Blind Lemon Pledge: Goin’ Home

Blind Lemon Pledge – Goin’ Home (abril de 2020).

En algún momento de la carrera de cada artista, se toman el tiempo para volver a la fuente de su inspiración y profundizar en ese espacio sagrado que les dio la chispa para lanzar mil ideas. El compositor y multiinstrumentista con sede en San Francisco, Blind Lemon Pledge (también conocido como James Byfield), ha producido siete álbumes desde 2008 que han llevado al prolífico cantante/compositor sobre aventuras sonoras desde el folk hasta el blues y jazz, hasta los rincones más remotos de la música estadounidense.

Para su octavo álbum, Goin’ Home, Pledge nos invita a sentarnos con él en la sala, y disfrutar de algunas de sus canciones favoritas. La colección combinada, entregada sólo con guitarra, contrabajo y voces, es un conjunto íntimo de temas de blues clásico, jazz pop y canciones folklóricas de una época pasada.

Pledge abre el set con «I Feel Like Going Home», que da vida al profundo corte del primer catálogo de Muddy Waters. Él y su bajista de toda la vida, Peter Grenell, establecieron el tono para el álbum ordeñando cada nota para encontrar la profundidad, el aliento y los matices que se encuentran. Pledge se sumerge profundamente en el drama del Delta blues con su voz suplicante y su triste guitarra slide, inspirándose para el título del álbum.


Blind Lemon Pledge – I Feel Like Goin’ Home

En las notas del disco, Blind Lemon Pledge dedica Goin’ Home a todos los grandes músicos de blues, cuya música ha estudiado y es parte de la misión de su vida, el compartirla con el mundo. Esta excelente grabación, obviamente hecha con amor en su corazón, puede ser su mejor trabajo hasta la fecha.

Desde mi punto de vista, este álbum es extraordinario. Y también me ofrece una buena oportunidad para mostrarlo como un vivo ejemplo, y para expresar por aquí algunos conceptos internos.

En primer lugar, el Delta blues, la música de la “vieja escuela” sigue vigente y eso es muy bueno, pero no es lo único, como algunos lo quieren hacer ver, idolatrándolo, y despreciando o minimizando todas las demás corrientes contemporáneas del blues.

En segundo lugar, es un disco que combina 2 canciones originales con 10 versiones de clásicos. Todos los temas, con una interpretación de estupenda calidad, no al ahí se va, como algunos por acá lo hacen en sus presentaciones. Y que además opinan que no tiene caso que se hagan covers.

Los músicos profesionales, en general, se preocupan por su propio proyecto, no en lo que hacen o dejan de hacer los demás. Las dos piezas originales, sí se alinean al estilo del álbum, pero no son descaradas copias de otras canciones, con letras que dizque están inspiradas en la idiosincrasia nacional.

Goin’ Home es para mí, una obra minimalista, franca, y muy disfrutable de principio a fin, así de simple.