Charla con Dai Gallo
Daiana Gallo, es una armonicista de primer nivel, habitualmente en el marco de la comunidad del blues en México, y hoy nos obsequia unas palabras en esta charla exclusiva para Cultura Blues…
¿Cómo se autodescribe Dai?
Me considero una mujer que encontró en el blues su rebeldía. Soy sensible, perseverante y profundamente conectada con la idea de “soñar”. Elegí un camino poco habitual, el del blues y la armónica y eso en estos tiempos habla de lo fiel que soy a mi misma. A través de la música y de mi instrumento encontré maneras de expresarme, de resistir y de compartir lo que siento con el mundo. Me considero una persona fuerte, emocional y auténtica.
¿Dónde naciste y creciste y qué fue lo que te hizo interesarte por la música?
Nací en La Plata, Argentina, y crecí en El Pato, un barrio en la zona sur del Gran Buenos Aires. Viví toda mi vida en el mismo lugar y todavía hoy tengo allí a mis padres, a mi hermano y a mis sobrinas. Cuando llegué a México, este país se convirtió en mi segunda casa.
La música llegó a mi vida principalmente a través de mi hermano mayor. Él empezó desde chico a tocar la guitarra de mi abuelo e intentaba sacar canciones de oído. Posteriormente él comenzó a tocar el bajo eléctrico en bandas de rock y desde pequeña siempre estuve inmersa en ese ambiente de ensayos, tocadas, etc.. incluso un detalle curioso es que mi mamá me puso el nombre de Daiana, por Diana Ross.
¿Cómo llega la armónica a tu vida?
La armónica llegó a mi vida por la necesidad de querer acompañar a mi hermano y compartir con él ese mundo rebelde que lo caracterizaba. Él ya tocaba el bajo, y a mí los instrumentos de cuerda no me llamaban la atención ni se me daban con facilidad.
En esa época una banda muy conocida del rock argentino, Los Piojos, tenía canciones con armónica. Un tema que se llama “Tan Solo” empezaba con una línea de bajo y armónica, y pensé: “yo puedo tocar esta canción con armónica mientras él toca el bajo”. Y así fue que a mis 14 años pedí que me regalaran una armónica y ahí empezó todo. Porque tiempo después terminamos con mi hermano compartiendo la misma banda por más de una década.
¿Quiénes fueron tus primeros ídolos e influencias musicales?
Mi primera gran influencia, la que me hizo pasar de ser oyente a ser música, fueron sin duda, Los Piojos. Durante mi adolescencia escuché muchas bandas del rock argentino que incorporaban la armónica en sus canciones, esas melodías que sonaban en la radio. También me marcaron las grandes bandas del rock internacional como AC/DC, Guns N’ Roses y Ramones. Mis comienzos estuvieron muy influenciados por el rock, que era la música que escuchaba mi hermano.
Platícanos de tu encuentro con el blues.
Mi encuentro con el blues fue a través de mi primer profesor Pablo Márquez, quien además de darme canciones de rock argentino, me daba canciones de blues tradicional para practicar en la armónica. Mi hermano mandó a hacer un compilado en MP3 de armonicistas de blues, porque ya notaba que yo escuchaba principalmente las canciones de blues. Me regaló ese CD y ahí empecé a sumergirme en ese sonido sin saber todavía todo lo que significaba.
Así fue que descubrí a James Cotton, quien por esa época estaba de gira en Argentina y tuve la oportunidad de ir a ver su show. James Cotton fue el primer armonicista legendario que vi en vivo en mi vida y me marcó tanto que a partir de ahí me quise dedicar más al blues. Con el tiempo y la escucha del género fui descubriendo a Little Walter, Sonny Boy Williamson I y II, Walter Horton, William Clarke, Junior Wells y Kim Wilson, entre tantos otros.
Podría decir que ellos son algunas de mis influencias que me formaron y me inspiran al día de hoy. El blues fue entrando en mí de manera natural: primero como música, luego como lenguaje y finalmente como una forma de sentir y de entender la vida.
¿Qué significa el blues para ti?
Con mucho respeto al género y a su historia, el blues para mí es una forma honesta de expresión. Yo puedo decir lo que realmente pienso y siento, sin sentirme juzgada. Es mi espacio libre de prejuicios, donde me siento con la libertad de ser yo misma, sin máscaras, sin filtros. Es un lugar donde soy vulnerable pero sin miedo y fuerte al mismo tiempo.
¿Descríbenos tu trayectoria hasta llegar al punto actual de tu carrera?
Comencé de forma muy simple, tocando por gusto y aprendiendo de manera autodidacta, después con el apoyo fundamental de mi primer maestro, Pablo Márquez. Luego empecé a tocar en bandas, a participar en proyectos de distintos géneros y a recorrer escenarios cada vez más grandes. En Argentina formé parte de proyectos como Expansiva, Il Harmonica Trio, Las Hoochies y obras de teatro musicales. Más adelante, integré la banda de Don Vilanova Botafogo, un músico importante en la historia del blues rock argentino por sus colaboraciones con el mítico Pappo.
Con él giré por Argentina y grabé un tema que formó parte de un disco nominado a los Premios Gardel, en Argentina. Hoy mi carrera se desarrolla principalmente en México, donde formo parte de varios proyectos musicales, en ocasiones acompañando a artistas de blues de Estados Unidos y eventualmente participo en giras en otros países. Desde el 2025 soy endorser oficial de las armónicas HOHNER y artista en México de Casa Veerkamp.
¿Desde cuándo y cómo se dio el encuentro con la banda de blues de Emiliano Juárez?
Por el contacto mutuo del grupo chileno Magnolia, lo conocí en el 2018 y empezamos tocando juntos en distintos contextos hasta que se consolidó la colaboración. Con el tiempo se transformó en un proyecto estable, primero con la banda Westcoasters donde no solo compartimos escenarios sino también una visión musical y un profundo respeto por el blues tradicional. Actualmente continuamos tocando juntos muchas veces en el proyecto Emiliano Juárez Band.
¿Quiénes son los músicos habituales que conforman las alineaciones de la banda de Emiliano Juárez en la que participas?
Son músicos de gran nivel dentro de la escena mexicana del blues que varían según el artista, el proyecto o el festival pero siempre con una base sólida que normalmente incluye al baterista Sebastian Arturo, al bajista Mark Slap o Sof de León, y a los tecladistas Nacho Quirarte y Tincho Amenabar.
¿Qué piezas disfrutas más interpretando de su repertorio?
Disfruto especialmente las canciones donde la armónica puede dialogar con la guitarra y la voz, esos temas donde hay espacio para la improvisación y para expresar emoción. Soy una armonicista a la que le gusta improvisar.
En estilos, me gusta mucho el westcoast blues y el chicago más a la vieja escuela, que si bien no los domino aún, pero me gusta mucho tocarlos y siento que cada vez voy mejorando de a poco.
Platícanos algo de tus impresiones de las ‘batallas’ de armónica en las que has participado, por ejemplo en el SalvaBluesJazz Fest.
En realidad no son batallas de armónica, son encuentros que permiten colocar a la armónica como instrumento lider en un proyecto musical. Encontrarse con colegas y amigos arriba de un escenario y compartir es lo mas maravilloso, porque la verdad nuestro gremio no es muy grande, ¡inclusive mundialmente hablando!
Además en general en una banda nunca hay dos armonicistas, eso nunca pasa. Lo particular y significativo es que hacer un show pensado para destacar este instrumento es increíble. Hay mucho respeto y camaradería por el otro y no se trata de competir, sino de compartir un lenguaje común con otros armonicistas y lograr un espacio en donde el público conecte de una manera más especial con la armónica. Hay muy pocos festivales que den ese espacio y Vicente Corona en el Festival SalvaBluesJazz nos permite hacer eso y estoy profundamente agradecida con él.
Compártenos alguna anécdota divertida en alguna de tus presentaciones acompañando a alguno de los artistas de blues internacional.
Esta no es en un escenario pero si de una de las últimas giras que tuve en México. En 2025 vino de España un gran guitarrista de Blues, Tonky De la Peña. Recorrimos en carretera desde Puerto Escondido, pasando por Oaxaca Centro, Puebla, Tlaxcala hasta llegar a CDMX. Teníamos en un fin de semana 3 shows y un Taller de Blues en una Escuela de música. Teníamos el tiempo muy justo. Y pasó lo que uno no quiere, y no solo una vez, sino varias veces. Nos quedamos con el coche descompuesto al costado de la carretera con batería, amplificadores, maletas, y la banda que éramos 5.
A esta agenda muy apretada, tuvimos la desgracia de sumarle aproximadamente unos 5 mecánicos en distintas partes del camino. Fue una locura, arreglábamos algo de vehículo, y se rompía otra cosa. Al punto que mientras estábamos dando el Taller en la Escuela, en el estacionamiento, había un mecánico arreglando algo. Lo bueno es que llegamos a CDMX, pero sin la marcha atrás, y solo la primera andaba. Pero llegamos al último tokin y pudimos estacionar empujando el coche hacia atrás y hacia adelante… ¡en subida! Pero cumplimos. Así son las giras.
¿Nos compartes algún video reciente de alguna de tus presentaciones?
Claro, les comparto un fragmento de mi última gira por México junto a Sheryl Youngblood.
https://www.instagram.com/reels/DSSS21xjXyO
¿Cuáles son tus proyectos a corto plazo?
Estaré haciendo giras con las bandas y proyectos en las que participo, eventualmente continuar dando talleres y clases de armónica y seguir ampliando mis colaboraciones internacionales. Este año quiero compartir escenario con más mujeres y ya estoy planeando algunas cosas. Ojalá las pueda hacer pronto. Pero mi principal objetivo es comenzar con el proceso creativo de producir mi primer álbum como armonicista. Mientras lo digo me genera miedo pero a la vez emoción por este desafío de animarme a hacerlo.
La vida es más que música, ¿hay algún otro campo que influya en tu vida actual?
Si, claro que si. Soy Docente de Educación Física, y Salvavidas. El patio de la escuela es un lugar especial para mi, aunque hoy no estoy activa realmente siento que los años que fui “MISS” los guardo profundamente en mi corazón. Me gusta mucho el Teatro, varios años estuve explorando esa área artística, pero actualmente la música ocupa la mayor parte de mi vida y estoy feliz que sea así.
¿Cuáles son algunas de las lecciones más importantes que has aprendido de tu experiencia como artista?
Aprendí que la constancia y disciplina es más importante que el talento. Que hay que escuchar antes de tocar y que la música es un diálogo, no un monólogo. Que hay que salir a buscar las posibilidades, hay que intentarlo una y otra vez, y otra vez y otra vez. Que no siempre uno está inspirado, hay momentos donde se necesita silencio y está bien eso. También aprendí a confiar en mi voz propia y no compararme con los demás.
¿Dónde podemos saber de tus actividades?
Pueden seguirme en las redes sociales donde publico fechas, videos y proyectos actuales.
Instagram: @daiigallo
Tiktok: @dai_gallo
Facebook: @daianagalloharp
YouTube: @daigallomusic
¿Gustas dirigir algunas palabras a los lectores de Cultura Blues?
A los lectores de Cultura Blues les agradezco por mantener viva esta música tan importante. El blues es memoria, emoción y comunidad. Gracias por escuchar y por apoyar a quienes seguimos caminando este camino.
¿Algo más que quisieras comentarnos? Solo agradecer el espacio y la oportunidad de compartir mi historia. El blues me enseñó que siempre hay algo que decir, incluso en el silencio. Ojalá esta música siga uniendo personas y culturas.
