Los rábanos de Frino y la crónica de una época

En cada voz, en cada partitura,

en cada espíritu solidario,

en cada nota que omite un diario

amordazado por la censura.

En cada víctima de tortura,

cada inocente que culpa un juez,

en cada paso que dan los pieas

de un inmigrante que viaja al norte

sin documentos ni pasaporte

siguen faltando 43.

 

Fragmento de 43 x 43 de Frino

 

En la Edad Media, con una población mayoritariamente analfabeta y por consiguiente con una tradición oral muy fuerte, las noticias y los eventos importantes eran declamados, cantados, recitados de pueblo en pueblo por Juglares o cualquier otro personaje. Ya fuera a través de versos, de canciones o con actuaciones, la gente se enteraba de lo que sucedía a días de distancia y al mismo tiempo se divertía. Estos personajes podríamos decir que hacían la función de reporteros.

Con la aparición de la imprenta, ya instalados en el Renacimiento, comenzaron a circular las primeras publicaciones periódicas y surgió el periodismo, más o menos como lo conocemos hasta nuestros días.  Durante muchas décadas, y muchos siglos, el periodismo se definió y redefinió una y otra vez, hasta llegar al siglo XXI.

Hace cuatro años Jesús Antonio Rodríguez Aguirre, mejor conocido en el mundo del blues y la música como Frino, comenzó a explorar y practicar la décima, una modalidad de versar cultivada principalmente por poetas del huapango arribeño. Desde entonces, Frino realizó un trabajo de registrar acontecimientos relevantes tanto en la escena política, como social y cultural del país en una columna titulada Cortando Rábanos, bajo la estructura de versos en décimas.

Desde hace dos años, a través del periódico Milenio y posteriormente en la revista Cultura Blues, Frino publica periódicamente su columna con el objetivo -me comentó previo a la presentación de su libro-, de “hacer una crónica y recuperar el oficio de la juglaría, y comentar la vida social política y cultural del México contemporáneo”.

A lo largo de dos años, el país ha vivido uno de los momentos más intensos informativa, social y políticamente hablando. En el libro Cortando Rábanos, bien podemos encontrarnos con décimas sobre Nestora Salgado, Ayotzinapa, el movimiento Yo soy 132, el padre Alejandro Solalinde, el petróleo, B.B. King, David Bowie, Gabriel García Márquez, entre otros.

El criterio –para seleccionar los textos incluidos en el libro– fue pensando en versos de actualidad… pero también quisimos que hubiera un hilo conductor de crónica, porque la versada también es eso. En el momento en el que nacen unas décimas sobre un tema que hoy es la noticia en boca de todos, es probable que esos versos se queden en la memoria de toda la gente y queden como una crónica alterna, y sobrevivan décadas y que sea la versión que la gente tenga de lo que ocurrió. Cuando hicimos la selección de los textos quisimos verlo en esa perspectiva, que no sea un libro que el año que entra no tenga ninguna vigencia, sino que conserve el espíritu de una época”.

A Frino lo conozco desde hace algunos años, a raíz de La Mula de Sietes, su banda de blues en donde también tiene rolas con décimas. Charlar con él, bajo cualquier circunstancia, ya sea que nos encontremos en la calle, en los pasillos de la Secretaría de Cultura capitalina o en las oficinas de Código CDMX, radio cultural en línea, siempre es un gusto y un constante aprendizaje. Frino estudia un doctorado en la UNAM, es maestro en la Escuela del Rock a la Palabra, da conciertos con La Mula de Sietes, escribe su columna y hace mil y un cosas más.

¡¿En qué momento hace todas esas cosas?!, le pregunto con regularidad, “duermo poco desde siempre”, me responde.

Si el libro -publicado por Ediciones del Lirio, el Museo de Arte Popular y la Secretaría de Cultura de San Luis Potosí-, no fuera suficiente, éste viene acompañado de un disco, porque inmediatamente me explica Frino “nos parecía muy importante que hubiera un registro sonoro de las décimas porque ¡la décima es un género oral!”.

De esta manera el libro incluye un disco con 15 décimas interpretadas por La Mula de Sietes, Betsy Pecanins, Hebe Rosell, Caña Dulce Caña Brava, además del Colectivo Músicos a la Palabra, conformado por alumnos de la Escuela del Rock a la Palabra.

Cortando Rábanos es un libro imprescindible para entender nuestro país en un momento en el que todo parece ir en picada y que probablemente pueda utilizarse en un futuro por generaciones, como registro histórico.

Los rábanos son redondos como la décima, la rima le da una redondés, y son rojitos, son de izquierda, y un poco picosistos y antisolemnes”, me dice entre risas Frino.

 

Frino, derecha la flecha,

como cardenche aguerrido,

luchando a brazo partido

canta, escribe, se abre brecha.

Tiene el cerrillo en la mecha

presto y en todo momento;

melancólico, contento

-e incluso cuando se crispa-

brilla en sus versos la chispa

del verdadero talento

Fragmento de Plácemes de Guillermo Velázquez

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