Aquí, Allá y Todas Partes

Carlos Johnson and Hideaki Tanaka

De aquí, allá, y de todas partes XLVIII. Carlos Johnson and Hideaki Tanaka – Blues – It’s Powerful Stuff (P-Vine – 2026)

Agradecimiento especial hasta Japón a Hiromi Takai

El bluesman de Chicago Carlos Johnson es considerado uno de los más destacados guitarristas del blues a nivel mundial. Por más de 20 años, antes de ser líder de su propia banda, fue solicitado por los más grandes representantes del blues, a quienes acompañó en giras por varias partes del mundo. Con su virtuosismo como guitarrista, ha desarrollado uno de los más originales estilos, mezcla del profundo y crudo sonido del blues tradicional del lado oeste de Chicago con el sonido funky más actual.

Carlos es zurdo, pero toca un instrumento para diestros al revés como lo hacían músicos como Otis Rush, Albert King y Jimi Hendrix. Su fraseo de jazz y su amor por los sonidos del country blues han creado un estilo muy propio. Es uno de los más exquisitos guitarristas, que ataca con matiz y delicia, lo que reincorpora a otras propuestas. Ha sido venerado durante mucho tiempo en Japón, aunque su nombre tenga un peso menor en Estados Unidos. Realizó su primera gira por Japón en 1989 con Valerie Wellington, y la conexión se consolidó.

Particularmente, he tenido la oportunidad de verlo actuar en cuatro ocasiones. En febrero de 2011, el promotor cultural Raúl De la Rosa lo trajo a la Ciudad de México (junto a otros músicos del Chicago Blues: Billy Branch y Peaches Staten), para unas presentaciones que culminaron una serie de actividades alrededor del blues en el Centro Histórico de la Ciudad de México. La primera actuación fue en el patio del Palacio de la Antigua Escuela de Medicina, en la plaza de Santo Domingo, la segunda se realizó en el mítico salón de baile Los Ángeles y la tercera en la explanada de la Delegación Iztapalapa.

Unos años después, en diciembre de 2016 formó parte del elenco estelar en el único bar de blues en la historia de la Ciudad de México: el Ruta 61, justo en su reapertura después de varios meses cerrado y que incluso tuvo que ser en otra locación, curiosamente también en el centro histórico de la ciudad. Esta ocasión entonces, fue mi cuarta vez de verlo en vivo.


Carlos Johnson en Ruta 61, diciembre 2016. Foto por Rafael Arriaga

Regresando a su encuentro con el guitarrista Tanaka, cabe mencionar que Carlos Johnson a lo largo de las décadas, regresó en repetidas ocasiones a Japón, incluyendo una gira como telonero de Otis Rush en 2004, y posteriormente giras como solista. En Japón, Johnson no solo es respetado, sino aclamado.

Entre quienes lo escuchaban atentamente se encontraba el guitarrista Hideaki Tanaka, quien estudiaría el estilo de Johnson de primera mano. Inspirado por Rush e inmerso en el blues de Chicago, Tanaka se mudó a Chicago en 1999, donde pasó años absorbiendo la tradición en su origen. El álbum Blues – It’s Powerful Stuff (2026) es la culminación de esa relación. En parte colaboración, en parte conversación entre mentor y alumno, respaldada por una sólida base grupal completamente japonesa: Yohei Kisanuki: bajo; Shigeo “Sanpei” Hirayama: batería y Hiromi Takai: teclados.

El álbum se asienta firmemente en la tradición del blues eléctrico de Chicago, pero incorpora elementos de soul, funk e incluso improvisaciones libres y fluidas que extienden las canciones mucho más allá de su forma típica. Son siete pistas que abarcan una hora y trece minutos de blues puro y sensacional: 01. I Wonder Why; 02. I Just Want to Make Love to You; 03. I’m Your Hoochie Coochie Man; 04. Don’t You Lie to Me; 05. My #1 Son; 06. Let’s Straighten it Out; 07. Jimmy Reed Medley.

La sesión bluesera en un estudio de Japón inicia con I Wonder Why, original de Otis Rush; una pieza que marca el rumbo de la obra. Suenan potentes y retumbantes guitarras en solos extensos, que incluyen a los teclados y a la sección rítmica. Le sigue I Just Want to Make Love to You, una excelsa versión al tema de Willie Dixon. La voz de Johnson se presenta suave, profunda y rica, con toques de funk y soul entretejidos en su interpretación.

Enseguida, una versión sumamente extensa de 16 minutos de I’m Your Hoochie Coochie Man, original de Willie Dixon, ofrece una guitarra lenta y amenazante que se introduce sigilosamente, seguida de un riff instantáneamente reconocible mientras crece la expectación. La improvisación está a flor de piel y es en efecto el objetivo de la grabación, presentar a dos guitarristas: maestro y alumno en un mano a mano espectacular.

En la encantadora versión de Don’t You Lie to Me, de Albert King, nos remite de inmediato a aquella sesión que también de manera análoga tuvieron Stevie Ray Vaughan y el propio Albert King, interpretando sus temas de manera alterna y exquisita. Las influencias de Johnson y Tanaka, indudablemente, están a la vista y al oído.

Los riffs de guitarra eléctrica abren My #1 Son, el homenaje de Johnson a la cultura del blues en Japón y la única composición original del álbum. Es un tema alegre, que irradia positividad y un blues de buen humor que desata una interacción de guitarras vertiginosa, casi caótica, que de alguna manera se mantiene controlada. Let’s Straighten it Out de Latimore, es una pieza soul lenta que permite la improvisación total como lo hace su autor cada vez que la toca en vivo.

El álbum culmina con Jimmy Reed Meddley, que incluye “You Don’t Have to Go”, “Bright Lights Big City” y “Going to New York”. Comienza con una guitarra eléctrica vertiginosa que recuerda al trabajo de Chuck Berry en “Berry is on Top”, o bien a Elmore James en “Dust my Broom”. Tanaka y Johnson se entregan por completo a la interpretación, ofreciendo solos sublimes y llenos de energía.