Chris O’Leary – Blue Collar
Chris O’Leary – Blue Collar (2026). Agradecimiento a Mark Lipkin y Tim Kolleth
Blue Collar, el segundo lanzamiento de Chris O’Leary con Alligator Records, es un disco lleno de energía y que por cierto fue autoproducido, ofrece 11 canciones originales e inolvidables, que van desde lo cómico hasta lo profundamente serio. El álbum cuenta con voces emotivas y una potente armónica. La música está impulsada por su dinámica banda, que irradia una confianza arrolladora.
Desde su hogar en Virginia hasta escenarios de todo el mundo, O’Leary se ha convertido en uno de los armonicistas más destacados del blues, un compositor originalmente excepcional, un cantante de profunda emotividad y uno de los artistas en vivo más solicitados.
El galardonado músico lleva tocando profesionalmente desde la década de 1990, con cinco álbumes anteriores a su primer álbum con Alligator en su haber: Mr. Used To Be (2010); Waiting for the Phone to Ring (2012); Live at Blue Now! (2014); Gonna Die Tryin’ (2015); y 7 Minutes Late (2019). Su álbum debut con Alligator, The Hard Line (2024), arrasó con los fans del blues de todo el mundo gracias a sus canciones originales, potentes y profundamente personales, su impecable ejecución musical, una voz estremecedora, y un ingenioso y acertado sentido del absurdo.
O’Leary siempre ha sido un incansable músico de gira, ofreciendo cientos de conciertos al año por todo el mundo. Fuera de Estados Unidos, ha tocado en Canadá, Irlanda, España, Francia, Bélgica, Dinamarca, Países Bajos, Eslovaquia, Austria, Suiza, Alemania, República Checa y Portugal. Según la revista Blues Music Magazine, O’Leary ofrece “actuaciones excelentes y llenas de energía… encuentra el ritmo en cada canción… un virtuosismo potente y de primera categoría”.
La música del álbum Blue Collar, está impulsada por su dinámica banda, que derrocha confianza y arrogancia en cada momento. Las canciones, dice O’Leary, son “todas personales, todas de la vida real”.
Lista de canciones. 01. Bad Decisions; 02. Lady Luck; 03. Am I the Only Fool?; 04. One More Cup of Coffee; 05. Nothing But a Memory; 06. Justice Must Be Blind; 07. After 2 A.M.; 08. One Way Street; 09. Live Baby Gators; 10. How’d I Ever Get Along?; 11. Daddy Was a Wolfman.
Lista de músicos. Chris O’Leary: voz y armónica; Pat O’Shea: guitarra (1, 3, 6, 8, 9, 10, 11); Shiela Klinefelter: bajo (3, 4, 9, 11; voz (6, 9, 11); Chuck Cotton: batería (1, 3, 4, 6, 8, 9, 10, 11); voz (6, 9, 11). Invitados. Wayne Toups: acordeón (9); Andy Huenerberg: bajo (2); Mike Law: bajo (5); Rodrigo Mantovani: bajo (1, 6, 7, 8, 10); Mike Bram: batería (5, 7); Dan Vitarello: batería (2), voz (4, 8); Greg Gumpel: guitarra (2, 7, 8, 9, 11); Bob Margolin: guitarra (5); Chris Vitarello: guitarra (5, 7); voz (4, 8); Lil’ Ed Williams: guitarra (4); Bronson Hoover: teclados (1, 3, 4, 6, 8, 9, 10, 11); Jesse O’Brien: piano (2, 5, 7); Shane Kirsch: sax (3); Chris DiFrancesco: sax (6, 10); Andy Stahl: sax (3, 8); Ron Knittle: sax (3, 8); Luke Kirley: tuba y trombón (8); y Libby Cabello: voz (2).
El disco arranca con Bad Decisions, un tema que resulta ser un catálogo cómico de errores nocturnos, y establece un estilo con el que O’Leary regresa a lo largo de todo el álbum: el blues puede ser divertido sin ser una broma. Lady Luck se convierte en un auténtico lamento de amor, demostrando desde el principio que el disco tiene un amplio registro emocional y no se limita a un solo estado de ánimo. Am I the Only Fool?, una pieza muy funky con la sección de metales luciendo de lo lindo.
En One More Cup Of Coffee, Lil’ Ed Williams, compañero de sello de Alligator, aporta su guitarra slide a un rock estridente y enérgico; un tema que O’Leary compuso pensando en la energía cruda de Ed, y se nota. El arreglo con predominio del piano le da a todo el conjunto un toque de barrelhouse. Una joya oculta es Nothing But a Memory, aquí, Bob Margolin combina su slide, influenciado por Muddy Waters, con la armónica de Chris O’Leary, al estilo de James Cotton. Por un instante, dos vestigios del legado de Chess Records se entrelazan en una misma canción. Es el momento más sutilmente histórico del álbum. Justice Must Be Blind, es una alegre pieza con mucho swing al puro estilo de las grandes bandas… ¡excelente!
En la advertencia nocturna After 2 A.M., O’Leary canta sobre todos los problemas en los que uno puede meterse después de tomar algunas decisiones imprudentes una vez que sale el sol. Una sucesión de redobles abre esta pieza One Way Street, con todo el sabor de Nueva Orleans. Enseguida, la explosiva y pantanosa Live Baby Gators, con el acordeonista Wayne Toups, sube la temperatura. Y para concluir la obra: How’d I Ever Get Along?, un estupendo blues lento muy jazzy. Y Daddy Was a Wolfman, una sabrosa pieza con su toque de armónica, guitarra slide y ritmo pegajoso.
Calificación: 9.0 Excelente
