Reseña del Festival de Blues en Chicago 2026 – 3
Día 3
El Pittsfield Café fue ahora el punto de partida para recargar la pila y estar listo a las actividades de la tercera jornada del festival, el sábado 6 de junio. Una nuevo recorrido por los corredores y stands de los distintos escenarios dentro del Millennium Park precedió a disfrutar de alguna de las actuaciones programadas para este fantástico nuevo día que, por cierto, acechaba con ser un día lluvioso.
La primera parada fue en el escenario del Rosa’s Lounge para disfrutar el concierto de la joven y poderosa cantautora y guitarrista Melody Angel, quien le imprimió como de costumbre su característica energía a cada uno de sus números, incluyendo su brinco al aire para culminar sus interpretaciones. Antes, había alcanzado a escuchar el tema final de Theo Huff & The Legacy Band.
Después me desplacé al escenario del Visit Mississippi para observar la extraordinaria actuación de Anissa Hampton originaria de Chicago, pero actualmente residente en Jackson, Mississippi. Fue delicioso escuchar cada una de sus canciones que prendieron al público por su calidez y entrega.
Esta tercera jornada en el escenario principal comenzó puntual con la sublime actuación de Dylan Tripplet, un joven vocalista de 25 años originario de St. Louise que un día antes había tenido una breve participación improvisada en el arranque de la jornada junto a Marquise Knox. Dylan es un gran intérprete de lo que podría considerarse como soul contemporáneo, desde luego con su pizca de funk, blues y r&b.
La siguiente actuación también fue agradablemente sorpresiva, se trató de la vocalista Shakura S’Aida. Su semblanza señala que nació en Brooklyn, creció en Suiza y actualmente reside en Canadá. Es entonces una ciudadana del mundo cuya música lleva esa parte ecléctica y variada basada en el blues. Eso sí, muy emotiva. Con una soltura excepcional, Shakura se desenvolvió en el escenario como pez en el agua logrando captura la atención y el gusto del público.
En una escapada al escenario del corredor norte, al de la carpa del Rosa’s Lounge, tuve la fortuna de escuchar brevemente la fabulosa actuación de la banda The Gerry Hundt Trio. Una agrupación con una alegría muy natural que engancha de inmediato con sus interpretaciones. En ocasiones, tocaron un par de temas con dos de ellos tocando armónica, apoyados por la batería. Unos momentos que resultan todo un deleite.
Antecediendo al número estelar de la tarde noche, Ruthie Foster, volvió a convertir el Jay Pritzker Pavilion en un santuario muy especial para escuchar las impecables interpretaciones de su música que la ha llevado a convertirse en una de las artistas de blues más reconocidas y galardonas. Y digo que volvió, porque en la edición de 2019 le correspondió el lugar estelar de cierre del festival. Blues, góspel, soul, y r&b fueron los géneros que se escucharon en su programa para esta ocasión, con varias canciones que antes había disfrutado en sus más recientes grabaciones.
El número estelar de la jornada fue la Celebración del Cumpleaños 75 de Billy Branch. The Son of Blues volvieron, como es su costumbre, a realizar un concierto sumamente emotivo interpretando varias piezas de su reciente álbum, The Blues is my Biography, uno de los mejores en la discografía de Billy Branch. La banda se vio acompañada por una sección de metales y otra de coristas. Asimismo, los músicos invitados: Ronnie Baker Brooks y Kenny Neal, y además el coro góspel de jovenes, quienes hiceron mucho más lucidora la presentación que culminó con el tema “Beggining for Change” de manera sensacional con coros de Shakura, Ruthie y el público…
¡Simplemente inolvidable!
