Beth Hart, rinde tributo a Led Zeppelin

Beth Hart surgió en la década de 2010 como una cantante y compositora formidable en la escena del blues contemporáneo. Su ascenso al estrellato tardó mucho en llegar. Hart apareció por primera vez como concursante en el programa de televisión estadounidense, Star Search en 1993 y tuvo un breve período en el que fue considerada como artista alternativa de música para adultos. Una serie de malos negocios y problemas personales la mantuvieron al margen a lo largo de la década de 2000, pero se asoció en el 2011 con el ídolo de la guitarra de blues, Joe Bonamassa, para su álbum Don’t Explain, y la colaboración rejuveneció su carrera.

Antes de ese afortunado encuentro con Bonamassa, había publicado los álbumes de pop/rock: Immortal (1996), Screamin’ for My Supper (1999), Leave the Light On (2003), Live at Paradiso (2005), 37 Days (2007), Beth Hart & The Oceans of Souls (2009); y uno en el que ya se consideró como de blues/rock: My California (2010). Alternando entre discos con Bonamassa y álbumes en solitario, Hart desarrolló una reputación como una compositora incisiva y apasionada, y como una vocalista poderosa.

Sus siguientes álbumes fueron: Don’t Explain (2011), Bang Bang Boom Boom (2012), Seesaw (2013), Beth Hart & Joe Bonamassa: Live in Amsterdam (2014), Better Than Home (2015), Fire on the Floor (2016), Black Coffee (2018), Front and Center: Live from New York  (2018), Live at the Royal Albert Hall (2018), y War in My Mind (2019).

Beth Hart – A Tribute to Led Zeppelin (Provogue 2022)

Actualmente, Beth asume uno de sus compromisos más profundos hasta la fecha al adaptar a su estilo, la legendaria voz de Robert Plant en su nuevo álbum, A Tribute To Led Zeppelin. El álbum está disponible desde finales del mes de febrero pasado en formato digital, CD y LP (vinilo negro, vinilo transparente naranja y vinilo dorado con manchas rojas).

Si se hiciera un ejercicio para observar el desarrollo de este proyecto, se podría decir que la historia comenzó, tal vez,  en mayo de 2004 cuando Hart merodeó por el escenario del Paradiso en Amsterdam para una interpretación ardiente de Whole Lotta Love. La canción se convirtió en un elemento más o menos regular en su repertorio a lo largo de los años, incluyendo una actuación memorable con Slash.

Retrocediendo en el tiempo un poco más, la presencia y coincidencias con Zeppelin siempre había estado ahí en el fondo. Cuando era niña, el sonido de la canción Black Dog, viajaba desde la casa de su vecino hasta su habitación. Su hermano la introdujo en el rock pesado de Zeppelin y Black Sabbath. El debut de Beth en una compañía discográfica importante, se produjo en Atlantic con el lanzamiento de Immortal en 1996. El mismo sello que había presentado a Led Zeppelin al mundo en 1969.

Al principio de su carrera, el ex vicepresidente de la marca Swan Song de Led Zeppelin, Alan Callan, recomendó a Beth que contactara a Jeff Beck para trabajar con ella. Hart y Beck formaron entonces una hermosa amistad. Beck y Jimmy Page también son amigos y, durante un tiempo, compañeros de banda en The Yardbirds. Después de la salida de Beck de la banda, eventualmente se convertirían en Led Zeppelin.

Su actuación fenomenal en los Kennedy Center Honors 2012 para Buddy Guy fue otro momento especial. Recibió una ovación de pie de Robert Plant, Jimmy Page y John Paul Jones, quienes estaban en la audiencia. También están los tres álbumes que hizo con Joe Bonamassa y el productor Kevin Shirley. Shirley también diseñó y mezcló el álbum: How The West Was Won de Zeppelin. Durante mucho tiempo, parece que ha habido una conexión siempre presente con Led Zeppelin, nunca muy lejos de la superficie.

Hablando sobre la línea de tiempo paralela de Zeppelin que la ha seguido a lo largo de su vida, Beth dice: “es genial porque es casi como las cosas buenas y las cosas malas que nos suceden en la vida, no son coincidencias; son parte de un viaje para que aprendamos”.

Por otra parte, los rumores sobre el álbum de tributo habían estado circulando durante algunos años. A la cabeza estaba el superproductor, Rob Cavallo y el ingeniero Doug McKean. Los músicos para realizarlo incluían al propio Cavallo en la guitarra junto con Tim Pierce, en el bajo estaba Chris Chaney, en los teclados estaba Jamie Muhoberac, a la batería: Dorian Crozier y Matt Laug, con arreglos orquestales de David Campbell . Todo lo que faltaba era la pieza final del rompecabezas… la voz.

Las cosas encajaron cuando Cavallo estaba produciendo el álbum anterior de Hart, War In My Mind (2019), e hizo una versión improvisada de Whole Lotta Love en la sala de control durante la sesión. Más tarde preguntó acerca de hacer un disco completo, pero Hart dudaba.

Beth dijo: “No voy a hacer todo un álbum. Para hacer Zeppelin, tengo que estar enojada para enfocarme, no puedo por el momento hacerlo; he trabajado por años para dejar de lado mi rabia”. Ella continúa, “luego llegó la pandemia y todo lo que la rodeaba. Así que ahora que estaba enojada. Llamé a mi manager y le dije que Rob y Doug me enviaran toda la música porque estaba lista para hacerlo”.

Hablando sobre la música y el legado de Zeppelin, dice, “está muy bien hecho, es atemporal. Continuará para siempre. A veces viene gente, y son de otro planeta, y hacen estas obras de arte que serán para siempre, como la Mona Lisa”.



El álbum de doce canciones (cinco de ellas presentadas a manera de dos popurrís), destaca el increíble espectro en el que operaba Led Zeppelin, desde el poderoso rock hasta la psicodelia, el folk, el jazz, el progresivo, el blues, el funk, el soul y más. Lista de canciones: 1) Whole Lotta Love; 2) Kashmir; 3) Stairway To Heaven; 4) The Crunge; 5) Dancing Days, Pt. 1; 6)When The Levee Breaks; 7) Dancing Days, Pt. 2; 8) Black Dog; 9) No Quarter; 10) Babe I’m Gonna Leave You; 11) Good Times Bad Times; 12) The Rain Song.

Es apropiado que la canción que comenzó todo, Whole Lotta Love, sea la canción de apertura del álbum. Una pieza muy poderosa con una oquestación sensacional, que apoya fervientemente a la inigualable voz de Beth. A partir de ahí, es un viaje ininterrumpido y palpitante a través de Kashmir, con su ritmo pesado y acompasado que adorna el cortejo de la banda y orquesta muy correcto, para empujar a la conmovedora y emocionante interpretación vocal de la Hart.

Sigue una versión encantadora de Stairway to Heaven, no cabe duda que el estilo del icónico tema le cae a Beth como anillo al dedo, ¡compruébelo por usted mismo! Un poderoso ritmo pesado muy funky en The Crunge, le da un giro espectacular al álbum. La banda se brinda y Beth se entrega magistralmente.

El popurrí: Dancing Days, Pt.1/When The Levee Breaks/Dancing Days, Pt. 2, exhiben una inspiración única a la interpretación, nunca decae el ánimo ni la fuerza musical y vocal. Black Dog, da tiempo perfecto a Beth para lucir su desgarradora voz en este tema tan característico y clásico de la banda homenajeada. No Quarter/Babe I’m Gonna Leave You Now, se vuelven dramáticamente apasionadas, caminando por el sendero del rock setentero característico del Zeppelin.

La penúltima canción, Good Times Bad Times conduce a la balada orquestal, The Rain Song, que cierra el álbum. Primero, con una soberbia interpretación y musicalización. Finalmente, la cereza en el pastel de esta obra ampliamente recomendable. En un pensamiento final, Beth hace una pausa y reflexiona para decir: «Este álbum de Zeppelin me permitió sacar toda mi rabia, y por eso, estoy muy agradecida«.

¡Los invito a disfrutarlo!