La publicidad de las bandas… ¿es necesaria?

La forma de promocionar a los grupos musicales ha cambiado mucho a lo largo de los últimos años debido principalmente al auge del internet y de las redes sociales. La mayoría de las bandas han ido paulatinamente entendiendo la necesidad de entrar a este mundo cibernético para estar vigentes y en la jugada. Las menos, entre ellas algunas “legendarias” se mantienen al margen o bien, mal utilizando las herramientas, continuando con vicios añejos de las formas tradicionales de promoción.

Algunas de las bandas que han entendido los tiempos de las nuevas formas de comunicación, las ocupan atendiendo ciertos buenos consejos:

  • Creando un sitio web oficial
  • Creando un espacio en redes sociales
  • Creando eventos en Facebook
  • Contactando con medios de comunicación musicales
  • Publicando su música

Entre otras acciones imprescindibles para publicitar su proyecto, como lo son la perseverancia, el trabajo duro y mantener las ganas de trascender.

Por otra parte, uno de los recursos más importantes para que el público acuda a los conciertos es un cartel bien diseñado. Por lo que la información debe ser clara y concisa. Un cartel que destaque puede significar que la gente acuda o no a un concierto. El cartel efectivo debe cubrir siempre como mínimo:

  • Tener un aspecto profesional
  • Contener la información importante legible
  • Las fechas deben ser precisas
  • Todo debe estar expresado correctamente, incluyendo la ortografía

Cuando se trata de eventos donde se presentan más bandas aparte de la tuya, no recortes el cartel para publicitar el evento en tus páginas, tampoco hagas un nuevo diseño resaltando tu banda, o sólo incluyendo a tu banda. Este vicio habla muy mal de tu persona en relación al circuito en donde compartes escenarios con otros proyectos. Otra mala costumbre de muchas bandas es que usan superlativos innecesarios en los carteles, como la “mejor banda de blues”, la “única banda que toca delta blues” y otras lindezas que aparte de no comprobables, crean falsas expectativas.

En fin, hay tantos ejemplos de vicios en estos menesteres, (que comentaremos más adelante), que lo mejor por ahora es recordar, en resumen, los 4 puntos antes mencionados: aspecto profesional, información importante legible, fechas precisas, información correcta sin olvidar la buena ortografía.


En la última edición del 2018, tenemos una reseña del nuevo disco, muy apropiado a estas fechas, del querido Eric Clapton: Happy Xmas; la entrevista internacional con el destacado artista de soul-blues: Roy Roberts, la semblanza y recomendación del espectacular concierto en video de Jeff Beck: Live At The Hollywood Bowl; un buen artículo acerca de la jazzista estadounidense: Lizz Wright.

Una atinada y merecida despedida al legendario guitarrista: Eddie C. Campbell, la primera parte del interesante artículo, ‘Blues, guitarras e historias. Parte 1’; otro de interés acerca de las armónicas: ‘Bends y overbends. Segunda parte’; y el estudio de un afamado cover: I’d Rather Go Blind.

En la línea nacional, está la presentación de dos nuevos discos en letras de sus propios autores: Beto Fierro y JC Cortés; la galería fotográfica de la Casa de Cultura Iztaccíhuatl con Perikles y La Impredecible Blues y Rhino Bluesband; y de Dauma en el Foro del Tejedor.  Una puntual y quisquillosa reseña de la película: En la Periferia, Documental.

La sección de Recomendaciones en esta edición es de 35 álbumes de la fuente: Blues Blast Magazine; 4 de los enviados por Frank Roszak Promotions; 5 de interesantes artistas de Blind Raccoon, para seguir muy de cerca a los actuales protagonistas del género y sus afines.

La edición como de costumbre se complementa con la poesía de Norma, los conceptos psicológicos de Octavio, listas musicales, videos, la agenda y mucho más…

¡Felices fiestas decembrinas!

¡Hasta el próximo año y número de la revista!

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