They’re red hot

Entrevista con Pepe García de Los Hot Tamales (CDMX)

Esta ocasión tenemos la suerte de platicar con Pepe García, bajo, voz y líder de Los Hot Tamales, para conocer desde su perspectiva la función del líder y su influencia en el desempeño de una banda.

Hot tamales and they’re red hot

Yes, she got’em for sale. I mean.

Robert Johnson

CB. ¿Tú que crees que es lo que mantiene unida a una banda?

PG. Definitivamente el trabajo, brother. Estar tocando y a lo largo de los años las bandas que duran son las que están tocando, que están trabajando juntos, y más, cuando es trabajo pagado.

Es cierto que, también tiene que haber una afinidad, una cierta química, también, un mismo enfoque, tener hacia dónde quieres caminar, pero esencialmente; es estar tocando juntos, que estén en un lugar o en un entorno de trabajo.

CB. ¿El estar tocando juntos genera, a veces algún conflicto?

PG. No necesariamente

CB. En tu opinión ¿qué responsabilidades debe adoptar el líder de una banda?

PG. En los Tamales todos tenemos voz y voto. 

CB. Es un formato de liderazgo.

PG. Efectivamente, en laissez faire, aunque hay los liderazgos autocráticos, pero depende mucho de la banda y de los integrantes de la banda, el liderazgo que se ejerza y este es un liderazgo muy cómodo, que la banda camine solita.  

CB. Depende mucho de la expertise de los integrantes de la banda.

PG. No sólo de eso, tienes razón, el profesionalismo, pero, también la actitud, pueden ser excelentes músicos, pero son unos “hígados”, que esperan que tú los lleves los traigas, no están dispuestos a aportar.

CB. ¿Estás hablando de que, el síndrome de ‘Rock Star’ puede afectar a una banda?

PG. Cuando hay que poner un poco más y salirte de tu zona de confort por la banda ahí sí afecta el síndrome de ‘Rock Star’, a menos que tuvieras toda la infraestructura, el camioncito, que vengan por ti a la puerta de tu casa y te regresen, te tengan listo el backup.

CB. O lo tienes que pagar.

PG. O lo tienes que pagar, pero, si como otras bandas no cobras porque en tu proyecto de banda no está previsto que cobres, eso no vas a poder hacerlo, ¡claro que te van a llevar, si vas gratis! Eso no quiere decir que si nos invitan a un lugar gratis no vamos a ir, lo hemos hecho.

CB. También me refiero a que en las actuales circunstancias es posible cobrar, es más, se debe cobrar. ¿No es una especie de “esquiroleo”? porque, aunque los organizadores tengan dinero, si tú les dices “voy gratis”, te llevan.

PG. ¡Claro! Por eso los llevan ¡porque son gratis! “Está bien, no eres tan malo, pero eres gratis, por eso te llevo, hasta al Zócalo”

CB. Cuando se da un conflicto en tu banda ¿cuál es el mejor modo de enfrentarlo?

PG. Ahí es una cuestión de sensibilidad, depende mucho, primero del tipo de conflicto y, segundo, con el integrante con quien tengas el conflicto y la naturaleza del problema, repito, es mucho de sensibilidad y de momentos, puedes optar por conciliar, dejar pasar y confrontar. Cuando no hay opción es mejor retirarse.

One for a niquel and four for a dime.

Robert Johnson

CB. Durante la plática hablas de que, por distintas razones Los Hot Tamales no tienen presentaciones con la frecuencia deseada, pero en cuanto se reúnen el sonido y la creatividad fluyen y la ausencia no ha hecho mella ¿a qué lo atribuyes?

PG. A mí me preguntan por Los Tamales y, repito, es una banda orgánica, donde nos presentemos, así hayan pasado, meses sin tocar o sin ensayar la banda suena, tiene que ver con las ganas, la integración y el gusto que nos da tocar juntos o los factores que gustes y mandes y que no nos hemos percatado, pero que ¡ahí están!

Me han dicho que todos somos muy distintos, pero, nos ven como banda natural, algo que ocurre una o dos veces en la vida. La mezcla es lo sabroso, es lo que la hace diferente, es como la cocina, a veces los ingredientes no te dan nada, pero combinados hábilmente te dan la mezcla perfecta. Todos los músicos se van montando sobre la marcha ¡se va sintiendo! Tocar el mismo blues todas las veces, no es posible; es cohesión de la banda y el liderazgo.

CB. Ese tipo de liderazgo hace sentir que confías en tus músicos.

PG. ¿En qué relación de trabajo o relación humana no se basa en ese principio? En todos los grupos hay especialidades y tú tienes que estar seguro de lo que van a hacer los otros. Porque si no ya se los llevó la trampa a todos. Tú sabes que si alguien falla otro va a cubrir, eso es la empatía. Los elementos de la banda, actitud predisposición el enfoque y la conciencia de grupo integración interpersonal de los elementos y como aprovecha el que dirige estos elementos.

CB. Esta sensibilidad como ingrediente indispensable de líder, tiene que ver con tu historia, tu personalidad, tu educación, tu experiencia.

PG. Tiene que ver contigo como persona, como individuo, punto. El que pretende no logra, nada más pretende. Por supuesto interviene el proceso administrativo, que nadie quiere entrarle, pero hay que hacerlo, porque finalmente es una organización que se tiene que administrar, no puedes lograr algo si además de tu talento, lo que haces con tu instrumento; tu sensibilidad, lo que tratas de transmitir con tu instrumento, tienes que aterrizar y depende del líder saber si esta búsqueda es lo que están tratando de alcanzar. Hay cosas que se dan naturalmente y otras que se tienen que regular, imponer normas, pero eso se da cuando no está funcionando como un ente biótico.

CB. Es cuando impones reglas escritas o no escritas.

PG. La mayoría son no escritas. Pero, en muchos casos tienes que llegar a acuerdos, cuando no se logra se tiene que conciliar y se tienen que fijar ciertas normas, de vestuario de comportamiento, en alguna ocasión llegamos al punto de decir “¡Oye Güey, báñate!” Jejeje, pero el paso por casi la mitad de las bandas me ha dado mi bagaje y una historia que contar y me ha dado experiencias que me han sido muy útiles.

Cuida el sentido que las palabras se cuidan solas.

La duquesa de la Pimienta

Lewis Carrol

CB. Visto así cuando tu decías laissez faire ¡no quiere decir parálisis!

PG. ¡Ah! ¡no! Eso es hacer mutis, en castizo: es: hacerse pendejo y dejar pasar; ¡no, no, no! el laissez faire se aplica cuando no es necesario que intervengas, es más, si intervienes, a lo mejor hasta lo tropiezas

Sólo lo usas cuando hay un problema, un escollo, una circunstancia que saque de sus rieles a la bien aceitada maquinita, cuando se presentan los “asegunes”.

CB. ¿Ensayar o no ensayar?

PG. Pero ¡por supuesto! Para las entradas para las salidas, yo estoy de acuerdo que la estructura básica no tiene pero, eso es elemental, sobre todo por el material que estamos manejado; ya con Rush, Zappa, ¡te quiero ver! Pero, el blues, que es como debe de ser: tripas, crudo, al caer ¡así! ¡porque lo entendemos, porque lo sentimos! Para nosotros es muy diferente tenemos un back up diferente y el estilo particular de la banda y porque así es el blues si no pierde su esencia; desde mi punto de vista. Medidito pierde enjundia, nosotros hablamos con la boca, sentimos con el corazón ¡pero con la mano en los huevos! Volviendo a la pregunta, ¿es necesario ensayar? Sí, hasta donde sea necesario. La base debe quedar bien puesta, ritmo y armonía, para que los demás, como tú, se puedan montar. Pero más importante es el conocimiento que tengas del instrumento y del repertorio; cuando dominas esto eres de a “devis”, es decir: de verdad.

CB. Tomo nota, el laissez faire no es pasivo, ni un “a’í se va”.

The blue line was mi Blues and

The red line was my mind

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