Presencias hechas de ausencias

Think!

Aretha Franklin

 

“Al diablo le gusta el Rock and Roll,

le gustan las chavitas de 16”.

Alex Lora

La grulla

Una de las primeras características que los filósofos orientales exaltaron en esta hermosa ave es la longevidad. Algunos estudios hablan de una edad promedio de 40 años, lo cual para un ave es un rango etario bastante considerable. En el antiguo Japón, el hecho de verla regresar cada año tras su migración hizo creer que podía llegar a vivir hasta 1,000 años.

“Si doblas mil grullas de papel, podrás lograr lo que desees”

Sadako Sasaki, una niña vivió el lanzamiento de la bomba atómica sobre Hiroshima. A pesar de que su hogar se encontraba a kilómetros de la “zona cero”, enfermó gravemente de leucemia debido a la alta radiación a la que estuvo expuesta.

Mientras estaba internada en el hospital tratando de recuperarse, su amiga le contó una antigua leyenda que narraba que aquella persona que fuera capaz de hacer 1,000 grullas de papel recibiría la bendición de una grulla alcanzando larga vida o la recuperación ante una grave enfermedad.

Con esta esperanza la niña comenzó a elaborar todas las grullas posibles con todos los tipos de papeles, solamente logró construir 644 grullas antes de fallecer. Sus compañeros de escuela se encargaron de confeccionar las faltantes con el fin de realizar el deseo de Sadako y perpetuar su recuerdo.

Si hiciéramos un recuento de las personas que se han ido caeríamos en la cuenta de que, aunque ya no están, el hueco que dejan es tan significativo que es muy difícil cubrir o subsanar esas ausencias, ellos y ellas siguen presentes.

Nos basta un pensamiento, una canción, una fotografía, una figura de papel, para hacerlas nuevamente presentes (re-presentarlas).

No obstante, esta representación es dolorosa, nostálgica y simultáneamente nos trae el recuerdo y la pena; los rituales funerarios, ceremonias o repeticiones de sus gustos usos y costumbres, para aceptar la pérdida, adaptarnos a un medio en el que el ya no están y, sobre todo continuar viviendo.

Sólo en días pasados nos dejaron, significativamente, Julio César Cervantes “El Diablo” y Aretha Franklin…

¡Descansen en paz!

Foto: Rafael Arriaga Zazueta

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