Reckless and Blue – Seven Deadly Gins
Reckless and Blue – Seven Deadly Gins (2025)
Los veteranos integrantes de la banda Reckless and Blue fueron reunidos por George Williams en 2017, cuando regresó a Denver tras tres décadas de viajes y perfeccionando su talento como estudiante de guitarra clásica, miembro de una banda, cantante y compositor.
Los miembros habituales del quinteto incluyen, en efecto, a George Williams en la guitarra y voz, Allen Anderson en los teclados, Tom Dillard en el bajo, Steve Gaskin en la batería y la sensual vocalista Shaunda Fry, conocida por haberse incorporado al grupo hace dos años, quien no comenzó su carrera musical hasta que cumplió 50 años.
El blues ha anhelado desde hace mucho tiempo los placeres y las penas del amor en su esencia emocional. Sin embargo, a veces, el amor y el blues despiertan la sed de más, como el embriagador cóctel musical de su nuevo y brillante álbum: Seven Deadly Gins. El mordaz estilo blues del grupo los ha convertido en ganadores del Desafío de Blues 2026 de la Sociedad de Blues de Colorado, que se preparó para el Desafío Internacional de Blues de enero en Memphis (para cuando aparezca esta nota, ya se habrá realizado dicho evento).
Seven Deadly Gins es la continuación del álbum debut de la banda, Can’t Give Me The Blues, lanzado en 2021. Las diez canciones aquí presentadas fueron escritas o coescritas por Williams, quien comparte la voz con Fry, a menudo intercambiando versos en la misma canción, añadiendo una apasionada interacción de amantes: 01. Come Back; 02. Seven Deadly Gins; 03. Triflin’ Blues; 04. Don’t Expect Me; 05. Burnin’ Daylight; 06. Can’t Give Me The Blues; 07. Shimmy Shakin’ Blues; 08. If The Blues Was Whiskey; 09. Hey Pretty Baby; 10. Stormy Night in Denver.
El tema inicial Come Back, arranca con una introducción percusiva y Williams con su guitarra de caja de puros, mientras la coautora Fry suplica por el regreso de su amante. Luego Fry alimenta su siguiente súplica por el amor perdido con la interpretación del tema que da título al álbum Seven Deadly Gins, en el que se destacan los riffs de órgano de Anderson. El apasionado tema Triflin’ Blues, presenta a Williams y Fry intercambiando versos apasionantes de tormento mutuo, reflejando el dolor del otro.
La voz de Williams se desliza sobre los ritmos honky-tonk de la canción Don’t Expect Me, mientras le advierte a su amante algunas cuestiones porque se ha ido. Fry y Williams vuelven a juntarse en la suave y rockera Burnin’ Daylight, cada uno con un gran esfuerzo por volver a estar juntos. Can’t Give Me The Blues, es otra canción de ritmo lento, donde Williams y Fry exploran su dolor mutuo.
Anderson sube el volumen del piano boogie-woogie en Shimmy Shakin’ Blues, una alegre canción bailable que da a ambos cantantes la oportunidad de poner a prueba sus habilidades vocales. El tema de la bebida vuelve a brillar en el triste dueto en la pieza If The Blues Was Whiskey (una canción original, no la de Bumble Bee Slim de 1935).
Una buena introducción de órgano muy rockera de Anderson, abre el solo de Williams y luego lo acompaña mientras busca el amor en Hey Pretty Baby. El cierre del álbum se da con la inquietante y lenta canción Stormy Night in Denver, con una voz dolorosa y desgarradora de Fry, y coros de Annie Phillips y Ernie Martinez, además de un toque con una sección de metales con Jeff Miguel en el sax y Derek Banach en la trompeta.
Calificación: 9.0 Excelente
