¡Lo nuestro terminó!

Los Beatles se disolvieron en medio de una batalla de egos y disputas económicas, jamás volvieron a reunirse; Pink Floyd es abandonado por uno de sus miembros, quien creyó que la banda era nada sin él y ambos bandos persisten, los Rolling Stones estuvieron a punto de desintegrarse, pero lograron superar la crisis y continúan rodando. Lo que ocurre con los famosos también se repite en cualquier banda: se desintegran, se separa alguno de ellos o, contra viento y marea deciden continuar y encuentran el cómo para perseverar y continuar.

I used to love her but I had to kill her

Guns and Roses

 

Un rápido vistazo a la literatura del desarrollo de los grupos nos revela una amplia gama de modelos teóricos centrados en los procesos de desarrollo de los grupos. La mayoría de los autores proponen que los grupos transitan a través de una gran variedad de fases o estadios, si perduran durante un periodo extenso.

Los grupos transitan por cuatro fases, desde que se reúnen y logran ser funcionales: estas fases pueden ser reconocidas fácilmente por los miembros del grupo; pero podría limitarse, solamente, a una toma de conciencia y sus implicaciones. Sí describimos, aunque sea someramente estas fases los integrantes de las bandas podrían encontrar herramientas, dentro de sí mismos y en la propia dinámica de la agrupación para solventar o descartar las malas prácticas.

Así la gente puede desarrollar una mayor apreciación de los procesos involucrados en la evolución de su grupo entonces, sería posible incrementar la efectividad y mejorar funcionamiento del grupo y su supervivencia.

Se reconocen cinco niveles de evolución de los grupos a partir de la orientación/prueba/dependencia – a conflicto – a cohesión de grupo – a relaciones de roles funcionales – a postergación/conclusión.

  1. formación,
  2. conflicto,
  3. normalización,
  4. ejecución/satisfacción y
  5. postergación/conclusión

Formación

Los grupos, inicialmente, se preocupan por la comunión de intereses verificada a través de la prueba, tal prueba sirve para identificar los límites de las conductas sociales y las habilidades. Simultáneamente con la prueba de las habilidades sociales se establecen relaciones de dependencia con los líderes y otros miembros del grupo. Podría decirse que la comunión, prueba y dependencia constituyen el proceso de formación del grupo.

Conflicto

El segundo momento se caracteriza por el vaivén y polarización en torno a los asuntos personales, con la consecuente influencia en el campo de las habilidades. Estas conductas sirven como resistencia a la influencia del grupo y exigencias de sobre las habilidades de sus miembros. De modo sencillo puede definirse como: ¡al fin ponerse de acuerdo!

Normalización

La resistencia transita hacia el tercer nivel en el cual el sentimiento de grupo y cohesión se desarrollan; nuevos estándares fructifican y nuevos roles son adoptados. Las habilidades, la intimidad y las opiniones son expresadas y maduran. Así hemos llegado al nivel de normalización.

Ejecución/satisfacción

Finalmente, el grupo alcanza el cuarto nivel en el cual la estructura del grupo se convierte en la herramienta para las acciones de ejecución. Los roles se vuelven flexibles y funcionales, la energía del grupo se canaliza hacia la ejecución/satisfacción.

Esta fase es la de mayor creatividad y gratificación para cada uno de los integrantes ya que sus habilidades alcanzan su mayor nivel y su talento abarca cada vez más altos rangos de belleza y expresividad. Emocionalmente, puede decirse, que están felices.

Postergación/conclusión

Es muy probable que esta etapa involucre disolución. Conlleva la terminación de los roles, la cumplimentación de habilidades y la reducción de la dependencia. este estadio es equivalente a un duelo por la pérdida, es experimentado por algunos o todos los miembros (particularmente cuando la disolución no fue planeada).

Faltas a los ensayos, o peor faltas a los compromisos de la banda, impuntualidad, síndrome del virtuoso al cual todos los demás miembros “deben resolverle sus caprichos o ignorar sus pifias”, o, en atención a su “gran talento” él o ella definen el repertorio, los turnos de ejecución, los niveles de volumen de los amplificadores de cada miembro, e innumerables etcéteras que hacen que muchos integrantes de los grupos deseen huir en lugar de crear.

La amistad y el liderazgo, ante todo

Estas fases se superan más fácil exitosamente con un liderazgo asertivo y enfocado al grupo, a la creatividad, al desarrollo de la banda como proyecto creativo, amistoso y con una visión prospectiva y de mejora continua, que no sólo lograr conjurar la disolución de una banda o de una agradable amistad sino encontrar fórmulas estéticas novedosas.

En mis próximas entregas desarrollaré con más acuciosidad la idea de liderazgo y, de ser posible, describiré técnicas exitosas de liderazgo que ayuden a cimentar bandas consistentes, cuyos proyectos sean gradual y estéticamente más atractivos.

Para todos los líderes de banda y sus mejores amigos,

¡Feliz Año Nuevo!

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