Garret T. Willie – Bill’s Cafe
De aquí, allá, y de todas partes XLV. Garret T. Willie – Bill’s Cafe (Gulf Coast Records 2026)
El material e información que hoy compartimos nos ha sido enviado vía correo electrónico por James Dyble, encargado de Relaciones Públicas del sello discográfico Gulf Coast Records. Se trata del álbum Bill’s Cafe de Garret T. Willie. Vayamos a indagar de que se trata…
Garret T. Willie es un joven de 25 años, guitarrista excelente del blues-rock, originario de Alert Bay, Columbia Británica, cuyo sonido trasciende con creces su edad. Ya ha demostrado su talento en el escenario, a menudo con solos improvisados y llenos de expresividad.
Su álbum debut, Same Pain (2023), obtuvo reconocimiento internacional, con difusión en BBC Radio 2, posiciones en el Top 20 de las listas de éxitos del Reino Unido y Estados Unidos, dos nominaciones a los Western Canadian Music Awards, una nominación a “Mejor Artista Revelación en Gira” en los Canadian Live Music Industry Awards y giras como telonero de Kenny Wayne Shepherd, John Fogerty y Joe Bonamassa.
Su segundo álbum de estudio Bill’s Cafe, que se ha lanzado a finales de febrero, está arraigado en la historia familiar y la identidad indígena; es un homenaje, un punto de inflexión y una reflexión profunda. El álbum, ha sido titulado así en honor al café-sala de billar de su abuelo en Alert Bay, Columbia Británica, conecta la infancia de Willie en un pequeño pueblo con el vibrante ambiente de Nashville, donde se grabó bajo la producción de Tom Hambridge, ganador de un premio Grammy. Este proyecto marca un hito en la carrera de Willie, capturando un sonido crudo, audaz y cargado de emoción.
Antes de su primera sesión de composición en Nashville, Willie visitó el Museo Johnny Cash, una experiencia que lo marcó profundamente. Su abuelo guardaba un asombroso parecido con Cash, compartiendo gestos similares, su servicio en la Fuerza Aérea y una presencia serena. Este momento conectó las raíces de Willie con una gran tradición de narración de historias de forajidos que sigue inspirando su composición.
Bill’s Cafe es un mapa de garra, corazón y alma. Escrito y grabado entre noches en vela, largos viajes y sesiones de grabación, el álbum captura el espíritu inquieto de un joven artista que lleva las tradiciones del blues y el rock clásico hacia el futuro. A lo largo del álbum, Willie narra historias de noches de whisky, oportunidades perdidas, tenacidad y la libertad que solo se encuentra al perseguir la música de ciudad en ciudad.
Conocido por su voz penetrante y su áspero trabajo con la guitarra, Willie ofrece nueve canciones que se sienten vívidas y urgentes. No solo canta blues, sino que lo transforma en algo peligroso, atemporal y personal. El álbum es un homenaje a sus orígenes y una declaración de intenciones sobre su futuro: Lista de canciones. 01. Hypnotist; 02. Devil Doll; 03. Going to Toronto; 04. It Won’t Get Done; 05. Small Town People; 06. High Beam Blues; 07. Young Country Boy; 08. Golden Highway; 09. I’m Late.
La obra inicia con la poderosa Hypnotist, una pieza clásica de sus conciertos aquí en una versión que añade fuerza a los ritmos repletos de influencias de AC/DC. Es un comienzo explosivo, sobre todo cuando el tempo cambia a mitad de la canción, pasando de su impulso inicial a un pulso entrecortado al estilo de «I’m a Man». Dos tecladistas refuerzan la energía arrolladora en casi la mitad de los temas. Aportan la potencia del boogie-woogie a la contundente Devil Doll, abrasiva secuencia que nos introduce en un local humeante (como el de su abuelo) donde un salvaje slide impone su ley mientras las bolas de billar golpean entre sí a ritmo de shuffle.
Going To Toronto, es un contagioso rock & roll que podría producir un síncope momentáneo debido a un piano absolutamente sensacional, a un frenético solo de guitarra y su grandiosa interpretación. Uno de los aspectos más cautivadores del álbum es la voz grave, ronca y potente de Willie, a medio camino entre Howlin’ Wolf y Omar Dykes (de Omar and the Howlers). Esta irrumpe en la mezcla en temas como el rock crudo y visceral It Won’t Get Done, canción decidida y optimista fundamentada en su apartado musical en los diabólicos doce compases que pasan por ser el eje principal del álbum.
Willie también rinde homenaje a sus raíces rurales, por ejemplo, con la potente canción de blues Small Town People. Y junto a su banda equilibra el ritmo pesado y vertiginoso de High Beam Headlight Blues, con sus riffs al estilo de Savoy Brown, un título con el que muchos se sentirán identificados si, como Willie, cuando suelen conducir de noche.
Young Country Boy, es una pieza estremecedora que le traslada a su pueblo natal. Golden Highway es emotiva y sentimental, en un estilo de ambiente acústico y relajado carácter donde hace gala de una gran tesitura vocal, frescura y enorme talento. Al final, I’m Late, una pieza enérgica que trata sobre intentar llegar a tiempo a un concierto.
