Blues a la Carta

Un día en el Crossroads Guitar Festival 2026

A veces, la improvisación resulta positiva. En esta ocasión la oportunidad de asistir al Crossroads Guitar Festival 2026 en Austin, Texas, fue de último momento, pero resultó todo un éxito. Por la mañana del sábado 26 de septiembre iniciaba la aventura. Esa tarde comenzaría la primera jornada de este magno evento. Sin embargo, esperaba con ansias que el segundo día también resultara atractivo como lo fue en la edición pasada.

Al filo del mediodía, el vuelo 1684 de Aeroméxico aterrizaba en Austin, Tx., ciudad en la que en ese momento presentaba altas temperatura cercanas a los 36°. Austin, es la capital del estado de Texas. Cuenta con el icónico campus de la Universidad de Texas, en donde justamente se encuentra ubicada la sede de este Festival: el Moody Center. Además, es conocida por su variada escena de música en vivo que se centra en el country, el blues y el rock.  

El traslado al hotel resultó muy agradable con una plática fluida del chofer del taxi, quien resaltaba algunos aspectos de la ciudad texana. La llegada al comodísimo Hotel CitizenM entonces fue de lo mejor. Después de un breve descanso y de la rápida instalación, caminé por alguna de las muy limpias calles citadinas del downtown para conocer el vecindario y localizar un lugar para cargar energías probando algo de la cocina lugareña.

Mientras eso hacía, en el Moody Center comenzaba la primera parte del Festival, y de acuerdo a la información en la red, el elenco de la tarde-noche incluía las actuaciones de Sonny Landreth, Ben Haggard, Nathan East, Will Johns, Joe Bonamassa, Daniel Santiago & Pedro Martins, Julian Lage, John McLaughlin; Dirk Powell, Brother of the Heart, Jimmie Vaughan, Buddy Guy, Billy Gibbons & The BFG’s, Sierra Hull, Doyle Bramhall II, Tedeschi Trucks Band, John Mayer y Eric Clapton.



Muy pronto llegaba el atardecer y lo esperé en el Río Colorado junto al Lago Ladybird, muy cercano al puente de la avenida Congress que tiene como atractivo que al llegar la noche aparecen una buena cantidad de murciélagos. Animalito que es un símbolo de la ciudad. Una extraña experiencia sin duda.

La noche era iluminada por la luna y los edificios con sus atractivas luces la hacían más resplandeciente. En las calles los lujosos automóviles rodaban dando un espectáculo complementario, mientras el sofocante calor aún a esas horas se mantenía intacto.

Ya instalado en el hotel con su frescura del aire acondicionado, y después de un breve descanso, trabajé un poco a marchas forzadas en la preparación de la nueva edición de nuestra revista Cultura Blues, ya pensando en lo que volvería a vivir en la experiencia por tercera vez de este prestigioso festival.  



La mañana del domingo 27 de septiembre llegaba. Los minutos corrían con rapidez, bueno así lo sentía, por que la emoción iba en aumento. Después de un rico desayuno, llegué a uno de los atractivos de la ciudad, al Capitolio del estado de Texas. Esta construcción es la sede del gobierno del estado de Texas. El Capitolio, fue construido en 1888, tiene un estilo neorrenacentista. El edificio de granito y mármol tiene una rotonda, un domo y las cámaras de Representantes y del Senado. En 1970 fue incorporado al Registro Nacional de Lugares Históricos. El Comité Estatal de Conservación de Texas lo mantiene.​

De ahí y después de una caminata bajo el sol que caía a plomo, arribé al Moody Center sede del Festival. Tal vez por esta situación climática los stands de las diferentes marcas patrocinadoras del evento se encontraban en los pasillos interiores del estadio. A diferencia que en las dos anteriores ediciones: del 2019 en el American Airlines Center en Dallas; y del 2023 en el Crypto.com de Los Ángeles; donde estos stands se encontraban en las áreas exteriores.



En un pequeño escenario ubicado en esta zona de los pasillos del estadio, entre los stands y diversos retaurantes, tuve la oportunidad de disfutar la actuación de la guitarrista y cantautora australiana Steph Strings, quien dictó cátedra guitarrística dentro de su estilo fingerstyle. Fue una emocionante audición de una estrella naciente en este estilo del blues clásico.

El concierto

En punto de las 4:00 pm comenzaba el festival con la acostumbrada bienvenida por parte de Bill Murray. Me acomodaba entonces en mi butaca ubicada en esta ocasión en el segundo piso del estadio, casi al frente del escenario. Con un pequeño inconveniente, la torre de grandes bocinas colgadas en la parte superior, tapaba una parte de la pantalla detrás del escenario. Pero ‘peccata minuta’, el sonido fue extraordinario.

Entonces, apareció el primer artista de la tarde: Sonny Landreth, acompañado brillantemente en la primera pieza por Susan Tedeschi, Derek Trucks y Doyle Bramhall II, para después continuar en formación de power trío. Fue un muy agradable arranque del magno concierto con temas blueseros principalmente. Después, el elegante guitarrista de jazz Kurt Rosenwinkel, presentó un set lleno de colores musicales distintos a los habituales, dándole un toque original a su actuación. Y en el que demostró su habilidad y virtuosismo con el instrumento.

Tommy Emmanuel en un pequeño escenario lateral interpretó magistralmente con su guitarra acústica, un popurrí instrumental con temas de los Beatles. Fue un momento mágico ya que la destreza con el instrumento por parte de Tommy hizo sentir que estábamos escuchando a dos guitarristas y un percusionista acompañándose… ¡bien por Tommy Emmanuel! Julian Lage con un estilo de guitarra clásica, nos deleitó de principio a fin con sus interpretaciones supremas, que fueron más allá de la simpleza de escuchar a un guitarrista tras su instrumento acústico.

Escuchar con detenimiento bluegrass, country y folk por parte de una banda legendaria, fue genial. The Del McCoury Band, la cual brindó un set espectacular con algunos músicos invitados, como fue el caso de la joven mandonilista Sierra Hull. Taj Mahal y Keb’ Mo’ nos brindaron unas deliciosas tonadas cargadas de blues y folk. No cabe duda de que este dueto, TajMo, siempre nos deja un sentimiento pacífico y único. Robert Randolph, a continuación, elevó la temperatura al extremo con su música y una actuación poderosa que hizo participar a los invitados Eric Gales y Joe Bonamassa.



En este punto del concierto, me di un intermedio, para estirar las piernas y salir a degustar algo de alimento y bebida, mientras se escuchaba una breve actuación bluesera de Jimmie Vaughan como solista, y dejar el escenario calientito, para la bandota que le siguió, la que encabezó el magnífico guitarrista Marcus King. Esta banda, como es su costumbre, dio un muy buen espectáculo estruendoso y particular, que también tuvo a sus invitados: Sierra Hull, Joe Bonamassa, Susan Tedeschi y Derek Trucks.

Comenzaba a sentirse cada vez más, que las impecables actuaciones iban en el camino de lo que sería un gran final. Doyle Bramhall II, guitarrista habitual de Eric Clapton, con una alineación familiar que incluyó a su hija en la voz principal, ofreció un set tranquilo y prometedor que sirvió como base a la explosiva siguiente actuación. La del australiano Trey Anastasio, quien arrancó muchísimas ovaciones, durante y al final, de cada pieza que interpretó magistralmente. Al igual que su invitado John Mayer, quien se lució también con su participación estelar.

Una de las gemas de la noche fue, sin duda, el concierto ofrecido por Gary Clark Jr., un artista originario de Austin, esta ciudad colmada de música en vivo. Fue una actuación memorable, que tuvo una producción espectacular. Un sonido impecable, y luces que mantuvieron en alto cada una de las piezas interpretadas. Lo había visto en otras ocasiones, recientemente, incluso abriendo el concierto de Clapton en México, pero que este día ha sido de lo mejor que le he escuchado.

Un interludio en camino al cierre fue la brillante actuación de Susan Tedeschi & Derek Trucks interpretando “Hold That Line”, una pieza que hizo recordar a George Harrison por el sonido de la cítara, bueno desde luego, el recuerdo también se fue hasta aquel 1971, al memorable Concierto para Bangladesh, en particular en aquel bloque que presentó Ravi Shankar.

Finalmente, la cereza en el pastel: Eric Clapton con su banda estelar que cerró espectacularmente el evento. El set list estuvo con sus piezas acostumbradas, pero que siempre resultan frescas y como si fueran distintas versiones. Inició con la poderosa “Badge”, para seguir con el blues clásico en “Key to the Highway”. Después de agradecer al público su asistencia a esta séptima edición del festival, se arrancó con “Hoochie Coochie Man”, pieza que tradicionalmente ocupa para solos de toda la banda.

Enseguida, la sección acústica tuvo las piezas: el buen blues del delta “Kind Hearted Woman Blues”, mi favorita “Nobody Knows You When You’re Down and Out”, en una versión sublime, “Running on Faith”, y las infaltables, “Layla” y “Tears in Heaven”. El regreso a lo eléctrico fue con “Crossroads Blues”, para seguir con “Stormy Monday” en la que se unió a la banda de base, Kurt Rosenwinkel y John McLaughlin. Al igual que en la última, “Cocaine”. El encore con todo el elenco, se llevó a cabo con el tema “Going Down”, en el que Eric dirigió el orden de los solos de guitarra.

El Crossroads Guitar Festival 2026 terminó en una larga segunda jornada que por más de 8 horas resonó en el fantástico Moody Center. La noche llegó a su fin. Al día siguiente los recuerdos de lo visto y escuchado seguían resonando en mi cabeza durante el viaje de regreso… ahora solo queda decir que todo fue maravilloso e inolvidable…

¡Hasta el próximo Festival!