para encontrar mi camino/Parece como si nada pueda esperar hoy…/Como la persona que encontré en mi interior/Sin motivo para ocultar”. Su solo es tierno y suave como sus palabras.

One. Una pieza con dosis de funk, que presenta una armónica de alto nivel durante toda la interpretación. El coro repite una frase familiar: “One man’s pleasure is another man’s pain”. “El placer de un hombre es dolor para otro“. Describe de alguna manera esas luchas internas de las que hemos venido hablando.

Sugar Blue Boogie. Una pieza instrumental a ritmo de boogie. Bailable y brincona, para mostrar claramente la calidad de cada uno de los integrantes de la banda. Y, desde luego, la gran armónica… que se da vuelo. ¡Fantástico tema!

New York City. Pieza con una lírica autobográfica. Es una estupenda canción acústica que cuenta con Max De Bernardi en la guitarra. En la letra, Sugar, detalla pasajes de su vida como el haber nacido en Harlem, haber tocado en el Bitter End folk club en Greenwich Village, el haber conocido a Victoria Spivey, con quien grabó; así como con Muddy Waters y Memphis Slim, entre otros. Y que terminaron por invitarlo a París, donde surgió el contacto con los Rolling Stones. Bonita melodía.

12 Steps. Otra pieza tierna, una balada acerca de la gratitud, esta vez por su renacimiento. Los coros se resaltan apoyando perfecto a la voz principal. Y ahí está presente su característico estilo en la armónica con la que redondea otra buena canción.

Love Is Everywhere. Otra cancioncilla que sigue el estilo de la anterior, donde se congratula de tener a su esposa sonriendo a su lado cuando despierta. Al final las risas de sus hijos, en especial de James de 2 años.

Mercedes Blues. Aparece el Chicago blues con un peculiar riff muy al estilo de The Pink Panther (Henry Mancini), es una canción de amor agridulce, que describe como se siente después de haberle comprado un auto a una amante que lo ha engañado. Contiene sus porciones interesantes de órgano, armónica, guitarra y saxofón que se van alternando y desarrollando a lo largo del tema.

Sunshine. Ahora se trata de una balada jazzy. El cantante se cuestiona si es digno de la mujer que lo amará por el resto de su vida. Como disfrutando la tonada a la orilla del mar. La armónica crómatica es la protagonista de esta bella melodía.

Cyber Blues. El tema trata acerca de ser un hombre analógico en un mundo digital. El inicio con sonidos electrónicos de computadora, da pie al ritmo funky. Y por supuesto al desfoge de la armónica a todo lo que da.

Mary Ann. Este es el único cover del disco, se trata de un tema original de Ray Charles grabado en 1956. Canción acerca de Mary Ann Fisher, una cantante que pasó por la banda de Ray. Hay dos partes en la pieza, una a ritmo latino y otra que va hacia al swing.

Life on the Run. Aquí da la oportunidad a las vocalistas, Azucena y Sonix, a cantar una gran parte del tema. Alegre e insinuante, que resulta una súplica para la salud mental, para mantener la calma en un mundo donde personas inocentes están siendo muertas a tiros en la calle.

Time. Un buen boogie que ofrece un mensaje de que la vida es fugaz y que todos tenemos que actuar ahora para determinar nuestro destino. Buen tema para cerrar un agradable disco.

Sugar Blue: Voyage 2016

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *