Escuelas de Blues, del campo a las aulas

El Blues es conocido como el género musical que dio origen a otros géneros musicales, que en su conjunto hicieron posible la mayor evolución musical de los últimos tiempos. Y por el surgimiento de estrellas de reconocimiento mundial que dejaron una huella, en cuanto a sus creaciones y estilos que sirvieron de inspiración a varias generaciones de músicos en varias partes del mundo.

Sin embargo, el blues es más que un género musical, también es un fenómeno social y cultural que vale la pena estudiar. Conocer la historia de su origen, el conocimiento del entorno de discriminación en que surgió, su estrecha relación con la esclavitud y con la lucha por los derechos humanos, la pobreza extrema y todo aquello que sirvió de inspiración para crear en un principio los cantos de trabajo, y posteriormente las melodías que constituirían el acervo musical del Delta del Mississippi.

Para Estados Unidos, el blues es parte de su cultura y de su historia, motivo por el cual los gobiernos de sus estados se han dado a la tarea de preservar el patrimonio del blues a través de diversas asignaturas que son estudiadas por los alumnos de las escuelas y universidades.

El interés de preservar el blues y de difundirlo en las escuelas surgió de los propios músicos del género, siendo el primer organizador: Willie Dixon. Quien fue uno de los músicos más influyentes de la segunda mitad del siglo XX. Dixon fue un activista incansable que siempre luchó por los derechos de los músicos de blues y sus familias. Fue catalogado como un padrino espiritual de los programas de Blues impartidos en las escuelas.



Willie Dixon fue el creador de los programas “BITS” (Blues in the Schools), que en 1970 por primera vez se impartieron en la escuela: Amos Alonzo Stagg High School, en el lado Sur de Chicago. Para esa ocasión Dixon invitó al músico, Lucky Peterson.

Los BITS son programas de educación musical interactivos y multiculturales que brindan a los estudiantes, historia e instrucción musical sobre la música blues. Están diseñados para crear una apreciación más profunda y una mayor conciencia del blues como forma y arte estadounidense, a través de los talleres de lectura, actuación, o cátedras impartidas por músicos. Los programas BITS complementan los planes de estudio de música en las escuelas, al involucrar los talentos, los recursos y los beneficios de los artistas invitados y de los catedráticos.

Particularmente, se dan clases de sociología, lenguaje, música, arte, danza y teatro. Los programas ofrecen a los estudiantes la oportunidad de aprender y comprender mejor una parte de la cultura estadounidense, a la que de otro modo no estarían expuestos. Se crea una relación entre el artista y los estudiantes, y la transmisión de la cultura de una generación a la siguiente, se lleva a cabo con instrucciones musicales que culminan en una presentación final.

El programa “Blues in the Schools” ofrece una oportunidad para que los estudiantes participen en una experiencia de aprendizaje que explora la música, el lenguaje, la poesía y el arte en un nivel más profundo. Las historias plasmadas en las canciones de Blues, surgen de las dificultades económicas y la lucha por una vida mejor.

Aprender sobre la música de blues, brinda a los estudiantes la oportunidad de aprender sobre esas luchas y relacionarlas con luchas similares de su propia herencia. Durante los primeros años de la década de 1990, se impartieron solo a estudiantes de secundaria, pero hoy en día los programas BITS se imparten a estudiantes de todos los ámbitos de la vida, clases y orígenes. También han demostrado ser una herramienta eficaz para prevenir la violencia en las escuelas y vecindarios con programas como, cambiando pistolas por armónicas en áreas urbanas. Los programas BITS se han presentado en centros de reclusión de menores por sus efectos reparadores.

La Blues Foundation de Memphis, Tennessee, ha establecido el premio «Keeping the Blues Alive» (KBA) para que (entre otros personajes o instituciones) se reconozca también a quienes apoyan, promueven y presentan programas BITS en instituciones educativas y de otros lugares en los Estados Unidos y en el extranjero. Desde principios del siglo XXI, la popularidad de los programas BITS ha florecido en Estados Unidos, Canadá y Europa.

La Blues Foundation, promueve el programa “Blues in the Schools”, en su página https://blues.org/blues-in-the-schools/#about, donde se formulan las siguientes preguntas, respuestas y consideraciones que por su importancia me permito transcribir:

“… ¿Qué es Blues en las Escuelas?

Blues en las Escuelas ofrece la oportunidad para que los estudiantes de todas las edades participen en un aprendizaje multidisciplinario completo, mediante el estudio de la música, las matemáticas, las artes del lenguaje, la historia, la antropología y la sociología, en un enfoque práctico que celebra la autoexpresión creativa. Al traer el género blues al salón de clases, los estudiantes están expuestos a estos temas tradicionales, al tiempo que rompen las barreras raciales y abren el diálogo sobre la diversidad cultural.

¿Por qué Blues en las Escuelas?

Entendimiento cultural.- A través del estudio de las tradiciones del blues, los educadores pueden abordar los temas importantes de la línea de color, la diversidad y el multiculturalismo, utilizando estudios interdisciplinarios de una manera que involucre a estudiantes de todas las edades. El estudio del blues es el estudio de la cultura afroestadounidense que produjo esta música y una inversión en el espíritu humano. Tan importante como comprender la evolución de la estructura musical del blues, es comprender las formas en que la música de blues expresaba las emociones individuales y los sentimientos de la época.

A través del blues, los estudiantes oyentes comienzan a empatizar con lo que sucedió en esos tiempos y a desarrollar la comprensión de cómo aplicar esa conciencia a sus vidas actuales. La investigación continúa brindando evidencia sólida de que el estudio de la música promueve el desarrollo intelectual. La ciencia ha demostrado que estudiar música, ayuda a los niños a desarrollar distinciones neurofisiológicas que a su vez, ayudan en la alfabetización y pueden traducirse en un mejor rendimiento académico.

Lo más importante para este desarrollo es la participación activa en la música y la participación en clase, cada uno de los cuales es fundamental para los programas, Blues en las Escuelas. Mientras participan en actividades musicales, los niños mejoran el desarrollo físico, del lenguaje, socioemocional y cognitivo. Y el programa es mucho más amplio que las simples clases de música. Brindan oportunidades para que los niños, que de otro modo no tendrían acceso, se involucren directamente con una música históricamente significativa y emocionalmente curativa.

Preservación de la herencia del blues y expansión de la conciencia mundial.- La Blues Foundation está comprometida con la preservación del patrimonio del blues, las biografías de las personas que formaron esta música y la historia cultural detrás de sus historias personales. Estamos impulsados por la misión de asegurar también el futuro de esta forma de arte estadounidense única, mediante la expansión de la conciencia de la música en todas las líneas. Llevar la música de blues a los sistemas escolares, a través de este programa, brinda una línea directa para mantener este gran género estadounidense relevante y próspero. Como el Blues en las Escuelas se adapta a varios temas, este se puede adaptar adecuadamente a la edad de los estudiantes con un plan de estudios creativo e interdisciplinario.

Materias como música, arte, inglés y estudios sociales se adaptan naturalmente, mientras que los maestros creativos pueden encontrar formas individuales de vincular, matemáticas, ciencias y educación técnica a una unidad BITS. Por ejemplo, una actividad simple como diseñar un paquete de CD incluye disciplinas de arte, inglés y música. En caso de que los estudiantes tengan el desafío de planificar el itinerario de gira para una banda, utilizarán las habilidades de matemáticas, geografía y artes del lenguaje en sus tareas. A nivel de escuela secundaria, el estudio en profundidad del sistema de aparcería en el delta del Mississippi combina inglés, estudios sociales y música para brindar una comprensión crucial de la relación entre estos factores sociales y culturales en el nacimiento del blues…”.



El interés por la preservación de la cultura del blues en los Estados Unidos es importante, porque es parte de su propia historia e identidad; sin embargo, ese mismo interés se ha despertado en otros países del mundo, tal es el caso de España y Argentina.

En España la Escuela de Blues de Madrid, cuenta entre sus asignaturas la materia: Historia e Interpretación del Blues, que consiste en experimentar, teniendo pláticas en persona o por Skype con bluesman de Estados Unidos y grabando con los medios que había en aquella época, teniendo entre sus maestros a: Gabriel Gratzer, Jose Luis Pardo y Román Mateo.

En Buenos Aires, Argentina, el Collegium Musicu cuenta con su escuela de blues desde el año 2000, y desde entonces 500 alumnos han pasado por ella. Su objetivo es formar potenciales músicos de blues, no solo desde el punto de vista musical, sino, también humano transmitiéndoles toda la experiencia y vivencias de sus docentes relacionados con este género. Las actividades de la escuela consisten en el estudio de un instrumento o canto, clases de Historia del Blues, de Lenguaje musical y la participación en Ensambles. Su Director General es Gabriel Gratzer. En una entrevista para el periódico “La Nación”, Gabriel Gratzer declaró:

“…Entre las escuelas del Collegium -explica Gabriel- no existe ninguna dedicada al blues. Era un espacio vacante. Y entre los que hacen música popular: jazz, rock y pop, cuya raíz es el blues, y el resto de la música popular contemporánea, no se recorrió ese camino que nace en el blues…-En música popular -aclara Gabriel, los códigos son diferentes. No privilegiamos ni el nivel teórico ni el técnico, sino cuánto puede rendir cada uno en un grupo musical. No establecemos puntaje de uno a diez; nos interesa más lo humano que un puntaje. El blues es expresión de vida, de sentimientos.

Buscamos vincular al alumno con todas las situaciones en los recitales; acortar la brecha entre lo institucional y lo que ellos viven afuera del Collegium como músicos. A propósito, el cuerpo docente que incorporamos al Collegium es absolutamente de trayectoria nacional e internacional; algunos de ellos tienen más experiencia de vida musical que de puro conocimiento teórico. -Trabajan- agrega Ricardo– con los auténticos blues del pueblo y no con el comercial. Cada uno se internará en lo profundo del country blues, del góspel, del espiritual negro, las baladas, el ragtime, del blues de Chicago.

-Buscamos –completa Gabriel– mostrarle a cada músico otra faceta del blues, la originaria, la que no está en el circuito comercial. No es que queramos que desde los chicos (desde los 13 años) hasta los adultos que concurran dejen de escuchar a B.B. King, sino evaluar desde donde vino. Tampoco será cosa de decirle a Eric Clapton: ‘mire, yo estudié blues en el Collegium y puedo tocar con usted’…”.



Por lo que hace a México, hace algunos años, el gran armonicista, Billy Branch, miembro de la legendaria banda, Sons of Blues, quien también siguió los pasos de su maestro Willie Dixon, como pionero de la impartición de BITS en su país desde 1978, hizo constantes visitas al nuestro, despertando su interés por hacer algo similar, realizando solo algunos experimentos y ensambles sin mayor éxito.

El blues debe ser considerado como un patrimonio cultural intangible del mundo, y el interés por su cultura, su difusión y su preservación debe ser mundial, toda vez que la historia de la música contemporánea no podría entenderse sin este género que, además, se determinó por un movimiento social que es de suma importancia hasta nuestros días.