David Rotundo Band: So Much Trouble

David Rotundo Band

David Rotundo, es un armonicista de blues de Toronto, Canadá. Escuchó a James Cotton actuar en El Mocambo en 1991. “Tocó una nota en la armónica que me hipnotizó…” Al día siguiente, David salió y compró una armónica. «… y he estado tocando blues desde entonces«. La obsesión por el blues lo llevó a una gira por los núcleos del blues de los Estados Unidos, incluidos: Nueva Orleans, Clarksdale, Austin, Memphis y Chicago, con poco más que su ingenio y una bolsa llena de armónicas. «Quería escuchar y experimentar la realidad«.

Regresó a Canadá con una percepción intensa y un profundo conocimiento de la historia del blues. Después de hacer suyas las historias, se ganó el derecho a contarlas. Rotundo ha desarrollado su propio lenguaje del blues, perfeccionando la técnica que le da autoridad y autenticidad a su voz.

En 1997, Rotundo dirigió una banda llamada, The Blue Canadians (con Peter Schmidt, Shane Scott, Julian Fauth y Doc MacLean) que tocaba en el circuito de Toronto. En 2000, se le pidió que se uniera a la legendaria, Jack de Keyzer Band, mientras continuaba de gira internacional con los Blue Canadians. Estaba emocionado por la oportunidad de tocar con «uno de los mejores guitarristas canadienses«.

Además de Keyzer, David ha actuado con Lee Oskar, Ronnie Hawkins, Willie «Big Eyes» Smith, Madagascar Slim, Mel Brown, Jeff Healey, Johnny Winter, Edgar Winter, Finis Tasby, James Cotton, Magic Slim & The Teardrops, y Elvis Costello, entre muchos otros.

Su álbum debut en 2001, «Blowin’ for Broke», incluía doce canciones originales escritas por David y producidas por el bajista e ingeniero Shane Scott. Fue nominado como «Álbum de Blues de 2001» por la Asociación Canadiense de Artistas Independientes y ganó el premio Maple Blues como «Mejor Artista Nuevo del Año 2002».

En 2003, David regresó a los Stone Pillar Studios con su recién formada banda internacional «David Rotundo Band», lo que dio como resultado el álbum muy popular y aclamado por la crítica «Blues Ignited» con el guitarrista internacional Enrico Crivellaro. Rotundo, además de escribir el material para este álbum, también lo coprodujo con el bajista e ingeniero Shane Scott.

David grabó y lanzó un álbum en vivo, «Live at Roc’n Doc’s», que capturó la verdadera esencia de la actuación en vivo de alta energía de la banda. En 2008 fue considerado entre los veinte primeros álbumes de blues editados ese año por varias emisoras de radio comunitarias con el formato blues shows.

Rotundo eligió doce nuevas canciones originales que adornaron su cuarto álbum, «No Looking Back», que nuevamente contó con Enrico Crivellaro en la guitarra y el tecladista Dave Healey con Murphy en el órgano. Lanzado en marzo de 2009 con una respuesta abrumadora de fanáticos tanto nuevos como antiguos, así como de la industria: cuando veas a David Rotundo en vivo, sabrás instantáneamente que vive para lo que hace.



So Much Trouble (octubre de 2020)

Tener la oportunidad de trabajar con un ídolo y un mentor es sin duda el sueño de la mayoría de los artistas. David Rotundo, en este contexto lo realizó con Lee Oskar. La pareja actuó en 2019 en el Festival Anual de Blues en Puerto Escondido, y en el evento “Blues on the Beach” en Huatulco, ambos enclavados en Oaxaca, México. Desde entonces David firmó como artista destacado con Lee Oskar Harmonics, en ese mismo año.

Estas almas de ideas afines ahora han unido fuerzas con para realizar el más reciente álbum de Rotundo, llamado: So Much Trouble. Las doce nuevas pistas cuentan con un elenco estelar de músicos de Canadá y del Pacífico: 1. She’s Dynamite; 2. I Must Be Crazy; 3. Funky Side of Town; 4. Hard Times Coming; 5. So Much Trouble; 6. Too Blue; 7. Drinking Overtime; 8. That Thing Called Love; 9. Trying to Find It; 10. Foolish Love; 11. Long Road; 12. Trouble in Mind.

El ritmo del tren conduce al galardonado baterista, Andrew Cloutier, para impulsar el boogie que abre el set, She’s Dynamite, con una eficacia imponente que hace saltar de inmediato a la pista de baile. Apasionado siempre por el blues lento, interpreta, I Must Be Crazy, mostrando sus emociones y logrando registros interesantes con sus cuerdas vocales, apoyado por un buen solo de Ron Weinstein en el órgano B-3 y por Milky Burgess en la guitarra principal. Rotundo toca muy bien un solo en el tema, Funky Side of Town, una pieza de combustión lenta, que incluye cuerdas y apoyos corales.

Demuestra su profundidad como compositor con las reflexiones sobre las luchas globales actuales, en el testimonio acústico de estilo Delta Blues, Hard Times Coming. Una pieza que seguramente desafía a los fanáticos del blues tradicional es la extensa canción principal que da título al álbum, So Much Trouble, que recuerda el estilo de Pink Floyd por su disposición teatral y letra punzante que sorprende. El órgano B-3 tiene aquí una participación estelar.

Rotundo intercambia líneas vocales con Annie Jantzer y ofrece pasajes de armónica en homenaje a su mentor, Lee Oskar, en la sensual y oscilante, Too Blue. El Hammond B-3 de Ron Weinstein y el saxofón de Darian Asplund dan vida a la rítmica, jocosa y alegre canción, Drinking Overtime. David revela el funcionamiento interno del corazón de un hombre durante el melancólico blues, That Thing Called Love. Después, comparte las pruebas y sufrimientos de su viaje a través de la vida en el tema rockero, Trying To Find It. La fina, tierna y delicada balada de piano, Foolish Love, es un himno a los asuntos del corazón.

Casi para el final se presenta esta singular pieza, Long Road, con una maravillosa mezcla de instrumentos y que contiene un mensaje musical mundial de paz y amor. Incluye percusión hindú y latina, dobro, cuerdas y cánticos que se unen para el trance del viaje diario. Rotundo cierra el set con una íntima lectura en solitario del clásico del vodevil de 1924, Trouble in Mind, se trata de un hombre solitario con su guitarra y su armónica… cantando blues.

Este álbum de casi una hora de duración es la sinopsis de los logros que pueden alcanzar personalidades con ideas afines, es un vivo ejemplo para las carreras de ambos músicos, de David Rotundo como un artista en pleno crecimiento, y de Lee Oskar, como un músico consagrado.

¡Muy recomendable!