Scott Ellison, resplandece por la noche

Scott Ellison – There’s Something About The Night (Liberation Hall 2022)

El cantautor y guitarrista, Scott Ellison surgió como un potencial exponente del blues-rock en su ciudad natal de Tulsa, Oklahoma, a finales de la década de 1970. Con las bandas de apoyo de Eric Clapton y Freddie King en ese momento, ambas provenientes de la región, el estilo de heavy blues de Ellison rápidamente atrajo la atención regional y luego nacional. Se dio a conocer por primera vez tocando con Jessica James (la hija de Conway Twitty) en 1977, y el público nacional de blues se enteró de él a través de su trabajo en la banda de gira del icónico bluesman, Clarence «Gatemouth» Brown en 1980-81.

Se mudó a Los Ángeles, California a mediados de los años 80, y perfeccionó sus habilidades como músico de sesión para muchos grupos y artistas, desde The Box Tops hasta Gary «US» Bonds y Peaches & Herb. A principios de los 90 finalmente tomó el timón como líder, formó su propia banda y abrió conciertos para gente como: Joe Cocker, Roy Orbison, The Fabulous Thunderbirds, Leon Russell, Bobby Bland y Buddy Guy. Pronto siguieron álbumes como solista, comenzando con Chains of Love (1993) y Live at Joey’s (1995).

Regresó a Tulsa en 1996 y lanzó Steamin’ (1997), y poco después, One Step From the Blues (2000). Firmó con Burnside en 2001 y lanzó, Cold Hard Cash, que fue producido y coescrito por el productor de Robert Cray, Dennis Walker. Ese álbum, junto con el siguiente, Bad Case of the Blues (2003), fueron un gran éxito y marcaron el comienzo de un momento decisivo para Ellison que le dio como resultado encabezar carteles en festivales de blues en los Estados Unidos, Canadá y Europa, junto con múltiples giras europeas.

Ice Storm (2008) obtuvo su primer número 1 en las listas de blues con el tema, Cadillac Woman, y lo llevó a abrir y tocar en el escenario con B.B. King en el Centro de Artes Escénicas de Tulsa en 2009. Walkin’ Through The Fire (2011) fue lanzado en su propio sello, JSE Records, abriendo el camino para su incorporación en 2013 al Salón de la Fama del Blues de Oklahoma. Firmó con el sello Red Parlor Records en 2015 para el lanzamiento de Elevator Man, posteriormente, Good Morning Midnight (2017) y Skyline Drive (2020), fueron bien reconocidos por la crítica.

Ahora, ha publicado un extraordinario álbum que contiene 14 canciones, There’s Something About The Night (2022), un material que abreva la calidad y experiencia obtenida a lo largo de muchos años en la carretera. Scott, simplemente, es un artista que resplandece por la noche, haciendo alusión al título de su nueva producción.

Lista de músicos: Scott Ellison: voz, coros, guitarra, guitarra slide y bajo; Chris Campbell; voz; Rick Robbins: guitarra rítmica; Lou Castro: bajo; Jon Parris: bajo; Robbie Armstrong: batería; Jamie Oldaker; batería; Todd Wolf: batería; David Teegarden: batería, shakers y pandero; Ron McRorey; batería; Jon Greathouse: hammond B3 y piano; Dick Sims: hammond B3; Walt Richman: piano; Scott McQuade: acordeón; Hank Charles: piano; David Bernston: armónica; Ginger Blake, Maxine Waters, Julia Waters y Oren Waters: coros; Marcy Levy: coros.

Lista de canciones: 1) Half a Bottle Down; 2) There’s Something About the Night; 3) Ain’t No Love (In the Heart of the City); 4) Bury Your Bone at Home; 5) Blowin Like a Hurricane; 6) Salina; 7) Meat and Potatoes; 8) Feast or Famine; 9) Good Year for the Blues; 10) I’m Ready Baby; 11) Mirror Image; 12) Chains of Love; 13) Revolutionary Man; 14) Where Do You Go When You Leave.

inicia el disco con el pie derecho, Half a Bottle Down, tiene un rico ritmo shuffle y el empuje del buen sonido de la guitarra de Scott. De inmediato, se viene el tema principal que de título al álbum, There’s Something About the Night, un intenso blues lento, de nuevo reluciendo la guitarra, sobre la instrumentación y las vigorosos intervenciones vocales en la voz principal y coros. Ain’t No Love (In the Heart of the City), es una tonada suave y algo funky, que sigue resultando agradable y muy potente, por la buena ejecución de la guitarra que en todo momento adorna la pieza. Algo muy jazzy con gran swing resulta esta bonita y bailable pieza, Bury Your Bone at Home. Blowin Like a Hurricane, se desata con un ritmo muy sabroso y rocanrolero, con vientos, ciertamente, huracanados de la guitarra que no para de sonar precisa y brutal.

Salina, ahora la guitarra slide va por delante en esta cancioncilla con un sonido rock muy sencillo y rítmico. Un buen shuffle a medio tiempo es el ritmo escogido para esta pieza de blues, Meat and Potatoes, con la guitarra slide nuevamente al frente de la banda, y con un solo de armónica justo y necesario. Feast or Famine, un buen blues soul con una destacada participación de la sección de metales, da pie para que un soberbio blues lento aparezca en la escena, Good Year for the Blues, una grata participación de la banda apoyando el lucimiento de la guitarra de Scott, que da como resultado que este sea uno de los mejores temas del disco.

I’m Ready Baby, regresa a la pista de baile con un blues rock alegre y de buen ritmo, apuntalado por un piano machacante y espectacular. Mirror Image, el blues clásico como punta de lanza continua en esta agradable pieza. Chains of Love, parecería una pieza menor, pero nada de eso, sigue manteniendo el buen paso con este track soul. Revolutionary Man, se acerca el final, pero la armónica y el slide engalan esta pieza de tributo a ciertos bluesmen. Where Do You Go When You Leave, una pieza con su dosis de funk, da el cierre a un buen álbum de blues de alto octanaje.

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