De Frank Roszak

Paul Filipowicz – Breakwater

Paul Filipowicz – Breakwater (Big Jake Records 2025)

Paul Filipowicz es un veterano bluesman, experimentado viajero, guitarrista único, cantante y un líder de banda sumamente entretenido; además, es un tipo amable y amigable. Nació en Chicago en 1950 y, en su juventud, se sintió atraído por el blues que escuchaba en la radio local. Comenzó su propia trayectoria musical tocando blues con la armónica, ampliando su repertorio a la guitarra, que utilizaba en sus conciertos callejeros a cambio de propinas.

Para entonces, estaba fascinado con la música que escuchaba de artistas de blues afroamericanos como Otis Rush, Buddy Guy, Magic Sam, Freddie King, Jimmy Dawkins, Hound Dog Taylor y otros que popularizaban el subgénero del sonido del West Side de Chicago.

Filipowicz señala dos maneras en que su forma de tocar evolucionó a partir de la influencia de los músicos del oeste de Chicago, a quienes a integrado en su estilo: tocar con los dedos, es decir, sin plumilla, y en su estilo de fraseo. Aún se pueden apreciar en su forma de tocar y cantar, las interpretaciones apasionadas, frenéticas, cortantes e intensas que impregnaron su mente fértil y su considerable y floreciente talento hace años en los clubes del oeste y sur de Chicago.

Influenciado, sí, pero Paul Filipowicz no es un clon ni un imitador de ningún otro artista, como se aprecia en su estilo implacable. Ha explicado que su objetivo en sus actuaciones es «…no dejar a nadie atrás». Aconsejado en su juventud por Mighty Joe Young para desarrollar su propio sonido y estilo, su búsqueda de un sonido propio se hace patente en su arte, cantando y tocando, así como en su prolífica composición.

Ha escrito más de 70 canciones originales que, aderezadas con versiones cuidadosamente seleccionadas, han adornado su impresionante discografía de once álbumes grabados, que se remonta a la década de 1990. Además, Filipowicz no muestra signos de detener el flujo de su producción discográfica, como se comprueba con la publicación de Breakwater su nuevo álbum.

Su discografía completa es: Go For The Throat (1996), Never Had is So Good (1997), What Have Done For Me Lately (1999), Midnight At The Nairobi Room (2001), Chinatown (2004), Chickenwire (2007), Saints and Sinners (2013), Roughneck Blues (Live!) (2015), Unfiltered (2018), Pier 43 (2023), y Breakwater (2025).

Este su nuevo álbum del 2025 se compone de 12 canciones: 01. Tuff Girl; 02. I’m Leaving; 03. Breakwater; 04. Sonny Boy; 05. This Time I’m Gone For Good; 06. Lefty Philips; 07. Conversation With JR; 08. Ashes In The Wind; 09. Thats The Truth; 10. Thats Why I’m Crying; 11. Poor Boy; 12. Rollcage.

El set empieza con Tuff Girl, una canción de Syretta Dobyans. Un blues agradable y pesado con una guitarra quejumbrosa, ¡casi desafinada! y una voz sorprendentemente joven para alguien de 75 años. Sigue un tema de Howlin’ Wolf I’m Leaving, que suena definitivamente como un clásico. El original tema principal Breakwater, es un blues lento instrumental, corto pero hermoso. Tiene una introducción con un solo de guitarra, complementada con teclados sutiles y una suave sección rítmica.

Sonny Boy, es una pieza original con una referencia a Sonny Boy Williamson, podría haberse llamado fácilmente «Sonny Boy Blues», porque es un auténtico blues al estilo de Sonny Boy y Elmore James, y Paul lo canta literalmente así. Le sigue una buena versión a This Time I’m Gone For Good, de Oscar Lee «Scratch» Perry y Don Roby, que ya fue un gran éxito en 1973 con la Bobby Blue Band. Va otro agradable homenaje, esta vez a Lefty Dizz y Brewer Phillips con el instrumental Lefty Phillips.

En Conversation with JR, Paul toca una bella introducción con un buen trabajo de guitarra, apoyado por unos teclados excelentes, y como corresponde, con un apoyo importante del baterista. El tema por excelencia del blues, el amor y la pérdida, se aborda en Ashes in the Wind, una melodía de guitarra agresiva esta vez con una batería persistente.

En That’s The Truth, Paul se quita el sombrero ante J.B. Hutto, tocando un hermoso slide con una melodía rockera, y una armónica que casi ahoga el acompañamiento oscilante de los demás instrumentos, ¡con el slide aún como protagonista! El sello distintivo del estilo de Magic Sam se puede escuchar en su pieza That’s Why I’m Crying, en la que Paul logra una buena versión.

Presagiando el final, Poor Boy abre con una guitarra casi metálica, donde parece que los teclados y el bajo tocan una melodía diferente a la que Paul canta y toca en su guitarra. Esto crea un aire funky. Rollcage, el tema instrumental que cierra el álbum, es una pieza con toques de jazz por momentos. Una interpretación ágil y agradable con una línea de bajo claramente audible, una batería precisa y Paul a la guitarra.

 Calificación: 8.5 Muy Bueno