Hounddog (Vidas Maltratadas)

Ficha Técnica

Dirección: Deborah Kampmeier Producción: Robin Wright Guión: Deborah Kampmeier

Protagonistas
Dakota Fanning:           Lewellen
Isabelle Fuhrman:       Wendy “Grasshopper”
Piper Laurie:                Grannie
Jill Scott:                       Big Mama Thornton
David Morse:               Lou
Robin Wright Penn:    Ellen
Christoph Sanders:     Wooden’s Boy
Cody Hanford:             Buddy
Afemo Omilami:          Charles
Ryan Pelton:                Elvis Presley
Sean A. Wallace:          Boy

Productora
Full Moon Films / Deerjen Films / The Motion Picture Group

Datos y cifras
País: Estados Unidos – Año: 2007 – Duración: 98 minutos Género: Drama – Nominación: Sundance Film Festival

Introducción
El título, Hounddog, proviene del blues compuesto por Jerry Leiber y Mike Stoller que grabó Willie Mae “Big Mama” Thornton en 1953 y es una de las canciones más famosas de Elvis la cual aparece en el tráiler promocional.

Hounddog es una película de época del género dramático, la cual compitió en el Festival de Sundance de 2007 y fue presentada de manera limitada en 11 salas del norte de los Estados Unidos el 19 de septiembre del 2008.
Rodada cerca de Wilmington, Carolina del Norte y ubicada a finales de los años 1950’s en el sur de Estados Unidos, estelarizado por Dakota Fanning como Lewellen, una atribulada niña de 12 años supervisada muy poco por su padre desobligado y su abuela alcohólica; que encuentra solaz de su complicada vida a través de la música de Elvis Presley.
Sinopsis

Lewellen vive con su estricta y religiosa abuela, Grannie, quien se ha impuesto criar a la niña, ya que tampoco su padre puede proveerle un hogar estable. Lou, su padre, la ama y trata de complacerla dándole regalos, como discos de Elvis Presley, mientras libra una batalla con una adicción al alcohol, intenta dar a Lewellen un hogar estable; incluso trata de proporcionarle una figura maternal y mantiene una relación con una misteriosa novia, Ellen; quien, espontáneamente, muestra una gran simpatía por la niña y le promete rescatarla del ambiente y modo de vida que lleva en el Sur, la relación no prospera porque Ellen debe alejarse debido al maltrato que recibe de Lou, posteriormente sabremos que Ellen es tía de Lewellen, hermana de su madre.

Lewellen logra mantener su inocencia y sacar adelante su infancia encontrando solaz en los juegos con su mejor amigo, Buddy, disfrutando ociosamente sus últimas vacaciones de verano como preadolescentes, con pasatiempos al aire libre: nadar en un estanque, explorar el bosque e iniciar inocentes juegos eróticos, que inquietan particularmente a Buddy. Simultáneamente conocen a una nueva amiga, Grasshopper, mientras pasa las vacaciones con sus abuelos.

Lewellen idolatra a Elvis Presley, quien realiza una gira por el Sur y el pueblo de Lewellen es una de las paradas; Lewellen descubre que cantando la música de Elvis es el camino para canalizar sus angustias hacia algo constructivo y creativo, su canción favorita es Hound dog.

Paralelamente su amigo Charles, un caballerango de la finca cercana, que funge como preceptor, insiste en que conozca el Blues para que comprenda que la música que le gusta es originalmente negra, mientras que la posición de Lewellen es que ellos “cantan mal” Hound dog por no cantarla como Elvis, a pesar de que Charles la invita a una Jam Session en un granero en la cual está presente “Big Mama Thornton”; al mismo tiempo el afecto de Charles hacia Lewellen le permite servir como maestro en la religión “manejo de serpientes” (snake handler) o como crear algo positivo de algo venenoso y mortal.

Snake handler: religión que toma un pasaje de la vida de San Pablo en el cual él es atacado por serpientes y resulta ileso.

Lewellen es agobiada por muchos problemas además de vivir en un hogar disfuncional, Ellen la abandona rompiendo el corazón de Lewellen dejándola con la carga de hacerse responsable y “madre” a pesar de no tener una para sí misma; Lou, sufre un terrible accidente (lo parte un rayo) que lo discapacita al punto de causarle retardo a un estadio infantiloide; ante este caos la mera idea de la llegada de Elvis al pueblo le infunde valor a la niña para enfrentar las nuevas situaciones traumáticas.

El discurso machacón y fanático de Grannie, su abuela: cargado de moralina, amenazas de castigo a los pecadores en el infierno, en combinación con la discapacidad de su padre, generan el Lewellen un profundo sentimiento de culpa e imagina que todos estos males son producto de sus pecados, en particular los sexuales (los inocentes besos que le ha dado a Buddy y solicitarle que le muestre su pene), por lo que, ante la sorpresa y decepción de Buddy, evita besarlo nuevamente.

Buddy le relata a Lewellwen que el chico Wooden (repartidor de leche en la casa de Lewellen), tiene boletos para el espectáculo de Elvis y que desea regalárselos si le hace la representación de Elvis, ella accede y al empezar el chico Wooden le exige que se desnude, ella acepta, creyendo que sólo será por un momento; una vez que se ha desnudado el chico Wooden la viola.

El ataque sexual causa un trauma emocional en Lewellen que se manifiesta como enfermedad. Charles y Grannie se encuentran desconcertados ante el súbito declive de la salud de la niña, que se manifiesta en fiebres, pesadillas, alucinaciones de ataques de serpientes venenosas, vómito al salir de la iglesia. Simultáneamente Lewellen sufre el desprecio de su amigo Buddy, que prefiere la compañía de su nueva amiga Grasshopper, que es virgen y adinerada; por su parte el chico Wooden se vanagloria de su “hazaña”, hasta que Lewellen lo enfrenta valerosamente cuando trata de humillar a Lou.

Enfurecido al escuchar la causa del descenso de Lewellen al “infierno”, Charles decide rescatar a su amiga de la desesperación y la ayuda a recuperar su voz robada animándola a que cante “Hound Dog”, no sin antes enfrentar la resistencia de la niña, quien lo insulta llamándolo nigger y Charles le replica diciéndole que ella también es una nigger. No obstante Lewellen resignifica la canción y del Rock and Roll vuelve espontáneamente al Blues, para recuperar su salud. Ellen regresa al pueblo para cumplir su promesa, Lewellen se despide de su padre y su abuela y parte a una nueva vida con su nueva madre.
Reacción

El filme fue vapuleado por la crítica, incluso antes de su estreno en el Festival de Sundance, debido a la controversial escena en la cual la personaje interpretada por Fanning es violada por un adolescente. Por su parte Dakota manifestó su malestar por los ataques de que fueron objeto sus padres por haber permitido que filmara esta película en particular por la escena en la que es violada, durante la escena sólo se muestra el rostro de Fanning gesticulando. También fue un fracaso económico, recaudando tan sólo $131,961 dólares, contra el presupuesto de producción de $3.75 millones de dólares.
Tres reflexiones tres

1.Blues is a healer

La enfermedad del alma se cura mediante el conjuro de la música, es a través de una canción y el juego de las representaciones ligadas a emociones en la letra de Hound Dog, que nuestro personaje forja y fortalece un espíritu indomable gracias al poder del Blues.

Es así que una niña con todo en contra encuentra una y otra vez la fuerza para superar los obstáculos y la resiliencia para salir al encuentro de un destino.

Esta es una de las actuaciones con más retos que puede enfrentar una actriz y más si tiene doce años, Dakota Fanning sacó adelante exitosamente un personaje con numerosas complicaciones internas y tribulaciones que intimidarían a numerosas actrices, es notable su interpretación.

2.Woman is the nigger of the world

Las adversas condiciones de la mujer en los años 50’s y 60’s en las que su valor como ser se basa en características físicas y no cognitivas, morales, profesionales o artísticas.

Lewellen huérfana, violada, no tiene más valor que un negro menospreciados los valores humanos inherentes del personaje que busca encajar en un medio hostil, tiene pocas opciones y oportunidades para sobrevivir en una sociedad rígida que no ofrece cabida a personajes atípicos, Lewellen es precoz, sensible a lo bello, solitaria, enfrentada a responsabilidades superiores a sus fuerzas de niña de 12 años, expuesta a todos los males. No obstante se impone sortear todo lo que enfrenta con un solo fin, ser feliz. Digámoslo de otro modo Lewellen es, a final de cuentas, Una Mujer.

3.The Blues had a baby and named it Rock and Roll

Para los fanáticos de Elvis el Rock and Roll se popularizó con él, el Blues pasaba a formar parte de una memoria curiosa en la que los artistas negros no tienen cabida a menos que hagan el tránsito a la nueva moda (V.gr. Little Richard, Chuck Berry) con mayor o menor éxito, y no fue sino hasta mediados de los 60’s que el Blues volvió a ser objeto de culto gracias a los admiradores ingleses y alemanes.

En los 50’s la tolerancia se vuelve tangible pero en tanto lo que el blanco tolera del negro se mantenga en lo meramente curioso, divertido o turístico es aceptable; queda desplazado y rechazado todo lo que pueda devenir en una declaración de principios o una demanda de justicia social. Lo mismo reza actualmente para los musulmanes, latinos, católicos, e incontables etcéteras.

Por eso, esto ya no causó buen efecto en 1963:
“I have a dream that my four children will one day live in a nation where they will not be judged by the color of their skin but by the content of their character…
… we will be able to speed up that day when all of God’s children, black men and white men, Jews and Gentiles, Protestants and Catholics, will be able to join hands and sing in the words of the old Negro spiritual, ‘Free at last! free at last! thank God Almighty, we are free at last!’”

Fragmentos del discurso del Reverendo Martin Luther King “I Have a Dream”, 28 de agosto de 1963:

“Tengo un sueño: que mis cuatro hijos vivan algún día en una nación donde no sean juzgados por el color de su piel sino por su carácter…”
“… seremos capaces de alcanzar ese día cuando todos los hijos de Dios, hombres negros y blancos, judíos y gentiles, protestantes y católicos, sean capaces de unir sus manos y cantar el viejo Spiritual: “¡libres al fin! ¡libres al fin! ¡Gracias Dios Todopoderoso, somos libres al fin!”

Yo agregaría al discurso del Reverendo King: hombres y mujeres…

Diría un tolerante: “Mientras las minorías no molesten mis creencias o certidumbres es tolerable, no necesariamente respetable”. Aquel que deja de serlo es repudiado y puede ser castigado no yendo a ver su película. En contraparte el Blues une; cualquier sensibilidad lo disfruta sin importar el punto geográfico nivel socioeconómico o cultural que sea.

 

Por: Edgard Octavio Espinosa Cabrera
edgard.espinosa@cns.gob.mx

“The blue line was my blues and
The red line was my mind”

Cultura Blues

Revista dedicada a la difusión del Blues en México y el mundo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *