Héctor Martínez y su libro: “Comer y Cantar”

Nuestro amigo y ex colaborador, Héctor Martínez González nos regala una estupenda charla desde Madrid, presentándonos su interesantísimo libro: “Comer y Cantar. Soul Food & Blues”, cuyo principal contenido tuvo una primera vista en páginas de Cultura Blues.

CB. ¿Quién es para ti Héctor Martínez González?

Héctor. Dos son las principales características que me definen: la curiosidad y la pasión. Junto a la música, me siento atraído por la Historia, como estudio de la huella del devenir del hombre por el mundo y análisis de las causas de los actos humanos, incluyendo las manifestaciones artísticas. Tan es así, que actualmente curso estudios superiores de Geografía e Historia en la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED), que me permite saciar parte de mi curiosidad innata.

CB: ¿De dónde y cómo llega tu gusto por el rock y el blues?

Héctor. Durante mi adolescencia, el habitual ir y venir de cintas de radiocasette por las manos de mis amigos hizo que conociese distintos estilos musicales (punk, ska, pop, música electrónica). Ninguno de esas cintas conseguiría superar las capas superficiales de mi interés.

Sin embargo, hubo dos artistas que entraron como elefantes en una cacharrería en mi mente, poniendo en entredicho muchos de los esquemas convencionales que sobre el arte y, porqué no, sobre la vida tenía en esos momentos. Esos artistas fueron Jimi Hendrix y Jim Morrison, que unidos a una etapa vital de rebeldía y descubrimientos artísticos (William Blake, Poe, Maupassant, Cortázar, Borges), llevaron, ahora sí, a concebir la música como una vía de comunicación entre el alma y el mundo.

A esa época, le siguió una búsqueda de nuevos estímulos musicales (The Rolling Stones, Pink Floyd, Led Zeppelin, Cream), casi siempre procedentes de la ‘british invasion’ de los años 60 y con el blues como sonido de fondo. Un nuevo salto en mi curiosidad me permite conocer el rock ácido californiano (Grateful Dead, Moby Grape, Quicksilver Messenger Service), y nuevas influencias musicales procedentes de la Norteamérica más profunda.

Será en ese momento, cuando las preguntas sobre quiénes eran los tipos que firmaban las canciones que versionaban mis ídolos arrojarán como respuesta nombres de músicos totalmente desconocidos para mí ¿quién demonios eran Willie Dixon o Chester Burnet? Una vez puse mis pies en ese pantano que es el blues, entendí que mis huesos ya no querrían otro lugar donde descansar.

CB. Aparte de tu desarrollo como músico -armonicista-, ¿Cómo es que se da esa pasión por investigar y escribir de aspectos relacionados al blues?

Héctor. Como comentaba, dos de mis rasgos más marcados son la curiosidad y la pasión. De la unión de ambas cualidades nace la necesidad de investigar, de conocer, de preguntar, de leer. Es ahí donde surge ese querer conocer la raíz, el origen, de esta música que me fascina.

En mi etapa anterior de devorador de discos de rock de los años 60 y 70, ya había desarrollado el gusto por la genealogía musical de los grupos y bandas, así como por conocer sus influencias, anécdotas y obituarios. Sin embargo, con el blues entendía que me enfrentaba a canciones que tenían un significado más profundo, por su antigüedad, por el estrato social de sus autores, por las circunstancias en que fueron escritas.

Me di cuenta, que no me bastaba conocer la leyenda de Robert Johnson, ni siquiera me satisfacía saber su fecha o lugar de nacimiento, quería entender lo que él cantaba, el por qué de las letras de sus canciones. La necesidad de ordenar mis ideas me empujó a ponerlas por escrito y ahí comenzó todo.

CB. ¿En qué momento te decides a publicar tus textos y en qué medios han aparecido?

Héctor. La labor de investigación inicial me llevó a distintos libros, artículos o publicaciones. La gran dispersión de la información y la escasez de literatura sobre la materia en castellano me empujaron a querer compartir la información que iba recopilando. En un primer momento, era mi círculo de amistades y conocidos del blues los destinatarios, pero poco a poco, me animaron a ofrecer este conocimiento a más personas, pues la información era relevante para los amantes del blues y el enfoque elegido por mí era ameno y apto para todos los niveles de conocimiento o familiaridad con esta música.

En España, se fueron publicando en la desaparecida Taberna del Blues, lugar de encuentro virtual de blueseros de toda España. También en portales online de difusión del blues, como Blues Vibe o Lanide se hicieron eco de los mismos. Tanto en los Monográficos editados por Bad Music Blues, como en el anuario que publica esta asociación en colaboración con la Sociedad de Blues de Barcelona, he colaborado en varias ocasiones.

En Argentina, se publicó algún artículo en la revista Con Alma de Blues. Y en México, prácticamente todos los textos que he escrito se han publicado en Palabra de Blues y en Cultura Blues.

CB. Platícanos de tu nuevo libro, ¿Cuál es el título y de qué trata?

Héctor. “Comer y Cantar – Soul Food & Blues” es un libro de recetas de cocina. Así de sencillo es el concepto de esta publicación. Todas las recetas, separadas en tres bloques (starters, main courses y desserts), corresponden a platos típicos de la cocina afroamericana. El criterio de selección de los platos para su inclusión en el libro ha sido su influencia en la música, es decir, forma parte de canciones.

De esta manera, en cada capítulo tenemos una reseña histórica sobre el plato (cómo llega a manos del pueblo del blues, porqué se cocina de esa manera, qué personajes históricos se relacionan con ellos), un repaso a la mencionada influencia musical, con letras de canciones en versión original y traducidas al castellano, los ingredientes y la receta paso a paso. Tengo que afirmar que todas las recetas han sido realizadas y probadas, por lo que las cantidades y las instrucciones son fiables y dan resultados deliciosos.

Además, el libro incluye bibliografía utilizada para la labor investigadora, así como recomendaciones para aquellos que quieran probar algunos de estos platos en la ribera del Mississippi y un enlace para poder escuchar online las 81 canciones que se mencionan en el libro. Este enlace se irá actualizando con nuevas canciones, pues hay decenas de ellas que por unos motivos u otros, no fueron incluidas en el libro y merecen ser escuchadas degustando un gumbo o una jambalaya.

Lista musical – Comer y cantar-Soul Food & Blues

 

CB. ¿Qué otras publicaciones has realizado?

Héctor. He escrito catorce artículos temáticos sobre el blues y diversos aspectos sociales, (la crisis del 29, las armas, las catástrofes naturales, la discriminación racial). En un futuro me gustaría recopilar estos artículos, corregir erratas, unificar estilo literario y publicarlos conjuntamente. Además, he escrito algunos relatos cortos y artículos para algunas de las publicaciones anteriormente mencionadas.

CB. ¿Qué otras actividades has tenido y tienes en relación con la música?

Héctor. Durante diez años fui armonicista de The Forty Nighters, banda de blues de Madrid que publicó tres discos y giró por España y parte de Europa.

Los artículos escritos me han servido de base para dar charlas basadas en ellas con acompañamiento musical en directo. Desde hace varios años colaboro con una organización sin ánimo de lucro, Solidarios, e imparto estas charlas con músicos en centros penitenciarios de Madrid. He rodado un falso documental sobre la vida y muerte del mítico músico de blues Willie Brown, pensado con un juego audiovisual para dar a conocer a este músico.

Además, en esta búsqueda y apoyo a la difusión del blues, soy socio de varias sociedades de amigos del blues en España y miembro de la junta directiva de la Sociedad de Blues de Madrid (SBM). Así mismo, la SBM tiene un programa semanal de radio en M21, la emisora municipal de Madrid, llamado Blues en Sociedad en el que suelo participar.

¿Dónde está Willie Brown? por Héctor Martínez

CB. ¿Podrías comentarnos la manera de conseguirlo en México actualmente, o en fecha próxima?

Héctor. En la página web de la editorial del libro, Lenoir Libros, una casa especializada en literatura sobre música se pueden hacer pedidos, que son servidos internacionalmente. Estoy buscando los medios para poder presentar personalmente el libro al público mexicano.

CB. ¿Cuál es tu punto de vista acerca de la escena actual del blues en España?

Héctor. El blues en España tuvo una fase inicial, con unos grandes músicos peleando por encontrar un hueco en la escena musical alternativa, dominada por la Movida y el pop. Con el paso de los años, estos músicos dieron la alternativa a jóvenes que consolidaron la escena del blues española.

Actualmente, una nueva generación, técnicamente impecable y que ha conseguido interrealacionarse con músicos de distintas ciudades, estarían preparados para comerse el mundo si no fuera por la mala situación del negocio musical, cada vez menos locales que ofrezcan música en directo, peores honorarios para los artistas y un casi inexistente apoyo a esta música por parte de administraciones y medios de comunicación especializados.

Con este panorama, se presenta fundamental el apoyo de las asociaciones de blues, que luchan por divulgar y romper viejas barreras de este estilo musical.

CB. ¿Cómo ves el futuro del blues a nivel mundial?

Héctor. En el mundo globalizado de hoy en día, cualquier movimiento cultural que no es trending topic, se enfrenta al vacío generalizado. En este caso, es importante la red de contactos entre aficionados de distintas regiones y países que generan los festivales internacionales de blues.

CB. Parafraseando a mi amigo Michael Limnios, Si pudieras abordar una máquina del tiempo, ¿A qué momentos en la historia de la música te gustaría viajar?

Héctor. Siempre dije que me hubiese gustado asistir al Festival de Woodstock del año 1969. Sigo manteniendo esa idea, pues no sólo fue un festival musical, si no un hito cultural de una época en la que el optimismo parecía que iba a triunfar.

Si esa máquina permitiese ver otro sitio, aunque fuese a través un agujero en la pared, me gustaría ver una actuación en directo de Charley Patton.

CB. ¿Qué más deseas comentar a los fans del Blues en México y a los lectores de nuestra revista Cultura Blues?

Héctor. Aprovechad cada momento de blues que se os presente, y si es en buena compañía, mejor.

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