Christone ‘Kingfish’ Ingram: 662

La extraordinaria trayectoria de la sensación actual del blues de 22 años, Christone «Kingfish» Ingram, sigue viento en popa con la reciente publicación de su tan esperado segundo álbum para Alligator Records: 662; y el anuncio de una larga serie de presentaciones que ha comenzado en territorio estadounidense, y que culminará, si las condiciones lo permiten, a principios del próximo año del otro lado del charco.

Antes de entrar de lleno a la reseña de la grabación, repasemos por un momento la bitácora de la mencionada gira:


Christone ‘Kingfish’ Ingram: 662

Este nuevo disco y la gira en progeso es el siguiente capítulo de la historia aún en desarrollo, del fogoso joven guitarrista, vocalista y compositor de Clarksdale, Mississippi. El álbum rebosa de canciones originales contundentes, un trabajo de guitarra asombroso y voces profundas llenas de soul.

662 (que es el código teléfonico en el delta del Mississippi) es un álbum poderoso y personal, es un ardiente disco en el que Kingfish se encuentra con la mayoría de edad. Las letras reflejan la madurez recién descubierta y las formas en que sus raíces le inspiran el camino a seguir. Musicalmente, ofrece una gran cantidad de magia de guitarra sensacional y visceral que alimenta una mezcla combustible de blues rock, fusiones caseras y emocionantes ritmos.



Lista de canciones: 1: 662; 2. She Calls Me Kingfish; 3. Long Distance Woman; 4. Another Life Goes By; 5. Not Gonna Lie; 6. Too Young To Remember; 7. You’re Already Gone; 8. My Bad; 9. That’s All It Takes; 10. I Got To See You; 11. Your Time Is Gonna Come; 12. That’s What You Do; 13. Something In The Dirt; 14. Rock & Roll (Bonus Track).

El personal que participa en este álbum es: Christone «Kingfish» Ingram: guitarra y voz; Tom Hambridge: batería, coros (1, 10), campanillas (4); Kenny Greenberg: guitarra (1, 2, 4, 9); Bob Britt: guitarra (3, 5, 7, 10); Glenn Worf: bajo (1, 2, 4, 9); Tommy MacDonald: bajo (3, 5, 6, 7, 8, 10, 11, 12, 13); Marty Sammon: piano (2, 11, 13), órgano Hammond B3 (6, 8, 9), piano Wurlitzer (8); Max Abrams: sax (9); Julio Diaz: trompeta (9). En el Bonus Track, Christone «Kingfish» Ingram: guitarra y voz; Nick Goldston: batería, bajo, piano, teclados, guitarra acústica; Brooke Stephenson: coros.

El título del álbum y de la primera pieza, lleva el nombre, como decía, del código de área telefónico que cubre seis condados en la mitad norte del Mississippi. 662 es un rico y rítmico blues rock, que de inmediato identifica el estilo y sonido que ha venido forjando Christone desde su primer álbum y con el paso del tiempo.



She Calls Me Kingfish es otra buena pieza en ese mismo contexto musicalmente hablando y también con letras que contienen ciertos pasajes autobiográficos, en este caso de una chica en la vida de Ingram. Long Distance Woman es una continuación de música y texto, la chica no tiene temor de llamarlo y despertarlo de su letargo, acusándolo de una indiscreción y haciéndole darse cuenta de que es hora de terminar la relación, buena anécdota para un blues. Another Life Goes By cambia el tema y el estado de ánimo, para cantar una quejosa tonada sobre el odio, la locura y los asesinatos que no paran; todo esto en una tonada muy soul.

Not Gonna Lie vuelve al rock blues con este tema, en el que Kingfish aprovecha para reconocer que la música y en especial el blues le sirvió de camino para alejarse de una vida de pobreza y violencia. Too Young To Remember a ritmo de funk, concede un momento para reconocer a los viejos y malolientes lugares para tocar el blues, los jukes joints que fueron vitales en la difusión del blues en la región del Delta, antes de los actuales establecimientos que existen hoy en día. La suave balada jazz con tintes acústicos, You’re Already Gone habla sobre la verdad de una relación fallida, observada a través de la mirada de una mujer.

Una fuerte confesión acerca del maltrato a una mujer que ha tenido sus consecuencias, es la temática a ritmo de un rock blues pesadito en My Bad, octavo track del álbum. That’s All It Takes es un precioso y candente soul-blues, con metales incluidos en la instrumentación, que sirve para revelar que todavía se está luchando con la tristeza por la pérdida de un ser querido y para evitar que otros noten su dolor. I Got to See You una canción divertida y alegre a ritmo de rock que toca el sencillo tema del deseo por ver a una chica.

Your Time Is Gonna Come un blues lento que promueve una nueva advertencia, ahora dirigida a un tipo mentiroso y problemático, el requinto de Kingfish es genial, de lo mejor en el disco. That’s What You Do tiene un aceptable mensaje y guía para los jóvenes y futuros músicos de blues, condimentado con un shuffle poderoso y contundente. Something In The Dirt elogia de nuevo a su ciudad natal, Clarksdale, a ritmo de blues antes de cerrar con el sencillo previamente lanzado: Rock & Roll una tierna balada en tributo a su madre que lo puso en el camino de la vida que hoy en día recorre.