Una cruzada por el blues II
Una cruzada por el blues II. Desde el noreste mexicano. (Foto: Lalo Guerrero y sus Cinco Lobos)
El blues como raíz de una cultura que tiene tanta historia y tanto que decir. En esta entrega comparto breves apuntes desde esas rutas que tomó el blues, el rock y ritmos afines hasta llegar a Coahuila y Saltillo. Recordando que… La historia del blues en México se centra principalmente en su desarrollo en Tijuana, Reynosa y Ciudad Juárez durante los años 60, donde la música llegó a través de fronteras y estaciones de radio, antes de consolidarse en la Ciudad de México y Guadalajara.
En Saltillo, le correspondería a la primera estación de Saltillo la XEKS en el 960 de AM ahora XHKS en el 104.9 de FM, a mediados de los años 60s, empezar a trasmitir todo ese rock and roll y ritmos afines que llegaban por un lado, por los representantes de las disqueras, pero también de las fronteras colindantes con Coahuila. Y de ahí el paso natural con la llegada de grupos fronterizos y de la Ciudad de México a través de las famosas caravanas que viajaban de norte a sur y viceversa.
Y en pleno verano del amor, primero, y luego con la llegada del Festival de Monterey del 67 y después de Woodstock en el 69. La XEKS inicia una cultura musical que a estos días sigue programando lo mejor de rock clásico y sus raíces el blues, rhythm and blues y sus distintas fusiones desde esos días.
Con la llegada de caravanas y tocadas de grupos en ese momento de rock como: La División del Norte, Los Yaki ambos de Reynosa, Tamaulipas y El Amor, Quo Vadis, El Zoológico Mágico y la Tribu entre otros de la vecina ciudad de Monterrey, hablan de un buen movimiento y escena para Saltillo y para Coahuila.
Sobre todo cuando en el país se da el fenómeno de la Onda Chicana con Santana Blues Band, Javier Bátiz que llegaba con su rhythm, soul y funk desde Tijuana. Todo esto bajo el manto radiofónico de la XEKS y las tocadas o las caravanas tan de moda en esos días por las disqueras y/o sellos discográficos. Así la evolución del rock y los grupos de blues a mediados de los años 60s, 70s y 80s, llegan como testimonio de una escena en buena parte de la república mexicana.
Para los años 60, 70 y 80, los grupos mencionados en el contexto son:
Años 60: Llegada del blues a ciudades fronterizas; Javier Bátiz introduce el género en la capital en 1963 durante una breve temporada, para iniciar una carrera solista con su banda por largas temporadas en la Ciudad de México.
Años 70: Surgimiento de bandas como Vampiro Bues Band (donde tocaba Jorge García Ledesma) y Three Souls in My Mind de Charlie Huaptvogel y Alejandro Lora.
Años 80: Aparecen grupos como Real de Catorce, Betsy Pecanins y Follaje, quienes editaron múltiples discos.
La dichosa y mágica frontera mexicana
La escena de rock y blues de Reynosa durante las décadas de 1960, 1970 y 1980 se consolidó en torno al Club Alaska, un centro cultural clave en la Zona Rosa que atrajo a bandas internacionales y locales.
Bandas locales destacadas
Plastic Heavies: formados por Wayo Roux Calzada (voz), Mario Martínez (teclados), David Garza (bajo), Oscar «El Naja» Sánchez Nájera (batería) y Antulio Monfort (guitarra). Fueron pioneros en la psicodelia y el rock local.
La División del Norte: grupo inicial de rock fundado por Wayo Roux Calzada en 1971, que incluyó trompeta y saxofón. Este grupo es famoso por ser la antesala de la banda de norteño homónima y por participar en el Festival de Avándaro en 1971.
La Experiencia: banda originaria de Reynosa con una discografía limitada (8 temas en EPs), considerada una banda fugaz pero importante en la historia del rock mexicano de los 70.
José Luis y los Maloos: grupo de Matamoros contratado para abrir el Club Alaska en enero de 1969, marcando el inicio de la era del rock en vivo en la ciudad.
Influencias y escena internacional
El Club Alaska fue el escenario donde bandas estadounidenses de renombre tocaron en Reynosa, influyendo directamente a los músicos locales. Entre las más destacadas se encuentran…
ZZ Top: la legendaria banda de Houston visitó Reynosa a finales de los 60 y principios de los 70 para promocionarse en el Valle de Texas.
Grass Roots: prolífica banda de rock formada en Los Ángeles que también se presentó en el Alaska.
Play Boys of Edinburg (POE): banda popular del Valle de Texas que tocaba psicodelia y rock en los años 70.
La música rocanrolera en Reynosa se caracterizó por la mezcla de covers en inglés y la creación de composiciones originales bajo la influencia de la Onda Chicana, con artistas locales grabando demos en estudios fronterizos como McAllen, Texas, para acceder a festivales nacionales.
El rock y rhythm and blues fronterizo que llegó a Coahuila
Una interesante investigación de Lalo Martínez de la ‘Enciclopedia del Rock Mexicano’, nos explica ese gran mosaico multicultural que es la frontera y la importancia con nombres de grandes grupos y personajes que sirvieron como influencia y convivencia natural entre el rock and roll, el rock, el blues y ritmos afines.
«El inicio del movimiento rocanrolero se vivió un poco diferente en la zona norte del país que en el resto de la república mexicana. Para esto habría que hacer algunas consideraciones. La gente nacida en la frontera norte transcurre su vida en una ambigüedad bastante peculiar, por un lado siempre tratando de emular el estilo de vida de la gente del otro lado del Bravo al mismo tiempo tratando de no perder su cultura y sus tradiciones.
Sin embargo esto trae como resultado la fusión de dos culturas con características especiales en cuanto a lenguaje, modismos, vestido etc., etc., todo esto fue bien reflejado, por ejemplo, en algunos de los personajes interpretados por el gran cómico Tin Tan (por cierto nacido en el norte).
A principio de los años 60 en muchas ciudades de la franja fronteriza, específicamente Matamoros, Reynosa, Laredo, no llegaba la señal de la televisión en español, así es que la televisión que nosotros veíamos era la televisión gabacha… El vivir en ésta zona geográfica tenía también su lado positivo. Una de ellas era que las novedades musicales nos llegaban primero, los jóvenes podíamos disfrutar de programas musicales de televisión y estaciones de radio a las cuales en otras partes del país difícilmente se tenía acceso.
Recuerdo por ejemplo por las noches haberme deleitado en mi adolescencia con la programación del legendario Wolffman Jack transmitiendo desde la clandestinidad de su cabina radiofónica en la frontera, los últimos hits de la música negra«…
Y también desde esas épocas algunos temas como este, se dejaban escuchar desde el este de Los Ángeles…

Esta historia continuará…
