Recuento Musical 2025
Cada año, La esquina del blues y otras músicas realiza un recuento de lo más destacado en el blues en México. A continuación, presentamos esta selección tomada de www.mundodehoy.com y que ha sido ampliada para Cultura Blues.
En este 2025 destacan las actividades de varias agrupaciones de blues que mantuvieron una intensa actividad a lo largo del año: Stormy Monday, que celebró sus primeros 15 años de existencia. El trabajo en diferentes foros capitalinos donde destacaron las agrupaciones Blues Demons, Circo Blue, La Diableros, Ensamble Ardiente, Follaje, Juan Carlos Cortés Band, Juke Sons, La Rambla, Lobo Mexicano, Pato y los Bluesmates, Sirena Blues y San Luis Blues, entre otras.
Por otro lado, y con el apoyo de Discos y Cintas Denver, se dio a conocer el documental “Blues de este lado del río”. Una obra que exhibe el panorama del blues en México, y en el que se hace un registro fílmico de nueve agrupaciones representativas de este género, un trabajo coordinado por el promotor Paco Memo Serratos. Este trabajo videográfico tiene una duración superior a los 120 minutos y existe la intención de ampliarlo para dar cabida a otras agrupaciones. Por lo pronto, en este primer intento las bandas participantes son: Follaje, Pato y los Bluesmates, Lobo Mexicano, Sirena Blues, que aporta la perspectiva femenina al género, La Diableros, Horacio Reni, Ensamble Ardiente, La Rambla y San Luis Blues.
México recibió la visita de varios músicos extranjeros. Entre ellos, la de uno de los principales promotores del blues en España, Tonky de la Peña, quien por más de 30 años ha enarbolado el estandarte de este género musical con su voz y su guitarra, particularmente en la escena madrileña. En esta gira estuvo acompañado de Emiliano Juárez, uno de los mejores guitarristas de blues en México, así como por la armonicista argentina, Dai Gallo.
El Teatro de la Ciudad “Esperanza Iris” fue sede también de varios homenajes, entre ellos sobresalieron “¡Despertador!”, organizado por la Escuela de Música del Rock a la Palabra, y la Dirección del Sistema de Teatros de la Secretaría de Cultura de la Ciudad de México, dedicado a Javier Bátiz, uno de los más importantes músicos del rock y el blues en México.
El maestro Bátiz falleció el 14 de diciembre del 2024. Nacido en Tijuana, Baja California, en 1944, fue un destacado guitarrista y cantante a quien le llamaban “El Brujo”. Fue maestro, amigo y compañero de muchas generaciones y de grandes músicos como Carlos Santana, Fito de la Parra, Lalo Toral, Alex Lora, Abraham Laboriel y Guillermo Briseño, entre otros. Fue fundador en 1957 del grupo Los TJ’s, en Tijuana, con quienes interpretó el sonido del rhythm & blues, el country y el soul de Estados Unidos. En 2007 y como parte del Festival del Centro Histórico, en el Zócalo de la CDMX, se le hizo un homenaje sinfónico con motivo de sus 60 años en el rock nacional, titulado “Las Clásicas de Bátiz”.
El Centro Cultural José Martí (CCJM) recibió al blues y también al rock, en varias ocasiones. Abrió su foro para que el promotor musical Rodrigo Farías Bárcenas, colaborador de la revista Cultura Blues, presentará la conferencia “La afirmación de Javier Bátiz”. En ella, habló sobre las bases y la trayectoria de Bátiz, uno de los músicos más importantes en la historia del blues y el rock en México, con énfasis en el periodo 1957 a 1967.
Es importante destacar que Rodrigo Farías, es autor del libro “¿Quién detendrá la lluvia?”, en el que refiere 40 años de memoria periodística en torno a la cultura del rock. En el marco de esas actividades, en el CCJM también se presentó una exposición de las imágenes y portadas de la revista Gente con Blues, que dirige Francisco López, y en la que se recrean imágenes, dibujos, caricaturas y retratos que integran a la familia bluesera mexicana.
Además, en su explanada se presentaron las agrupaciones La Diableros, banda de la CDMX; procedentes de la alcaldía Xochimilco, estuvieron los Blues Demons; La Rambla, agrupación mexiquense que, entre otras cosas, es la anfitriona del Pozos Blues, Festival que este año celebró 17 años de existencia y que se realiza en la población de Mineral de Pozos, Guanajuato.
Asimismo, procedente de Chicago, la cantante Sonia Astacio, que se mantiene tocando en clubes de renombre mundial desde hace mucho tiempo, como en el Buddy Guy’s Legends, Blue Chicago, Kingston Mines, Rosa’s Lounge y Harlem Avenue Lounge. Ella fue la artista estelar de este Ciclo de Blues organizado por el Centro Cultural José Martí.
Además, Sonia Astacio se presentó exitosamente en el Festival Cultural Zacatecas, acompañada de La Rambla, y fue la estrella principal en el Festival Pozos Blues del 2025. Y a propósito del Festival Cultural Zacatecas, con tintes blueseros y, desde luego, el rock siempre presente, estuvo también Rafael Catana y Los Perikles como representantes del rock urbano en esa gran fiesta.
Dentro de este ciclo de blues en el Martí, también se presentaron la cantante, compositora y promotora cultural Raquel “Sirena Blues”, responsable del espacio La Ruta del Blues México, en el que se difunden, en el sitio de Facebook, entrevistas y semblanzas de grupos musicales y películas, y desde Querétaro, estuvo presente El Callejón Blues Band, con José María Cabrera al frente, y la banda Circo Blue de Francisco López. Procedente, de Morelia, Michoacán, Juan Carlos Cortés, el principal exponente del blues en esa zona de la República Mexicana también ofreció al público capitalino un excelente show.
Y en Ciudad Hidalgo, Michoacán, por quinto año, se realizó el Festival de Blues 2025, en el que estuvieron presentes desde Argentina, Tomy Espósito; los jóvenes de Chicago Kings, grupo que se caracteriza por respetar el blues conforme a los cánones tradicionales del género, Big Danny’s Blues Band y los chicos del blues callejero, los Street Blues, así como Gata Blues.
“El qué, porqué y el cómo de la guitarra de blues”, es el título de una conferencia que en diferentes espacios como el Centro Cultural El Rule y el Centro Cultural Futurama, presentó el guitarrista y compositor Samuel Carrillo. En ella, ofrece un panorama de la historia y desarrollo del blues, así como de algunos de los principales estilos de este género musical.
Y también el Centro Cultural Martí, abrió su teatro para dar cobijo a la presentación de Beto’s Blues Band, con un músico procedente de San Luis Potosí, y en la que, como parte del programa Jueves Musicales, el público disfrutó de interpretaciones cargadas de buen humor, de historias cotidianas, fábulas urbanas como La señora de los tacos, El blues del obrero y otras divertidas piezas en tiempo de blues.
Por su parte, el grupo La Rambla, fue, como ya es costumbre, el anfitrión de la XVII edición del Festival Pozos Blues en el pueblo mágico de Mineral de Pozos, en el municipio de San Luis de la Paz, Guanajuato. En esta ocasión se dieron cita varias agrupaciones procedentes de Michoacán, San Luis Potosí, la Ciudad de México, el Estado de México, Querétaro, y Chicago, Estados Unidos. Entre las bandas participantes destacaron, además, Oralia, Juke Sons, Beto’s Blues Band, Ensamble Ardiente, Marband, El Callejón Blues Band, Blues Demons, Juan Carlos Cortés y Sonia Astacio, acompañada por La Rambla.

La ciudad de Salvatierra, Guanajuato festejó la XVI edición del Salvablues Jazz Fest con las actuaciones de Juan Carlos Cortés, de Morelia, Michoacán; César Valdomir Blues Band de Argentina; la armonicista argentina Dai Gallo y también se efectúo el Encuentro Internacional de Armónicas (México-Argentina), con el acompañamiento de Emiliano Juárez Blues Band, al que se sumaron los mexicanos, José Luis Cordero “Pocholo”, y Daniel Rustrián de Juke Sons.
Sobresaliente fue la actuación del guitarrista José Ramírez, desde Estados Unidos, considerado como el artista de Blues Latino número 1 del mundo. Cabe destacar que tanto José Ramírez (Costa Rica) como César Valdomir (Argentina) extendieron su permanencia en la República Mexicana para realizar cada uno, por su cuenta, giras en las que dieron a conocer su talento al público mexicano de diversas localidades. En particular, José Ramírez mantuvo viva la llama del blues hasta en los últimos días de diciembre en diferentes foros capitalinos y comenzó el 2026 con una intensa actividad.
Y también en Argentina hubo vientos de blues que llegaron hasta México, con noticias sobre la tercera edición de “Esquel Blues Festival 2025”, ciudad que se consolida como referencia patagónica del blues. Y posteriormente, en la Municipalidad de Comodoro Rivadavia en Argentina, tuvo lugar la Cuarta edición consecutiva del Comodoro Blues Fest.
Algunos empresarios y promotores pusieron en 2025 más atención al blues, y además de considerarlo como una música llena de sonoridades y de gran capacidad poética y expresiva., le abrieron espacio en sus foros para que sus representantes mostraran su talento. De esta forma, en un primer intento, se realizó el “Pequeño Festival de Blues”, en el Bar Hobos, con la actuación de Stormy Monday Blues Band, La Diableros y Follaje.
Algunas semanas después se realizó el Hobos Blues Fest, en este espacio al sur de la Ciudad de México. En esta ocasión participaron las bandas San Luis Blues (del Estado de México), Stormy Monday, que es un grupo que frecuentemente se presenta en este bar, Montaño Blues que también ofrece temas de rock, e Himber Ocampo, quien incluye algo de su propia creación poética.
La Rambla, un grupo del Estado de México; Javier Tapia encabezando a TenconTen Blues Band, Circo Blue, con su líder Paco López, y El Cuarto Blues, un equipo que no tiene más de dos años de conformado por muy jóvenes músicos procedentes de la Alcaldía Xochimilco. No podía faltar Follaje, sin duda, una de las agrupaciones de mayor tradición en el blues mexicano. La Diableros, quienes destacan por su expresión de un blues en español muy bien logrado, una lírica interesante, divertida y de buena construcción, y muy buen desempeño en la ejecución musical.
De igual forma, desde Zumpango, en el Estado de México, llegaron el Lobo Mexicano y Raquel Sirena Blues. El primero es un músico extremadamente talentoso, multiinstrumentista, compositor y con gran presencia escénica, mientras que Sirena, es una reconocida promotora, compositora, guitarrista y entusiasta difusora del blues. Ambos artistas estuvieron presentes además en la 19º. Edición del Festival Quito Blues, en Ecuador, y juntos llevaron la representación mexicana a tierras sudamericanas.
Los festivales de blues continuaron con la celebración de la Onceava edición del Queretablues, uno de los más importantes festivales en el circuito de blues nacional. En esta edición hubo cinco días de actividades en los que subieron al escenario See the Fish, La Boca Negra Blues; La Verdad, y La Oca Banda de Blues. Se presentaron los libros “Blues a la Carta II (José Luis García Fernández)” y “Huella Azul” que es una compilación de entrevistas realizadas por María Luisa Méndez, quien falleció en enero de 2025. Así como los libros “Apuntes sobre el Blues hecho en México I y II”, de Jorge García Ledesma, y “La Noche Surrealista”, de Himber Ocampo.
También actuaron el Ensamble Electroacústico Queretablues, Maxorhú (Guanajuato), Marband y Conexión (Querétaro), Circo Blue (CDMX) y Serpiente Elástica (Puebla- Querétaro). Hubo una mesa de literatura queretana en la que estuvieron Paulina Romero, Víctor Santos, Carlos Campos, Dalia Larisa Suárez Otero, Ale Lobato, Dionicio Munguía J. Adán Lomelí Valle y fue moderada por José Andrade Urbina, conductor de los programas radiofónicos de UAQ 89.5 FM, “Hábitos Nocturnos” (viernes 22:30 a 24 horas) y “Humo en el Agua” (martes de 17:30 a 18:30 horas).
Y siguió el desfile de grupos en el Queretablues con Sangremal Blues (Querétaro), La Rambla (Edo. Mex.) que tuvo como invitada a Evelyn Rubio, Beto’s Blues Band (SLP), Follaje (CDMX) y la más importante exponente femenina del rock rupestre, Nina Galindo. Además, Alain Derbez ofreció la conferencia magistral “Un largo blues inútil”, y también actuaron Bluesósceles (Querétaro), Juan Carlos Cortés (Michoacán); La Rumorosa Blues Band, El Callejón Blues Band, y cerró las actividades Guillermo Briseño de la CDMX.

Y a propósito de la producción editorial, además de “Los Apuntes sobre el Blues Hecho en México (Jorge García Ledesma)”, señalados anteriormente y que también fueron presentados en el Multiforo Cultural Alicia. Es importante subrayar la serie de presentaciones de los libros “Huella Azul (María Luisa Méndez)” y “Blues a la Carta II (José Luis García Fernández)” que tuvieron lugar en el Museo de la Ciudad de México y también en el Museo Casa Carranza de la colonia Juárez en la CDMX; además en el doceavo Festival de Blues y Jazz del Desierto, en Saltillo, Coahuila y en la 11ª edición del Festival TeyaJazz & Blues, en Teyahualco, Estado de México.
Una de las bandas emergentes y peculiares que hizo su debut en el Faro Indios Verdes, en el Centro Cultural Raíces y en el Festival de Jazz y Blues de Saltillo fue Coyotes Mágicos con Enrique Ramírez en la guitarra, voz, autoría y musicalizador de poesía, Víctor Gally, en la armónica y arreglos y Luis Armando Chávez Cera en las percusiones y arreglos, presentan una propuesta en la que se aprecia una fusión que reúne jazz, blues, música original en español, náhuatl y wirrarika. Se trata, a decir de sus creadores, de “una propuesta cultural de ¡blues peyotero y chikawazo!”, que sale de los formatos convencionales de este género.
El 9 de septiembre se cumplieron cuatro años del fallecimiento de uno de los pilares del jazz mexicano, el maestro Tino Contreras. Un hombre que nació en la ciudad de Chihuahua, el 3 de abril de 1924. A manera de homenaje por su centenario, se dio a conocer en la Fundación Sebastián, su disco “Boleros y Baladas”. Su producción fue posible gracias a la iniciativa del investigador y promotor cultural chihuahuense Raúl Balderrama Montes.
Es una obra que se suma a su cuantiosa discografía. Y aunque ya no pudo grabarlo, todas sus composiciones han cobrado vida gracias al talento del pianista Jaime Reyes, quien durante dos décadas formó parte de su agrupación musical, y en la voz, está el barítono chihuahuense Salvador Padilla. Desde luego, no se trata de una producción discográfica que corresponda al género, pero en la música que contiene, aun cuando se trata de otros estilos, es fácil identificar la presencia del blues como la raíz de toda la música a la que dio vida Tino Contreras. Sin duda, es un disco que puede clasificarse con las clásicas tres B: boleros, baladas y blues.
En el ámbito más rockero, también tuvo lugar en el Teatro de la Ciudad “Esperanza Iris”, el homenaje que se realizó en recuerdo de Rodrigo Eduardo González Guzmán “Rockdrigo” González, un músico a quien se considera como el principal promotor del movimiento rupestre, una corriente de rock mexicano que surgió hacia 1984. Para esta conmemoración que fue encabezada por la agrupación Heavy Nopal, algunos de los rupestres deleitaron al público capitalino con canciones en voz de Rafael Catana y Los Perikles, Nina Galindo y su guitarrista, Jorge García Montemayor, Fausto Arrellín y Carlos Arellano.
El guitarrista Jorge García Montemayor, figura que tuvo gran importancia en el equipo de Betsy Pecanins y que ha transitado en múltiples proyectos, celebró sus 45 años de trayectoria artística, con un show denominado “Una guitarra y ocho voces”. En su fiesta que tuvo lugar en el Multiforo Cultural Alicia, estuvo acompañado por Cecilia Toussaint, Nina Galindo, Nayeli Nesme, Geraldine Project, Gabriela Serralde, Nancy Zamher, Elena Garnes, y Julia González.
El Multiforo Cultural Alicia también fue un espacio donde se desarrolló una incesante actividad que dio cabida a múltiples manifestaciones de diversos géneros y estilos musicales, así como para la presentación de libros. Entre las funciones memorables pueden citarse la noche de Rupestres, en la que estuvieron Nina Galindo, acompañada por Jorge García Montemayor, en la guitarra. Carlos Arellano, Rafael Catana, Perikles y Los Perikles, Fausto Arrellín, Dogie y Z Mali y Rupestres (canciones para Aleida).
Es importante mencionar la celebración por doceava ocasión, del Festival de Blues y Jazz del Desierto, Coahuila 2025, organizado por el Colectivo Ciudadano del Foro Intercultural Imagina, el Centro Intercultural “Foro Imagina” y el Centro Cultural Vito Alessio Robles, en la norteña ciudad de Saltillo, Coahuila. Este año la comunidad bluesera se quedó con las ganas de asistir al Tampico Blues, sin embargo, como premio de consolación, la agrupación que se encarga de organizar este encuentro que celebraría su tercera edición, tuvo, como premio de consolación una destacada participación en la Tercera Edición del Festival Internacional Tampico Jazz Fest 2025.
Guillermo Briseño es un artista, docente, poeta, músico, compositor y director de la escuela Del Rock a la Palabra. A lo largo de su vida ha hecho importantes aportaciones a la canción mexicana a través de su obra en torno al blues y al rock, así como a la formación de nuevas generaciones de músicos y compositores. Y este año, su actividad se vio reflejada mediante la recepción de “La Llave de la Canción” galardón que Colectivo El Cerrojo entrega de manera anual, a músicos y artistas, en el marco de la 4ª. Edición del Festival Ánimas.
La llave de la canción es una presea esculpida por Alfredo L. Casanova (autor de la efigie de Rockdrigo González en el metro Balderas). Además, Guillermo Briseño tuvo una destacada actuación en el Festival Queretablues de 2025 y también celebró 80 años de vida y 66 de trayectoria artística con el concierto “Apaga la pinche luz” que, de manera gratuita, ofreció al público que llenó el Teatro de la Ciudad “Esperanza Iris”.
Otros importantes festivales que se verificaron en la República Mexicana fueron el Festival Internacional de Jazz & Blues en San Miguel de Allende, Guanajuato, y el 18º. Festival Internacional de Jazz y Blues de Zacatecas, ambos, con una excelente programación.
Y también cerca del fin de año, México recibió nuevamente la visita de la saxofonista y cantante Evelyn Rubio, una mexicana avecindada en Houston donde ha hecho una exitosa y reconocida carrera en el ámbito musical texano. Ella regresó para ofrecer un par de presentaciones en el Museo Casa de la Cultura Postal y en el Encuentro Otoñal con las CINIG’s de las Ciencias de la Tierra, que fue un evento organizado por los Institutos de Geología y Geofísica de la UNAM. En esos conciertos estuvo acompañada por La Rambla, que bien puede ser considerada su banda de soporte en territorio mexicano.
Y ya para cerrar la cartelera de 2025 de blues, recibimos la presencia de la cantante procedente de Chicago, Sheryl Youngblood, vocalista, baterista, artista del sello Delmark Records, que además de contar con 40 años de trayectoria musical, ha sido incorporada en el Chicago Blues Hall of Fame, y ganadora del Gospel Grammy Award, entre otros reconocimientos. Ella realizó una gira por varios foros de la República Mexicana acompañada por la banda del guitarrista Emiliano Juárez, la armonicista argentina Dai Gallo, así como por sus compañeros Sebastián Arturo, Mark Slap y Tincho Amenabar.
Posteriormente ella actuó con otro visitante estadounidense, Pierre Lacocque, el líder, armonicista y compositor de la agrupación Mississippi Heat, en un show en el que la agrupación La Rambla, fue su soporte. Cabe mencionar que este concierto contó con la presencia de los Juke Sons, una banda de reciente creación pero que también mantuvo una constante actividad a lo largo del año.

2025 experimentó varias pérdidas: Directamente en el campo del blues, el fallecimiento de Mario Compañet. Al respecto, San Luis Blues, Montaño Blues Combo y La Rambla, procedentes del Estado de México; y Juke Sons y Follaje se integraron al homenaje póstumo que se le realizó en el Centro Cultural José Martí a mediados del mes de diciembre.
Compañet falleció el 19 de mayo y fue una de las piezas fundamentales de la difusión del blues en México. Durante 27 años transmitió el programa “El blues inmortal”, a través de Radio UNAM. Él fue poseedor de una de las más numerosas colecciones de discos de blues en todo el país y un experto de memoria prodigiosa sobre hechos relacionados con el género y sus artistas.
Otra pérdida irreparable tuvo lugar la tarde del jueves 23 de octubre en que falleció la cantante mexicana Verónica Ituarte. Exponente de una generación de mujeres cantantes y jazzistas mexicanas que se destacó por su magistral manejo del scat vocal, así como por su depurada técnica, su capacidad creativa, su improvisación y una voz que le confirió una identidad en el ambiente musical de México. Con frecuencia, la comunidad bluesera de México disfrutaba de su presencia, de sus fugaces participaciones en festivales y eventos o al lado de su compañero, el armonicista Eduardo Méndez.
