Deep Purple: Turning to Crime

Deep Purple – Turning to Crime (‎earMUSIC 2021)

La mítica banda de hard rock, Deep Purle, ha publicado a finales de noviembre pasado un nuevo álbum: Turning to Crime. Es el primer disco de estudio de la banda británica en el que todos los temas incluidos son covers (por ello su inserción en esta columna). Sí, todas son canciones compuestas por otros grupos y artistas, siendo producido por su ya imprescindible, Bob Ezrin.

Deep Purple y Bob Ezrin habian trabajado juntos en las últimas tres grabaciones de la agrupación, por cierto, muy exitosas: Now What?! (2013), InFinite (2017), y Whoosh! (2020). Además, con temas originales de la banda, como había sido su costumbre a lo largo ya de 53 años desde su fundación por aquel lejano año de 1968. La alineación actual, como sabemos, se compone de: Ian Paice: batería (1968 -1976, 1984 – presente); Roger Glover: bajo (1969 – 1973, 1984 – presente); Ian Gillan: voz, armónica y percusiones (1969 – 1973, 1984 – 1989, 1992 – presente); Steve Morse: guitarras (1994 – presente); Don Airey: teclados (2002 – presente).



La lista de canciones es: 1. 7 And 7 Is (Love). 2. Rockin’ Pneumonia and the Boogie Woogie Flu (Huey “Piano” Smith). 3. Oh Well (Fleetwood Mac). 4. Jenny Take a Ride! (Mitch Ryder & The Detroit Wheels). 5. Watching the River Flow (Bob Dylan). 6. Let the Good Times Roll (Ray Charles & Quincy Jones). 7. Dixie Chicken (Little Feat). 8. Shapes of Things (The Yardbirds). 9. The Battle of New Orleans (Lonnie Donegan/Johnny Horton). 10. Lucifer (Bob Seger System). 11. White Room (Cream). 12. Caught in the Act.

El agasajo musical inicia con, 7 And 7 Is, una versión de la canción original de 1966 del grupo de Los Ángeles California, Love. Se trata de un pop-rock, que tiene una destacada interpretación por parte de la sección rítmica, en especial de la batería, y de los pasajes de solos con obligados de teclados y guitarra. Sigue, Rockin’ Pneumonia and the Boogie Woogie Flu, original del pianista de Nueva Orleans, Huey «Piano» Smith, cuyo sonido influyó en el desarrollo del rock and roll. Y este tema en efecto es un estupendo boogie woogie o rocanrolito, tan bien recreado por la banda, en especial por Don Airey al piano, que por momentos se nos olvida que la está tocando el gran y legendario grupo de hard rock.




El misterioso tema, Oh Well de Fleetwood Mac del período de Peter Green es poderoso, y muestra lo fuerte que es la banda como conjunto. Es una gran canción donde Steve Morse hizo la maqueta de la versión sencillamente muy creativa. Así que siguiendo esa línea, con un par de versos por ahí, quedó tan bien como la original. Jenny Take A Ride, de Mitch Ryder & The Detroit Wheels se vuelve aún más poderosa en esta versión y representa la felicidad pura del rock and roll. Watching the River Flow de Bob Dylan, es un country rock que definitivamente suena aquí con un poder natural que la banda le imprime, dejándole, sin duda, su sello particular.



Let the Good Times Roll, aparece espectacularmente con sección de metales incluida. Es un blues de la vieja escuela de Louis Jordan, está aparentemente fuera de lugar para este grupo, pero muestra la profundidad y la musicalidad que llevan en su bolsillo colectivo. Por ello, sus múltiples apariciones, sin problema alguno, en el Festival de Jazz de Montreux; entre otros del estilo.

Por si la pieza anterior fuera poco, Dixie Chicken de Little Feat, es otra canción que uno nunca esperaría que tocara una banda como Deep Purple, pero nuevamente, hacen un gran trabajo con ella y seguro que mantiene fluidas las vibraciones de la fiesta. Shapes of Things de Yardbirds, es otra más de las versiones inesperadas del disco es un recuento de folk/rock británico. Del éxito country de 1959 de Johnny Horton, The Battle Of New Orleans, la banda le cambia todo el carácter de la canción, haciéndola mucho más musical y, sin embargo, le da una actitud irónica que resulta muy entretenida.

Lucifer de Bob Seger, un endemoniado rock setentero que suena muy bien en manos de la banda. Y como preludio al gran final aparece la icónica pieza, White Room, del legendario power trío de Clapton/Bruce/Baker: Cream. Suena fresca, pesada, el tiempo no pasa por ella, y se presta para el estilo de la banda. Uno de los mejores cortes, para mí, del álbum. Caught in the Act, una larga pieza empujada por el piano a manera de meddley o popurrí de diversas piezas de blues rock, mismo que da el cerrojazo a este compendio de versiones realizadas con decoro, inteligencia y buen gusto.

Es díficil que Deep Purple se convierta en una banda de covers de tiempo completo, pero Turning To Crime es un álbum increíblemente agradable de uno de los grandes conjuntos de rock de todos los tiempos.

¡Bravo Deep Purple, qué siga el rock and roll!