Interview

Charla con Stavin’ Chulas

Conozcamos juntos, en esta charla un nuevo proyecto de una banda de blues de mujeres de la Ciudad de México: Stavin’ Chulas

¿Quiénes forman las Stavin’ Chulas?

Stavin’ Chulas está integrada por tres músicas apasionadas por el blues: Karla Porragas en guitarra y voz, Sofía de León en bajo y voz, y Abigail de León en batería. Las tres venimos de diferentes proyectos musicales, pero coincidimos en el gusto por el blues y en las ganas de hacer música juntas.

¿Desde cuándo y cuál es la historia de su formación?

En marzo de 2026, Gisela Lazcano invitó a Sofía para participar en un evento conmemorativo por el Día Internacional de la Mujer. Le sugirió que buscara a una guitarrista, así que Sof llamó a Karla y, junto con Abigail, prepararon un repertorio en formato de trío. La respuesta del público fue tan bonita que varias personas les dijeron que no podían dejar ese proyecto en un solo evento. Ahí nació la idea de seguir tocando juntas, darle un nombre a la banda y así nacieron Stavin’ Chulas. Más que un proyecto planeado durante años, fue una banda que encontró su camino de manera muy natural.

¿Cómo describirían el sonido y repertorio de la banda?

Nuestro sonido está inspirado principalmente en el jump blues y el blues clásico de los años cuarenta y cincuenta.

Nos gusta combinar canciones tradicionales con temas menos conocidos y poco a poco incorporar música original. Buscamos que cada presentación tenga mucha energía, haga bailar al público y mantenga siempre esa esencia del blues.

¿Qué significa el blues para ustedes?

Karla. Para mí el blues es honestidad. Es un género donde puedes contar historias reales sin necesidad de disfrazarlas. Siempre encuentro algo nuevo que aprender y expresar. También es un lenguaje universal que une a personas muy diferentes a través de la música.

Abigail. El blues es casi toda mi crianza, así que si me quitaran el blues, sería dejarme sin una parte de mí.

Sof. Para mí el blues significa la intensidad y profundidad de los sentimientos del alma que inevitablemente vivimos todos los seres humanos en esta experiencia llamada vida, y por supuesto, es un género musical que plasma todo esto. Por eso surgió, y por eso me identifico fuertemente con él, aparte es el género musical que escucho desde antes de nacer porque mi padre se identificó con él muchos años antes de mi nacimiento, y por lo tanto me conecta profundamente con mi padre y mi familia.

¿Cuáles son sus principales influencias?

Karla. Mis influencias vienen principalmente del blues clásico y del jump blues. Admiro profundamente a artistas como B.B. King, Muddy Waters, T-Bone Walker, Etta James, Big Mama Thornton y Koko Taylor. También he aprendido mucho de grandes músicos mexicanos que durante años han mantenido vivo este género.

Abigail. Me gusta el sonido clásico del blues, la música que hacían con instrumentos improvisados usando un lavadero como percusión o lo que tuvieran al alcance.

Sof. La principal influencia es mi padre Ernesto de León, ya que desde antes de nacer yo lo escuchaba cantar y tocar blues con su guitarra solo o con su banda, y por él desde niña escucho también a la mayoría de los artista clásicos pioneros del blues. Sin embargo, me he identificado mucho por mi interés en cantar con mujeres como Margie Hendrix, quien era corista de Ray Charles, pero también tuvo una carrera solista, y justamente uno de los artistas que más me ha influenciado es Ray Charles. Mi abuela materna, con la que conviví 6 años antes de que partiera de este mundo, era invidente y de alguna manera siento una conexión especial con la música de Ray y la forma en la que fusiona el blues con otros géneros, me encanta el rhythm & blues, el soul y muchos géneros más que vienen del blues.

¿Cuál es la historia de la elección del instrumento que tocan en la banda?

Karla. Desde que tomé una guitarra sentí que era el instrumento con el que mejor podía expresarme. Me enamoró la posibilidad de acompañar, improvisar y contar historias al mismo tiempo. Con los años descubrí que el blues era el lugar donde realmente me sentía en casa.

Abigail. La batería es el instrumento que he tocado por muchos años, y estoy empezando a sacar un poco la voz, así que me escucharán haciendo más que coros en algunas rolas.

¿Qué ha mantenido su pasión por la música a lo largo de los años?

Karla. Las ganas de seguir aprendiendo. La música nunca deja de enseñarte algo nuevo. Cada ensayo, cada escenario y cada persona que conoces aporta algo diferente. Además, ver la reacción del público sigue siendo una motivación enorme.

Abigail. Justamente proyectos como este. Está bien padre poder conocer, compartir y aprender de músicos y músicas que se apasionan por lo mismo que yo.

Sof. Me ayuda el haber hecho de la música no sólo mi pasión, sino mi profesión y notar al presentarme en un escenario que siempre hay alguien que no había escuchado blues antes y que le haya gustado. Eso hace que valga la pena seguir difundiendo el blues y toda su vibra que me enamoró a mí. A pesar de que no es un género popular, siento esperanza de que pronto se establezca en México una escena muy sólida, porque hay muchos artistas y bandas de blues de excelente calidad. De tal forma en que a todos los que hacemos blues, tengamos mucho trabajo, y contribuir a la escena del blues en nuestro país me emociona y conmueve mucho.



¿Qué momento cambió más su vida musical?

Karla. Sin duda, comenzar a tocar en escenarios y compartir con músicos que llevan muchos años dentro del blues. Eso me hizo entender que la música no solo se estudia, también se vive. Y ahora, formar Stavin’ Chulas representa un nuevo capítulo muy especial en mi carrera.

Abigail. Hace unos años tocaba más por “hobby”, pero estaba en el estudio grabando unas maquetas para la banda de mi hermana, cuando me dije a misma que debía dejarme de engañar, que la música es algo que me apasiona y que nunca la voy a dejar, así que decidí ponerle más seriedad y ponerme a estudiar bien, incluso a nivel académico.

Sof. Desde muy pequeña supe que quería ser música, sin embargo, pensaba que iba a tener otra carrera profesional. A los 18 años, al inicio de mi vida adulta entré a una escuela de música del Instituto Nacional de Bellas Artes a la carrera de piano. Fue entonces cuando empecé a ver la vida dura al salirme de casa de mis papás a vivir sola y tratar de ganarme la vida con eso de la explotación laboral y sueldos miserables mientras estudiaba una carrera. Entonces conocí a Street Blues y me invitaron a tocar con ellos como bajista. Empecé a trabajar como artista urbano y me dediqué a eso 8 años, y así me dí cuenta que podía hacer del blues mi trabajo. Desde entonces, el blues y la música son mi profesión.

¿Cuáles son algunas de las lecciones más importantes que has aprendido de tu experiencia en la música?

Karla. He aprendido que la disciplina siempre supera al talento cuando el talento no trabaja. También que escuchar a los demás músicos es tan importante como tocar, que nunca dejas de aprender y que la música tiene el poder de crear comunidad.

Abigail. Que hay que resistir y adaptarse. Que de todos se puede aprender, tanto qué hacer como qué no hacer. Que sí he llegado a ser influencia para generaciones más jóvenes, y por lo tanto, hay una especie de responsabilidad sobre lo que transmito.

Sof. Son demasiadas, pero algunas son: qprendí el valor de mi presencia como mujer en una banda cuando algunos quisieron minimizarme. Aprendí que mi trabajo musical tiene un valor monetario y no debo malbaratarlo. He aprendido a cuidarme ya que no es nada fácil ser una mujer que anda sola de aquí para allá tocando, así que tomo mis medidas de seguridad. He aprendido que en cada show hay que dar lo mejor de uno, porque la prioridad es darle lo mejor al público y hacerlos vivir una linda experiencia musical.

¿Cuál es el mejor consejo que te han dado?

Karla.He recibido muchos consejos valiosos, pero uno que siempre recuerdo es: «No toques para impresionar; toca para comunicar«. Cuando realmente conectas con la gente, todo lo demás llega solo.

Abigail. Ser leal a mis ideales y nunca hacer algo que no me guste o con lo que no estoy de acuerdo, mi papá, Ernesto de León, siempre me lo ha dicho con palabras y con el ejemplo.

Sof. Mi padre me ha dado muchos buenos consejos. Pero quizá el más significativo es sobre adoptar el blues como un modo de vida cuando te identificas con él y lo quieres tocar. Que aunque el blues no es un género musical académico, hay que estudiarlo por medio de las grabaciones que nos dejaron los pioneros, y nunca se deja de estudiar porque siempre hay algo que aprender, es muy importante sentirlo, si ya lo sientes ahora: estúdialo y practica sin parar jamás.

¿Cómo te gustaría que tu música influyera en el público?

Karla. Me gustaría que la gente salga de nuestros conciertos sonriendo, con ganas de seguir escuchando blues y con la sensación de haber vivido un momento auténtico. Y si alguna mujer o alguna niña nos ve en el escenario y piensa: «Yo también puedo hacerlo«, sería una satisfacción enorme.

Abigail. Principalmente, me interesa visibilizar la escena femenina, e incluso influir en las niñas, que vean que podemos tocar la batería, que no es un instrumento para hombres. Y por medio del blues, hacer que siga vigente y que el público tenga un acercamiento accesible a él.

Sof. Pues, simplemente quiero siempre ponerle mi alma a cada presentación, de forma en que la gente y mis compañeros de banda lo pueda sentir en sus corazones. Conectar así, con quien esté ahí como en un ritual en el que todos nuestros espíritus se conecten y olviden sus problemas un momento, y sino que al menos se diviertan… jejeje.

¿Qué mensaje darías a las mujeres que quieran tocar y/o cantar blues en México?

Karla. Que no esperen a sentirse perfectas para empezar. Que estudien, practiquen, busquen personas con quienes compartir la música y no tengan miedo de subirse a un escenario. El blues siempre tiene espacio para nuevas voces y nuevas historias.

Abigail. Que no duden en hacerlo, y no duden en acercarse a nosotras para palomear. La música es un camino difícil pero muy satisfactorio y vale toda la pena.

Sof. Si solo lo quieres hacer de hobby es excelente. El arte, la música y el blues realmente son como una terapia, algo que es muy bueno para el ser humano. Si lo quieres como trabajo es cuestión de disciplina y estudio, y vale mucho la pena. Si lo haces y dudas en presentarte en un escenario, si tienes pánico escénico sólo respira, lo estudiado ya está. Sobre el escenario, ahora solo es tiempo de sentirlo, un respiro profundo y saldrá, verás que vale la pena cuando conectas a los presentes y luego no querrás dejarlo de hacer.

¿Dónde encontraremos información de la banda?

Nos pueden seguir en nuestras redes sociales: Facebook: Stavin’ Chulas Blues Band – Instagram: @stavin.chulas.mx

Ahí compartimos nuestras próximas presentaciones, videos, fotografías y todas las novedades de la banda.

Platíquenos acerca del evento del debut de la banda.

Nuestro debut será el 1° de agosto en Las Perras Luchas, Insurgentes Norte 783, colonia San Simón Tolnahuac, alcaldía Cuauhtémoc en la Ciudad de México. Será una noche muy especial porque será la primera presentación oficial de Stavin’ Chulas. Hemos preparado un repertorio lleno de jump blues, clásicos del género con un toque chulo. Estamos muy emocionadas de compartir este inicio con todas las personas que nos han apoyado desde que nació el proyecto.

¿Algo más que quisieran agregar a esta charla?

Karla. Queremos agradecer a todas las personas que apoyan la música en vivo. Stavin’ Chulas nace con muchísimo cariño, respeto por el blues y muchas ganas de seguir creciendo. Esperamos conocer a mucha gente en este camino, aprender de cada escenario y demostrar que el blues sigue más vivo que nunca. Gracias por acompañarnos. Nos vemos muy pronto.

Sof. Es tiempo de blues hecho en México, y es también tiempo de mujeres haciendo blues en los escenarios Muchas gracias por el espacio a los que trabajan en esta revista, y gracias por su valioso trabajo en la difusión, ¡que viva el blues!