Lado B

Hound Dog-Alligator, amor por el blues

Cuántas historias de personajes famosos en el mundo de la música comenzaron en una visita a un bar amenizado por una banda de jazz o de blues. Así es la historia de un joven fanático del blues que quedó impactado al escuchar en vivo a Mississippi Fred McDowell, y que con tan solo 23 años creó un sello discográfico para poderle grabar un álbum a su banda de blues favorita.

En el año de 1968, Bruce Iglauer, un adolescente nacido en Cincinnati, se transportó a la Ciudad de Chicago, en donde visitó la famosa tienda de discos “Jazz Record Mart”, propiedad del mítico productor y empresario Bob Koester, fundador del famoso sello de grabación “Delmark Records”. Normalmente Iglauer visitaba la Ciudad de Chicago para ver shows de blues; sin embargo, sus visitas fueron más constantes cuando conoció de manera personal a Koester, quien se convertiría en su gurú musical.

Koester admiraba la pasión por la música que tenía Iglauer, por lo que cuando se mudó definitivamente a esa Ciudad en el año de 1970, lo contrató como empleado, introduciéndolo al mundo de la música como asistente en el estudio de grabación, en donde Bruce pudo convivir con las estrellas de blues de ese entonces, viendo nacer álbumes que al paso del tiempo se convertirían en grandes clásicos.

El amor de Bruce Iglauer por Hound Dog Taylor y su banda “The Houserockers”, nace de las innumerables visitas que hizo al bar “Florence´s Lounge”, en donde tuvo la oportunidad de escuchar el poder de la banda, sobresaliendo el slide de Theodore Roosevelt, mejor conocido como: Hound Dog Taylor.

Desde el momento en que entré al Florence’s Lounge, notas de guitarra eléctrica distorsionadas llenaron la habitación. Podía escuchar el inconfundible sonido del acero cuando el slide rasgaba las cuerdas hacia arriba y hacia abajo. No podías apartar los ojos de él… esa tarde me enamoré de Hound Dog Taylor & The Houserockers. La batería sonaba con un ritmo aleatorio tan contagioso y elemental que incluso yo podía bailar. Cuando Hound Dog se inclinó hacia el micrófono y cantó blues con una voz aguda y agrietada…”, dijo Bruce Iglauer para ‘Bitten by the Blues’.

La banda estaba conformada por Hound Dog en la guitarra, Brewer Phillips en el bajo y Ted Harvey en la batería, de quien a su fallecimiento, Bruce expresó: “Si no fuera por Hound Dog Taylor y The HouseRockers, no tendría un trabajo diario y Ted era un tercio de esa banda. Todo su trabajo consistía en impulsar a la banda y hacer que la gente bailara maravillosamente, su estilo era muy tradicional de Chicago. Probablemente fue el último gran baterista shuffle de Chicago“.

La historia musical de Hound Dog Taylor es una historia de 35 años en el anonimato antes de poder grabar su primer álbum como músico independiente. Taylor nació en 1915 en Mississippi, y su primer contacto con la guitarra fue cuando tenía 20 años.

Un evento de violencia racista en 1942 le obliga a trasladarse a la Ciudad de Chicago en donde se comienza a desenvolver como músico ambulante de blues compartiendo las propinas con Muddy Waters y Robert Nighthawk. Su talento como músico y su relación con los músicos que se convertirían en figuras de la escena del blues de ese entonces, le permitió la oportunidad de hacer una gira a Europa como parte del ‘American Folk Blues Festival’, al lado del gran Little Walter como músico acompañante.

Hasta ese entonces, ya entrada la década de los 70, Hound Dog Taylor y los Houserockers seguían tocando en el Florence´s Lounge los fines de semana, y tenían participaciones en algunos festivales como el ‘Festival de Blues de Ann Arbor’, en donde lograron llegar a más audiencia.

Mientras tanto, Bruce Iglauer, fanático de Hound Dog y su banda, quiso aprovechar su posición como asistente en Delmark Records, proponiéndole a Bob Koester grabarles un álbum, negándose éste último a hacerlo, por lo que frustrado en el intento, Bruce reúne todos los ahorros con los que contaba en ese momento y junto a Hound Dog se emprende a la aventura de grabarle un álbum en el año de 1971.

Una vez grabado y mezclado el master del álbum, Iglauer encargó la producción de mil piezas, que él mismo vendió de manera personal en su vehículo, en donde echó a la cajuela un aparato de aquella época para reproducir el álbum mostrando y promocionando a la banda.

Ese álbum grabado de manera rústica y accidentada fue el origen de uno de los sellos más famosos en la historia de la música, toda vez que Alligator Records posteriormente grabaría a figuras como: Son Seals, Big Walter Horton, Fenton Robinson y Koko Taylor, entre otros, esta última se convertiría en una gran figura del sello, pues con el álbum “I Got What it Takes”, se hizo acreedora de la nominación a un premio Grammy.

La lista de estrellas que desfilaron por el sello Alligator fue interminable, músicos como: Jimmy Johnson, Eddie Shaw, Carey Bell, Magic Slim, Pinetop Perkins, Lonnie Brooks, y Billy Branch, conformarían la famosa serie, Living Chicago Blues. Albert Collins se unió a la familia Alligator en el año de 1978, quien ya para ese año era una gran figura del blues.



En 1984 llega Johnny Winter, quien a pesar de ser un músico de rock, estuvo en la compañía Alligator para grabar blues. Winter a su vez fue utilizado indirectamente como gancho para atraer a otros músicos del rock blues, tales como: Stevie Ray Vaughan, Roy Buchanan, y Lonnie Mack.

Hound Dog Taylor & the House Rockers, grabaron tres álbumes en Alligator Records, “Hound Dog Taylor and The Houserockers”, “Natural Boogie” y “Beware of the Dog”, y en 1982 el sello discográfico sacó un album de grabaciones inéditas titulado, “Genuine Houserocking Music”.

A pesar de su muy corta carrera como músico independiente, Hound Dog Taylor, fue incluido en el salón de la fama de la Blues Foundation en 1984, y en 1996 recibió de esa misma fundación el premio: Classics of Blues Recordings por su álbum debut, “Hound Dog Taylor and The Houserockers”.

La historia del vínculo que unió a Hound Dog Taylor con Bruce Iglauer, fue sin duda una historia de amor por el blues, que surgió en un bar de Chicago, y que dio como consecuencia la creación del legendario sello “Alligator Records”.