Charla con José Ramírez
Hola José, estamos de nuevo contigo para platicar acerca de tu trayectoria en el blues, en los últimos años. Ya que hemos publicado información al respecto, primero en agosto del 2020, escribí una breve reseña de tu álbum Here I Come; en junio de 2021 Octavio Espinosa uno de nuestros colaboradores en esa época, hizo una disección más detallada de ese mismo disco, además del sencillo para Delmark Records: Whatever She Wants.
En julio de ese mismo año 2021, otro colaborador, Michael Limnios, publicó una muy buena entrevista. En abril del 2022, realicé la reseña del álbum con Delmark Records, Major League Blues. De igual manera en agosto de 2024, comenté detalles del disco Bad Hombre Live y del estreno de tu documental autobiográfico. Finalmente, en febrero de este 2025, comenté en una breve nota del histórico concierto en el Teatro Nacional de Costa Rica.
Como verás, en Cultura Blues hemos seguido de cerca tu trayectoria. Platícanos, ¿cómo han sido para tí estos últimos 5 años de intenso trabajo y en consecuencia de grandes logros (2º lugar en el IBC, giras a Europa, giras por otros lugares del mundo etc.)?
Estos cinco últimos años han sido de mucho trabajo, de muchos sube y bajas. La carrera de la música en general, y para que decirte, el blues es una carrera en la que nunca en realidad se logra tener una estabilidad constante. A cualquier nivel, el que uno se encuentre en este circuito del blues internacional, siempre van a haber altos, bajos y muchos sacrificios involucrados. Siempre lo digo en entrevistas, el blues me ha dado mucho, me ha dado mi vida, mi estilo de vida, mis viajes; pero también el blues me ha quitado mucho. Me ha quitado momentos importantes en mi vida personal, con mi familia, con la gente que quiero. Es un balance, y al final se trata de mantener ese balance en el punto más saludable posible.
Pero sí, han sido cinco años de muchos logros en mi carrera. He logrado abrir camino ya hace más de siete u ocho años en los Estados Unidos. Posicionándome como el latinoamericano con más logros en el circuito de blues norteamericano, y también en Europa. Ya son muchas giras en mi cartera de experiencias, tanto en los Estados Unidos como en Europa. Seguimos cargando esta batuta de lo que es ser el embajador del blues para latinoamérica en las grandes ligas del blues internacional. Seguimos con fuerza y seguimos planeando cosas con proyectos, con giras, y muy contento de estar en este momento en México.
Cómo describes cada una de tus grabaciones publicadas, ¿qué encontramos en ellas?
En cuanto a las grabaciones que están en el mercado hasta el momento son cuatro, para hacer un repaso rápido… primero lancé en el 2019 mi EP grabado en Inglaterra titulado The UK Sessions con tres canciones que grabé con una banda inglesa 100%, con producción inglesa también. Fue un experimento muy interesante, es una grabación que me gusta muchísimo todavía.
Luego al año siguiente en el 2020, lanzo mi disco debut, que es el que me hace ganar la nominación para un premio Blues Music Award por el disco Here I Come, producido por Anson Funderburgh en Austin, Tx. Es el disco que me pone en el mapa y me mete en competencia con las figuras actuales del blues. Después viene el IBC (International Blues Challenge), donde gano el segundo lugar, lo que inevitablemente hace que sellos discográficos se interesen.
De los primeros que me llaman y me proponen firmar un contrato con ellos son los famosísimos Delmark Records de Chicago, con quienes saco mi segundo álbum: Major League Blues en el 2022, en el cual tocan luminarias del blues como Bob Stroger, Willie Hayes, Billy Flynn, Jimmy Johnson. Me convierto en el primer latinoamericano en firmar y en grabar un disco para el sello Delmark, lo cual es histórico.
En el último año, estamos promocionando el disco que lancé en 2024, que es el Bad Hombre Live. Es un concierto en vivo que grabamos en un teatro en Florida, en Estados Unidos. El producto quedó tan bien balanceado en cuanto a mezcla que decidimos darle al público, que escucha la música en sus casas y en sus coches, esa experiencia de como suena un concierto de José Ramírez en vivo. Ese es el disco con el que estamos girando actualmente.
Los cuatro discos son muy distintos: el primero es un EP con muchas ganas, con mucha fuerza, es el primer intento de hacer algo. El primer disco oficial es Here I Come, que para mí hasta el día de hoy es mi disco preferido por la producción del Sr. Anson Funderburgh, por los músicos que eligió para que me acompañaran. Hay canciones que quiero muchísimo y que hasta el día de hoy sigo interpretando, porque el disco nos dio muchísimas alegrías. Fue primer disco que me nominan a un Blues Music Award.
El disco que sacamos con Delmark, Major League Blues, también es nominado a un Blues Music Award, convirtiéndome en el único latinoamericano nominado a sus prestigiosos premios. Es un buen material, buenas canciones, pero sobre todo la experiencia de grabar en el estudio con estas leyendas del blues. Esas son cosas que no se las quita nadie a uno.
Y ahora el último disco que estamos promocionando Bad Hombre Live, es un disco con mucha fuerza, con mucha alma, mucho soul, que le entrega al oyente la experiencia de un concierto en vivo, porque al final de cuentas son cosas distintas. Un disco en estudio muy bien hecho es muy diferente a un disco en vivo. Todos tienen algo distinto, algo que me encanta y tengo que confesar que a pesar de eso mi disco preferido es Here I Come, mi primer disco del 2020.
¿Cuáles han sido las satisfacciones personales de tus giras a Europa? ¿Qué países has visitado?
Europa es un mercado y un territorio muy fuerte para el blues. Me atrevo a decir, después de 10 años en esto profesionalmente en Estados Unidos, Europa y Latinoamérica, que Europa tiene una cultura más fuerte y menos viciada socialmente hablando, para el blues. Europa para mí es un mejor territorio que aprecia más el blues, que lo paga mejor, que lo respeta más; y en general, es un territorio que respeta más al artista de blues que en Estados Unidos.
Europa se ha convertido en los últimos años en un oasis para mí. Voy todos los años, he estado 6 o 7 años girando por allá. Voy una o dos veces al año, porque el mercado ha ido creciendo para mi música por allá. He visitado España, Portugal, Rumania, Polonia, República Checa, Holanda, Bélgica, Alemania, Suiza, Inglaterra, Francia, se me están quedando dos o tres países más.
Pero son países en los que no solo tocas una vez, sino que haces un buen trabajo y te quieren de vuelta. Tengo la dicha de que a todos los países que te he mencionado ya los he visitado varias veces, porque como te digo es un mercado muy agradecido con un buen show. Es un mercado muy agradecido con los músicos que andamos trabajando, que andamos haciendo las cosas bien. No existe esa precondición social y de racismo, que a veces lamentablemente, tenemos que mencionar como una realidad todavía hasta hoy en los Estados Unidos.

¿Cuántas y cómo calificas tus visitas en México?
México a mí me significa un territorio de muchísima tranquilidad y de calidez humana. Porque al ser costarricense no tengo la oportunidad de ir a mi país muy seguido por los conciertos, las giras, mis viajes, y cuando tengo la oprtunidad de venir a México me siento un poco más cerca de casa. Por la cultura, por el idioma, pero más que todo por la calidez de la gente y el público.
La forma de vivir el día a día del mexicano, es muy similar al día a día de un costarricense. Cuando salgo a caminar a la calle y ando en las colonias, desde San Cosme hasta Narvarte, pasando por la Roma, Condesa, pero también en otros lugares en el centro, en Reforma, y yo veo a la gente en los puestos de la calle, en la comida, en los restaurantes, la forma de vivir de la gente, el humor, me recuerda mucho a mi gente en Costa Rica. Eso hace que México sea un lugar especial. Ocupa México, definitivamente, un lugar especial en mi corazón. De ahí la razón de que vengo a México muy seguido.
En los últimos dos años he venido seguido, también es un mercado que me interesa mucho, porque veo el efecto que tiene mi show en los amantes del blues mexicano. Es un territorio que vale mucho la pena, si bien es cierto que es un territorio que no ofrece económicamente lo que ofrece Europa, vale la pena abrirlo porque tiene mucha exposición. Hay mucha gente que le gusta el blues, es bueno traer el blues de afuera, el blues ‘norteamericano’ a México, porque hay mucho blues, hay muchas bandas, pero a mí me encanta traer el espectáculo que presento en otras latitudes.
Me encanta estar en México, me encanta la comida mexicana. He tocado en muchísimos países del mundo y he comido muy rico, pero puedo asegurar a ciencia cierta que no se come en niguna parte, como se come en México.
¿Quiénes te han acompañado en tus presentaciones en México?
Ya después de tres o cuatro giras por México, he logrado concretar una banda, un proyecto de músicos mexicanos que me acompañan cuando vengo. Como decía anteriormente, no existe un presupuesto en México que me permita traer mi banda desde los Estados Unidos, o mi banda desde Europa, así que he corrido con muchísima suerte de encontrarme músicos mexicanos muy amantes del blues, muy conocedores del género, los cuales no tienen absolutamente nada que envidiarles a los músicos estadounidenses o europeos.
En esta gira, puedo afirmar que totalmente ya encontré la banda que en México llena mis expectativas: en el bajo Emiliano Olvera, en la batería ‘Mr. Shuffle’ Edgar Agordo y en los teclados el Sr. Pietro Rivera. Es una banda muy fuerte que puede tocar desde el Chicago Blues hasta el Delta Blues más crudo, pero también tiene soul.
Es una banda con mucho soul, con mucho funk, son géneros que nacen directamente del blues, entonces es una banda que entiende muy bien mi sonido, mi discografía, y que entiende al pie de la letra mi show también. Porque es un show en el que involucramos a la gente y los músicos saben cómo darle eso al show, cómo seguirme en mis locuras en el escenario o abajo del escenario. La banda siempre está pendiente y siempre está al 100%.
Después de estas visitas, ¿cuál sería tu opinión con respecto al blues en México?
No me considero un experto, pero sí tengo muchos años haciendo esto, yendo a países, aprendiendo de la escena del blues en diferentes países, diferentes culturas, tanto en mi nativa Costa Rica, como en los Estados Unidos, en Europa, en otros países de Latinoamérica, Panamá, México. Y sí me he llevado grandes sorpresas en México con respecto a la escena o al circuito del blues en México. Me gusta el hecho de que hay festivales por todo el país que presentan blues, eso les da mucho apoyo a las bandas y le ayuda al circuito pequeño de bares, de clubes o de restaurantes que también apoyan el blues.
Entonces me parece que la escena del blues en México está bien nutrida. Creo que hay variedad, hay mucho blues rock por lo que he podido ver, hay mucho blues en español que es interesante. También hay muchos guitarristas muy buenos. Vale la pena mencionar a Emiliano Juárez, que es un referente para México, en mis giras por Europa, a veces por ahí nos topamos en algunos conciertos. Emiliano es un gran amigo, y sin temor a equivocarme, es el mejor guitarrista de blues mexicano, siempre la pasamos bien cuando podemos coincidir por ahí.
Así que, la escena del blues en México me parece que está bien nutrida y me parece que la variedad es buena dentro del mismo blues, porque eso les permite a las bandas, que sí lo están interpretando, que sí están respetando el sonido del blues, que sí son más puristas o tradicionalistas, enmarcarse o hacerse a un lado, a ser diferencia. Porque no importa en que país presente mi show, al final mi intención es que sea un show de la más alta calidad y que la gente sienta que estuvo en un concierto de blues, que tuvo sentimiento, que tuvo soul.
Entonces, eso es importante en México también, que haya diferentes estilos de blues, para diferentes públicos, que disfrutan de esos varios tipos de blues. Al final del día, los que están tocando blues bien, como debe de ser, pues se van a separar del resto, eso pasa en todos los países, es esa competencia sana que debería haber.
¿Qué presentaciones tienes en México todavía en este mes de septiembre, antes de partir a una nueva aventura por Europa?
Arrancamos el 4 y el 5 de septiembre en el Parker & Lenox. El 4 es un tributo a Ray Charles y a Robert Johnson que voy a hacer junto con la banda. El 6 estaremos presentándonos en El Convite, un restaurante-bar de jazz. El 9 estaremos cerrando la gira, que empezó hace un par de meses, en el Estudio A del IMER, con un gran concierto gratuito para los amantes del blues que quieran ser parte de una grabación. Es un concierto que se va a transmitir en vivo por radio (Horizonte 107.9), a las 7 de la noche sino me equivoco. Y todavía hay una o dos fechas más por cerrarse para finalizar la gira por México. Ya el 16 de septiembre estoy de regreso hacia Europa, para retomar mis conciertos por allá.
¿Algo más que quieras comentarnos?
Agredecerle a Cultura Blues, a José Luis, siempre agradecido contigo por el espacio. Ya hace varios años que entablamos esta relación y esta amistad, estoy muy agradecido por el apoyo de Cultura Blues en los puntos altos de mi carrera, siempre han estado presentes en ellos. Siempre muy agradecido por la difusión que me dan no sólo a mí, sino al género y por el apoyo que le das tú, José Luis, al género y lo apasionado que eres con esto.
Invitar a la gente a los conciertos que me quedan, todavía en el mes de septiembre acá en la Ciudad de México, y nos veremos pronto por los caminos, por las rutas del blues… y a ¡seguir vibrando con el blues!
