Del box al blues, “Champion” Jack Dupree

Cuando escuchas lo que estoy tocando, puedes ver en tu mente a todas esas chicas moviendo sus traseros y emocionando a los hombres. De lo contrario, no entenderías bien esta música. Podría sentarme allí y arrojar mis manos hacia abajo y hacer que las chicas hagan cualquier cosa. Les digo cuándo agitarlo y cuándo retenerlo. Para eso es esta música«.

De esta manera definió el pianista de Texas, Robert Shaw, el “barrelhouse”, un estilo generado por el piano–blues de ritmo acelerado que se desarrolló en toscas chozas de madera donde se servía whisky directamente del barril, y donde los trabajadores afroamericanos se reunían para beber y bailar en las afueras de pequeños pueblos y campamentos de diques, a los que se les conocía como “barrelhouse”.

Tocar el piano en ritmo “barrelhouse” era básicamente interpretar el blues, pero de manera acelerado para bailar. Sustituyó la batería por un instrumento de percusión diferente, el piano, que había sido ilegalizado durante la esclavitud. Como el baterista africano que hace que los bailarines se muevan frente a él y, a su vez, se inspira en ellos para tocar más fuerte y rápido, el barrelhouse hizo que la barra se balanceara.

Esta interpretación de piano cruda y animada finalmente se transformó posteriormente en el boogie-woogie, una nueva música estadounidense estridente, desinhibida y con un fuerte ritmo. (Language of the Blues: Barrelhouse, Debra Devi, American Blues Scene).

Un joven de escasos catorce años llamado: William Thomas Dupree, que dejó atrás su trágica vida al perder a sus padres en un incendio provocado por el Ku Kux Klan, y arropado por una casa hogar donde también vivió el músico Louis Armstrong, y del que posteriormente se escaparía para ganarse la vida pidiendo propinas en el barrio francés y en el barrio rojo en las calles de Franklin y Rampart, de la Ciudad de New Orleans, donde se encontraban los “Barrelhouse”, encontró en esos templos musicales su gran pasión por la música al escuchar los dedazos de un pianista llamado “Drive-em-Down”, de quien aprendió todo acerca del denominado, ‘piano de barril’.    

El sobrenombre “Champion Jack” no se lo puso él como comúnmente lo estilaban los viejos bluesman para promoverse con un nombre artístico, William lo obtuvo del oficio al que se dedicó casi una década, el box, en la que bajo la tutela de un entrenador de nombre, Kid Green, dueño de una escuela ubicada en la Rampart Street, logró ser campeón de peso ligero en 1933 y 1934; sin embargo, también tuvo la necesidad de fajarse en rondas con varios participantes, en donde el ganador de seis rondas se llevaba cuarenta dólares.

En la década de los cuarenta se mudó a Indianápolis donde tocaba en los clubes de blues, entre ellos el Cotton Blues, en donde interpretaba material de Drive’ Em Down, y donde conoció a Lester Melrose, un productor discográfico que lo llevó a Chicago para una sesión de grabación con el guitarrista Scrapper Blackweel. Posteriormente fue reclutado en la Marina donde prestó servicio hasta 1945 estableciéndose en New York tras la muerte de su esposa, motivo por el cual no quiso regresar a Indianápolis.

En 1948 se volvió a casar y trabajó como cocinero para obtener un ingreso estable, pues tenía que mantener a sus hijos del primer matrimonio y a su nueva esposa. En la década de los cincuenta volvió a la escena musical y grabó acompañando a Sonny Terry y a Brownie McGhee, y realizó un show llamado “The Celebrity Club” en Freeport, New York, durante un año toda vez que, en 1958, en otro encuentro con un ícono cultural, Dupree fue enviado a Europa con Judy Garland para una gira organizada por los dueños mafiosos del club donde ambos actuaron.

La lista de músicos y escritores afroamericanos de jazz y blues que encontraron un refugio libre de racismo en Europa es larga e ilustre. Jack fue uno de los primeros músicos de blues en tomar la decisión de darle la espalda a Estados Unidos y establecerse en Europa. Cobró su billete de vuelta y pasó el resto de su vida trabajando y viviendo en Alemania, Dinamarca, Suecia e Inglaterra. Durante un tiempo dirigió su propio club de blues y finalmente se casó con una mujer inglesa. Siempre que le preguntaban si regresaría a Estados Unidos, tenía una respuesta sencilla. «Prefiero ir a la cárcel«.

La tragedia de perder a su familia a una edad tan temprana, como era de esperar, fue un gran golpe psíquico y emocional para Jack. Su blues está profundamente manchado por una sensación de pérdida y tristeza. Un anhelo por un hogar ilusorio. Incluso un año antes de su muerte hace un disco con un lamento conmovedor que cuenta la historia.


“Busqué en los cementerios para encontrar dónde estaba mi madre

toda mi fe fue en vano y todavía no lo sé hasta hoy.

Cuando tenía un año mis hermanas y hermanos me delatan

desde ese día he estado esperando encontrar un lugar real para quedarme

A veces me despierto llorando

y no sé por qué estoy llorando

gente que sabes que soy un hombre

y se supone que un hombre no debe llorar».

Me regalaron (1991)


Dupree se mudó a Europa en 1960, instalándose primero en Suiza y luego en Dinamarca (en la Freetown Christiania ocupada por los anarquistas en Copenhague), Inglaterra, Suecia y, finalmente, Alemania. El 17 de junio de 1971, tocó en el Festival de Jazz de Montreux, en el Casino Kursaal, con King Curtis, respaldado por Cornell Dupree a la guitarra, Jerry Jemmott al bajo y Oliver Jackson a la batería. La grabación del concierto fue lanzada en 1973 como el álbum: ‘King Curtis & Champion Jack Dupree: Blues at Montreux’.


King Curtis & Champion Jack Dupree – Everything’s Gonna Be Alright


En las décadas de 1970 y 1980, vivió en Ovenden en Halifax, Inglaterra, después de casarse con una nativa de Halifax, Shirley Ann Harrison, a quien conoció en Londres. Un piano que usó fue descubierto más tarde en Calderdale College en Halifax.  Continuó grabando en Europa con Kenn Lending Band, Louisiana Red y Axel Zwingenberger e hizo muchas apariciones en vivo. También volvió a trabajar como cocinero, especializado en cocina de Nueva Orleans. Regresó a los Estados Unidos de vez en cuando y actuó en el ‘New Orleans Jazz & Heritage Festival’.

Se divorció de Shirley en 1976 y se mudó a Copenhague, donde vivió en Freetown Christiania. Este período de su vida fue el tema de la película de 1975: ‘Barrelhouse Blues – Feelings and Situations’, de las artistas, Laurie Grundt y Eva Acking, que incluye varias actuaciones filmadas, incluida una en la que Dupree toca la batería. Más tarde se mudó a Zurich y finalmente, se instaló en Hannover, Alemania, donde murió de cáncer el 21 de enero de 1992.