Clásico Jobim. Jobim clásico

Fue fundada en una bahía, rodeada de maravillas de la naturaleza, Río de Janeiro es la segunda ciudad más poblada de Brasil, por algunos años fue la capital del Imperio de Portugal y desde 1822 fue la capital del Imperio de Brasil hasta la fundación de Brasilia en 1960. Entre mar, playas fabulosas, aves y peces nació, el 25 de enero de 1925 (hace 90 años), Antonio Carlos Brasileiro de Almeida Jobim, ícono de la música brasileña y uno de los creadores y difusores más importantes del bossa nova.

En alguna entrevista, Tom Jobim -como fue conocido ampliamente en Estados Unidos y el resto del mundo-, comentaba que a él no le interesaba tocar el piano y con cierto humor destacaba que los chicos preferían estar jugando fútbol y estar viendo a las chicas. Sin embargo, su padrastro lo incentivó a acercarse a la música y comenzó con lecciones de piano y posteriormente, me comenta el maestro Lanfranco Marcelletti, director artístico de la Sinfónica de Xalapa, tomó clases con el músico Heitor Villa Lobos -dato que quizá pocos conocen.

Esta aproximación a la composición y arreglos desde la llamada música clásica, le dio las herramientas para poder desenvolverse como lo hizo tanto en el ámbito popular, como en su faceta como compositor de música de orquesta; obras poco difundidas e interpretadas, lamentablemente.

 

Todo comenzó con Orfeo

A finales de los años 40, Jobim ya casado con su novia Teresa, con quien tuvo dos hijos, trataba de abrirse camino en el mundo de la música. Pero no fue sino hasta 1956 cuando todo cambió. El crítico musical y periodista Lúcio Rangel presentó a Jobim con el poeta y diplomático Vinicius de Moraes, quien buscaba un compañero para montar una especie de ópera popular -al estilo Porgy and Bess de Gershwin-, que había escrito y lleva por título Orfeu da Conceição y el trabajo entre ambos comenzó de inmediato en la casa de Tom en Ipanema.

La ópera, para la que Jobim compuso una Obertura maravillosa que tiene en su sonido el espíritu de Brasil, fue estrenada en 1956 y un año después el director de cine francés Marcel Camus, llevó la historia al cine bajo el título de Orfeo Negro, exitosa cinta que fue reconocida con la Palma de Oro en el Festival de Cannes y como Mejor Película Extranjera en los Oscar. Para esta película Jobim y Vinicius compusieron más temas que a la postre se convertirían en clásicos del repertorio del brasileño.

Con planeación de Lúcio Costa y Oscar Niemeyer, en 1960 se fundó la ciudad de Brasilia, para lo cual Jobim y De Moraes trabajaron en la obra Brasilia. Sinfonía Alvorada, que fue estrenada en el evento de apertura, y que contiene poesía y temas orquestales que fueron interpretados por la Orquesta Sinfónica bajo la dirección del propio Jobim.

 

Los años 60

La sexta década del siglo XX fueron la mejor etapa de Antonio Carlos. El bossa nova irrumpió con fuerza tanto dentro de Brasil como fuera y llegó hasta Estados Unidos, en donde el ritmo rápidamente se fusionó con el jazz. Hacia 1964 fue editado el disco Getz/Gilberto, una joya del jazz que se convirtió en el primer disco de jazz en ganar un Grammy como Álbum del Año. En él el saxofonista Stan Getz hizo una dupla espléndida con el brasileño Joao Gilberto -quien por cierto fue uno de los primeros intérpretes de Jobim-, además el disco cuenta con la colaboración del propio Tom y de manera azarosa aparece por primera vez la voz de Astrud Gilberto.

A partir de ese momento Tom entabló relación con más de un jazzista y claro más de uno versionó sus temas, desde Frank Sinatra, hasta Ella Fitzgerald, pasando por Gerry Mullinga, Cannonball Adderley, entre muchos otros.

Antonio Carlos Brasileiro de Almeida Jobim, quien hubiera cumplido 90 años el último miércoles de enero, es recordado como uno de los músicos más completos de Brasil, que lo mismo compuso temas de carácter popular, también lo hizo muy bien con la música orquestal o de concierto.

 

Abran micrófonos

La primera buena noticia del año del blues nacional, llega por cuenta del trío conformado por José Cruz Camargo, Miguel Korsa y Carlos Mercado, con el proyecto Lucy Blues y su disco Somos hijos del diablo, el cual será presentado este 18 de febrero en el Nuevo Foro Hilvana con José Manuel Aguilera como músico invitado. No se lo pueden perder.

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